Moreno Valle, entre los gobernadores con más bajas calificaciones: GCE
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Uno de sus puntos flacos ha sido la relación con los medios de comunicación locales
Sinembargo informa que de acuerdo con el Índice de Evaluación del Desempeño de los Gobernadores (IDEGOB) del Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, tiene solo 28% de aceptación entre los pobladores en apenas dos años de administración.
Moreno Valle, quien ha sido criticado por diversos medios de comunicación por sus políticas contra la libertad de expresión en la entidad, por gastos otorgados en publicidad y para espectáculos de artistas de Televisa y por derrochar millones de pesos por concepto de remodelaciones en Casa Puebla, está por debajo del promedio de los otros 31 gobernadores y el jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Los resultados arrojados por la dependencia indican que 28% de los poblanos confían en el mandatario estatal; también revelan que en los rubros “Cumplimiento de Deberes” y “Resolución de Problemas”, Moreno Valle obtuvo mejores notas.
Sin embargo, en la percepción de la ciudadanía respecto a sus dos años de trabajo en Puebla domina la desilusión.
Uno de sus puntos flacos ha sido la relación con los medios de comunicación locales.
El 23 de octubre pasado, el director de Comunicación Social del gobierno estatal, Sergio Ramírez Robles, presentó dos demandas por daño moral contra los periodistas Adrián Ruiz de El Heraldo de Puebla y Fabián Gómez del portal de noticias Contraparte Informativa.
En medios locales trascendió que la lista era de 19 directores y columnistas a quienes el gobierno de la entidad demandaría por “difamación sistemática” de servidores públicos y a la administración del gobernador. Pero Moreno Valle negó que dicha lista existiera:
“Eso es falso. No sé de dónde salió esa lista y no tiene nada que ver con el gobierno del estado, no entiendo de dónde salió. Es el problema a veces de algunos columnistas; entre ellos se leen y entre ellos se creen”.
Por otro lado, se le reclaman también los elevados gastos en fiestas y en difusión de su imagen pública.