Moreno Valle será el jefe de la campaña del PAN en 2013
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La nueva biblia de la política poblana para el año 2013 ya está escrita. Empieza y termina con los acuerdos en el PAN entre el gobernador Rafael Moreno Valle y El Yunque.
Y es que nada estará por encima de lo convenido entre los actores firmantes con el aval del CEN, pues ello representa para La Organización la sobrevivencia en Rafalandia y para el mandatario poblano su carta de entrada a la puja del 2018, en un partido ávido de victorias.
Los efectos del acuerdo panista comenzaron a registrarse en la arena política, pues el gobernador se convirtió en el jefe de la campaña panista para el 2013. A ningún operador suyo delegó ni cederá las negociaciones. Ya prometió en el CEN la victoria blanquiazul, lo que representará como se dice en mi barrio: un chile a chile con el PRI de Enrique Peña Nieto.
¿Acaso fue fortuito que el rector Enrique Agüera pintara su raya del Carolino al Complejo Cultural Universitario? Puede ir a CU, pero nada más.
Otra consecuencia: Ya inició el desmontaje de los espectaculares de Fernando Manzanilla, Jorge Aguilar Chedraui y Antonio Gali Fayad, por petición expresa del CEN para evitar multas por actos anticipados de campaña, lo que además brinda margen de maniobra al gobernador para depurar su terna, sin que se muestre una ruptura.
Si uno de los acuerdos fue que la lucha por los cargos de elección popular favorecerá a los aspirantes competitivos con posibilidades de triunfo en la constitucional, pone –así- la pista para que todos jueguen parejo.
El gobernador va por la mayoría legislativa con sus candidatos panistas y las principales presidencias municipales en disputa, incluyendo por supuesto la capital. Ya dijo va y quienes lo conocen, saben perfectamente que irá.
Una figura que al interior de la derecha cobra relevancia es ni más ni menos que Francisco Rodríguez Álvarez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, quien además no enfrenta el veto de Moreno Valle. Es más: al interior del organismo predominan las quejas de que suele acordar en Casa Puebla sin reportar al CCE.
Sin embargo, el acuerdo cupular aún tiene que aterrizar en la desconfiada militancia panista. Los blanquiazules no son como los priistas o perredistas que siguen sin protestar la línea dictada, sino que su convencimiento parte de la figura piramidal que empieza en la punta y tarda en bajar hasta su base.
No hay que hacerse bolas: Moreno Valle como jefe de la campaña jugará con el PAN. Es la única forma de tapar bocas en el CEN, donde varios jefes azules lo catalogan de traidor. Ellos saben que si se logró el acuerdo fue porque Juan Carlos Mondragón cedió a dejar el partido para evitar la votación donde la llevaba ganada. Por eso, a Moreno Valle le dejaron sugerir al próximo líder Rafael Micalco a cambio de cumplir lo pactado: ganar 2013.
Hoy sus empleados de otros partidos comenzarán a rascarse con sus propias uñas, porque la nueva biblia de la política local trae portada color azul PAN.
La alcaldía, por supuesto, buscará jugarla con uno de los suyos, pero sabe que si tiene que sacrificar lo hará por un candidato competitivo, aunque no sea suyo. Su target personal es el Congreso local.
Una de las cartas que se manejan: Pablo Rodríguez Regordosa enfrenta un obstáculo que se llama Eduardo Rivera, el hoy principal aliado de Moreno Valle.