RMV cancela Libramiento Poniente a otra constructora marinista
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Tal como ocurrió con el Arco Norte OHL, el gobierno morenovallista rescató la concesión entregada ilegalmente por Mario Marín Torres a la empresa Melgarejo Construcciones Concesiones (MCC) para construir el Libramiento Poniente, una vía de 26 kilómetros que uniría a Huejotzingo con la región de Atlixco, declaró Antonio Gali Fayad, secretario de Infraestructura, sin detallar el mecanismo jurídico que utilizó la administración estatal.
En entrevista, el funcionario estatal señaló que la obra de 639.9 millones de pesos será reemplazada por un nuevo proyecto que conectará con el Libramiento Sur, mismo que ha anunciado la Federación, aunque dijo que aún no se tiene el monto.
Gali Fayad señaló que la cancelación del proyecto con la empresa MCC fue más fácil de realizar. Sin embargo, no aclaró si el rescate de la concesión ocurrió igual como con el Libramiento Norte, que tenía la empresa Obrascón Huarte Lain (OHL): “no lo sé, eso le toca a la Secretaría de Servicios Legales y Defensoría Jurídica”.
Explicó que la licitación del nuevo tramo, que abarcará 40 kilómetros, irá desde el municipio de San Martín Texmelucan hasta el Siglo XXI, y éste a su vez se enlazará con el Libramiento Sur que viene de Milpa Alta. Ésta será lanzada a finales del año.
Adelantó que la dependencia a su cargo se encuentra en pláticas con los ejidatarios para poder obtener el derecho de vía, por lo que una vez comprado se lanzará la convocatoria. La empresa ganadora deberá reintegrar lo que se gastó en los terrenos para el nuevo trazo.
El funcionario estatal confió en que no ocurrirá la misma situación que se vivió en la administración marinista con los ejidatarios, ya que insistió en que trabajarán con los grupos de propietarios de terrenos para lograr un acuerdo. Al mismo tiempo, puntualizó que así han logrado liberar los derechos de vías para otras obras carreteras en la presente administración estatal.
MARZO DE 2009 NACE NEGOCARRETERA
En marzo de 2009, aprovechándose de la nueva Ley de Obra Pública, Valentín Meneses Rojas consiguió su propia “negocarretera”, pues la SCT adjudicó sin concurso de por medio la construcción del Libramiento Poniente a la desconocida empresa Melgarejo Construcciones y Concesiones (MCC), que ni siquiera reconocen la CMIC y la AECO.
El proyecto, con un presupuesto superior a los mil millones de pesos, va de la zona metropolitana del sur de la ciudad de Puebla hacia Atlixco —pasando por el aeropuerto de Huejotzingo— y sería concesionado a 30 años sin licitación pública de por medio.
Meneses Rojas justificó la concesión directa a la empresa “fantasma”, al decir que en dos años no hubo otras que contendieran por la construcción, por lo que se decidió entregársela a la firma 100 por ciento poblana.
MCC creo un fideicomiso con un presupuesto de 74 millones de pesos, para el pago de derecho de vía que esperaban obtener en los primeros tres meses —mediados de 2009—, además de contratar a la empresa poblana Inctopsa para realizar las negociaciones con el Comité de Pueblos por la Defensa de la Tierra y Agua, adquisición de terrenos que nunca se consiguió.
La empresa Melgarejo Construcciones y Concesiones es propiedad de Javier Melgarejo Haddad, quien formará parte del corporativo internacional Omega Constructores a cargo de sus hermanos Jorge y Juan.
MENESES CULPA A MONTERO POR RETRASO DE TIERRAS
En febrero de 2010, durante su comparecencia, Valentín Meneses Rojas culpó a Mario Montero por el retraso de la adquisición de tierras del Libramiento Poniente, pues dijo que la supervisión de las negociaciones era de la Secretaría de Gobernación y no de la SCT.
Sin embargo, el verdadero culpable de que no se lograran las negociaciones fue el propio Meneses Rojas, pues durante su paso por la SCT no pudo conseguir el derecho de vía para la edificación del Libramiento Poniente.
Desde que presentó los proyectos, anunció que se conseguirían las tierras sin necesidad de expropiación. Posteriormente, aseguró que los avances en la adquisición de tierras para el Libramiento Poniente son de 72 por ciento, cuando la empresa MCC, a un año de obtener la licitación, consiguió sólo la compra de apenas el 10 por ciento de las tierras de toda el área requerida para la construcción de la vialidad.
El 17 de enero de 2009, Meneses mostró su reducida habilidad como negociador, pues ante la falta de adquisición de tierras para la vialidad en cuestión, acusó a los integrantes del Frente de los Pueblos Indígenas de presionar a los campesinos para oponerse a ceder sus tierras. Dijo que los integrantes de esta agrupación amenazan a los ejidatarios con quemar sus propiedades.
Aseguró que el gobierno poblano ofreció buenos precios a los campesinos de los municipios de Huejotzingo, San Pedro y Santa Isabel Cholula, Juan C. Bonilla, Atlixco y Tecuanipan, pero omitió precisar cuál es el precio por metro cuadrado, los cuales estaban entre 5 y 10 pesos por metro cuadrado, de acuerdo a las declaraciones de campesinos.
MCC ELEVA COSTO DEL LIBRAMIENTO
A un año y un mes de presentar el proyecto —abril de 2010—, el director de la empresa Melgarejo Construcciones y Concesiones (MCC), Javier Melgarejo Haddad, “infló” en 100 millones pesos el costo total de la vialidad de 26 kilómetros, estableciendo el precio final de la obra en 740 millones de pesos.
En marzo de 2009, cuando el empresario presentó el proyecto, informó también que el costo real de la obra era de 640 millones de pesos, y no de casi mil millones de pesos como había estimado el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Valentín Meneses Rojas.
No obstante, el último precio estimado para la edificación de MCC es de entre 720 y 740 millones de pesos, es decir, poco más de 27 millones de pesos por kilómetro edificado.
Según el acuerdo con el gobierno del estado, después de 30 años de que el peaje sea para la empresa, todo lo recaudado por las cuatro casetas de cobro que se instalarán en la carretera será para la administración estatal.
Dado que el aforo es de 3 mil 500 vehículos y que el cobro es de 27 pesos, en 20 años la empresa reuniría 689 millones de pesos. En diez años, la ganancia sólo sería de 344 millones de pesos.