¿Quién es Iván Bautista, entrenador de los clavadistas olímpicos de México?
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La mitad de los integrantes de la selección de clavados que participa en Londres 2012 son alumnos suyos, en especial Germán Sánchez e Iván García, plataforma individual y sincronizados, ganadores de medalla de plata
Proceso informa que hace siete años el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y el Apoyo a la Juventud de Jalisco (Code) contrató al entrenador de clavados Iván Bautista con la intención de que en esa disciplina los atletas jaliscienses arrasaran con las medallas en la Olimpiada Nacional (ON).
Hoy en las vitrinas del organismo brillan más de 300 medallas, 250 cosechadas en ese evento y el resto en copas del mundo y series mundiales, así como en juegos centroamericanos, panamericanos y olímpicos de la juventud.
La mitad de los integrantes de la selección de clavados que participará en Londres 2012 son alumnos suyos: Germán Sánchez e Iván García, plataforma individual y sincronizados; Alejandra Orozco, plataforma y sincronizados; Julián Sánchez, trampolín de 3 metros individual y sincronizados, y Arantxa Chávez, trampolín de 3 metros individual.
Bautista explica que la clave para entender estos resultados está en el sistema con el que los atletas trabajan en el Code, un centro donde entrenan, comen, estudian y duermen sin tener que perder tiempo en el desgastante tráfico de la Ciudad de México, donde llegar a las instalaciones del Comité Olímpico Mexicano (COM) o salir de ellas puede tomar más de tres horas.
El entrenador viajó a Guadalajara sin su familia, llevando de la mano a 10 chiquillos de entre ocho y 11 años, cuyos padres se desprendieron de ellos con lágrimas, pero con la promesa de que caminaban hacia el éxito deportivo. Vivió con ellos en el Code, cuidó sus fiebres, alimentó sus sueños y sufrió sus arrebatos y angustias de adolescentes.
En cuestión de semanas, Bautista ya había reclutado a decenas de niños de Jalisco que se integraron a su grupo y puso en marcha un plan de trabajo para ganar no sólo en la ON, sino para conquistar medallas olímpicas.
“Son tres factores: una institución donde se fabrican deportistas porque les damos armas para competir y ganar. Están en un centro de entrenamiento donde tienen las condiciones y un sistema a la par de potencias como China y Rusia. Otro es el talento de los clavadistas y la continuidad: desde los cinco años Julián y Arantxa están conmigo. A todos mis niños los veo como un familiar. Ellos me dan su confianza y hay que corresponder. Y las ganas de trascender: contagiamos a atletas, padres de familia y autoridades de que tenemos la ambición de una medalla olímpica”, detalla el ganador del Premio Nacional del Deporte 2010.
Desde que un clavadista cumple nueve años, explica, se puede saber si tiene nivel para competir a nivel olímpico. Al talento hay que sumarle días de entrenamiento, de hacer miles de repeticiones en busca de la perfección y de ejecutar saltos de 9 y 10 de calificación porque el grado de dificultad de los clavados se ha incrementado.
Se dice sorprendido porque cinco seleccionados olímpicos son sus alumnos, pero aclara que no es ninguna casualidad. El primer clavadista que logró calificar a Juegos Olímpicos fue Germán Sánchez en Beijing 2008 con apenas 16 años, y se hubiera dado por satisfecho si para Londres 2012 hubiera clasificado uno más: Iván García, de 18 años.
“Daniel Islas también fue mi atleta (pupilo de Jorge Rueda calificado en trampolín 3 metros individual y sincronizados), y Carolina Mendoza (de 15 años) estuvo aquí un año y medio (en la actualidad es alumna de Jorge Carreón, que participará en plataforma individual). Es un sistema que está funcionando y es la muestra de que se puede ganar con juveniles y hacer clavadistas que a los 14 o 15 años den frutos a nivel internacional. Es porque vieron que Germán, Paola Espinosa y Rommel Pacheco desde muy chiquitos ya estaban en Olímpicos. Ya rompimos la edad de 17 años como referente para llegar a las competencias más importantes. Nuestros clavadistas son muy jóvenes”, refiere.