Trabajadores del INAH critican redecoración de la zona de Los Fuertes
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En el marco de la feria cultural “CamINAHndo por la historia” que organizaron trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para conmemorar los 73 años del organismo, denunciaron las intervenciones que realiza el gobierno estatal en la zona histórica de los Fuertes de Loreto y Guadalupe, ya que bajo el argumento del “progreso” se están “talando árboles, inundando de cemento la parte alta del cerro y quitando áreas verdes”.
En particular señalaron la “redecoración” del Fuerte de Loreto Museo de la No Intervención y del Fuerte de Guadalupe, ya que están “resultando construcciones que parecieran ser recién hechas y en las que se les está quitando su historicidad”.
Entre talleres en los que participaron niños y papás –como la construcción de réplicas de figuras prehispánicas en yeso, la realización de un proyecto museístico que implicó el discurso y el montaje de los objetos, así como la elaboración de dibujos que dejaban ver el conocimiento o desconocimiento de los niños sobre la batalla del 5 de mayo de 1862–, los trabajadores del INAH Puebla circularon una misiva en la que aclararon que sí funciona el organismo, así como la Ley Federal de monumentos y zonas arqueológicas, artísticas e históricas, y que en la destrucción del patrimonio cultural “hay responsables que tienen nombre y apellido”.
En la carta se señaló que la “política gubernamental de desprecio e ignorancia” se ha manifestado en diversas ocasiones. En 2004, cuando inició la destrucción de edificios históricos en el paseo viejo de San Francisco y cuyos resultados están a la vista: la construcción de un corredor comercial que eliminó los vestigios de la fundación de Puebla y el estacionamiento que convierte a Villaflora en un enorme cajón de cemento.
A éstos dos, se suman la demolición de innumerables edificaciones, jardines y el cambio
en la propia traza de la ciudad. En 2012, expresaron los trabajadores del INAH, el “golpe va directo al corazón de los poblanos” con los trabajos de los Fuertes de Loreto y Guadalupe que inició el gobierno de Rafael Moreno Valle “con una inversión millonaria para la intervención con la que se está desapareciendo la herencia histórica de Puebla y de la nación”.
Señalaron que tras la construcción del Viaducto Zaragoza y de los trabajos en los Fuertes exigieron la presentación de los proyectos que sustentaran la dictaminación del INAH. Acotaron que como es la “constante en este tipo de proyectos, hubo una cortina de humo y los directivos a nivel federal y estatal, Alfonso de María y Campos y Víctor Hugo Valencia, respectivamente; hicieron caso omiso”.
Preguntaron, además, si el cercado que está siendo colocado cerrará el acceso a la zona para que el gobierno fije un horario de apertura y de cierre como si fuera un centro comercial.
Frente a esto, y para proteger la “fuerza moral, jurídica y funcional del INAH”, los trabajadores demandaron que Alfonso de María y Campos y Víctor Hugo Valencia sean removidos.
LA CONSOLIDACIÓN DE LOS FUERTES FUE UNA OBRA DE DÍAZ
El investigador del INAH Jesús Joel Peña Espinosa ofreció la ponencia “Los objetivos del INAH”, en la que recordó que a inicios del siglo XX fue el entonces presidente Porfirio Díaz quien comenzó con la recuperación de los monumentos que referían a la historia.
Uno de esos espacios fueron los Fuertes de Loreto y Guadalupe, ya que Díaz fue uno de los generales que participó en la batalla del 5 de mayo de 1862. Al respecto, Espinosa recordó que en 1895 el presidente visitó la ciudad y debido a ello se mandó ampliar la Calzada de Loreto. Además de un recorrido, inauguró un observatorio que fue destruido en los años 60.