Alejandra Sota, ex vocera de FCH, a Harvard y sin título
joomla.2009
Dejó trunca su formación profesional de acuerdo con el plan de estudios del ITAM
El Economista informa que Alejandra Sota, excoordinadora de Comunicación Social de la Presidencia de la República en el sexenio pasado, decidió tomar un año sabático e inscribirse a una maestría en Administración Pública en “la mejor universidad del mundo”.
Desde hace tres semanas, como becaria del programa Edward Mason -el mismo que cursó Felipe Calderón en el 2000- la exvocera de Los Pinos acude a la escuela de gobierno John F. Kennedy, a pesar de no haber concluido la carrera de Ciencia Política en el ITAM, donde adeuda una decena de materias.
Para inscribirse a la maestría en Administración Pública de un año (MC/MPA, por su sigla en inglés) es prerrequisito contar con el título de licenciatura y acreditar una experiencia “mínimo de siete años de trabajo relevante, de tiempo completo” al momento de la aplicación, de acuerdo con el sitio web de esa institución. “En promedio, los Mason Fellows tienen 14 años de experiencia laboral”, describe.
Sota Mirafuentes inició sus estudios el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) en 1994, cuando fue admitida en el Departamento de Ciencia Política, pero dejó trunca su formación profesional -de acuerdo con el plan de estudios, debía cursar 48 materias en nueve semestres, incluyendo cursos optativos- debido a su incorporación, como asistente, al equipo de Juan Ignacio Zavala, cuñado y entonces asesor de comunicación del presidente nacional del PAN, Felipe Calderón Hinojosa.
“No es exalumna, no tiene 100% de los créditos”, confirmó a El Economista la oficina de comunicación de esa casa de estudios. En el Registro Nacional de Profesionistas, abierto por la SEP para consultas públicas, no existe información sobre su cédula o su trabajo de tesis.
Sota Mirafuentes ingresó a la administración pública federal en el 2003, cuando Calderón Hinojosa, entonces Director de Banobras, la designó como Directora de Comunicación Social de esa entidad paraestatal. Entonces, presentó su declaración patrimonial y, en los campos correspondientes a su grado de estudios, reportó haber cursado la licenciatura de Ciencia Política en el ITAM por lo que recibió un “certificado”.
El reglamento de estudios profesionales del ITAM establece que, para obtener el título de licenciatura, sus alumnos requieren haber acreditado el total de materias, de acuerdo con el plan de estudios que le corresponde; además de cumplir con el servicio social y los requisitos establecidos en el reglamento de titulación y aprobar el examen profesional.
Con un costo de 42,868 dólares -537,707 pesos al tipo de cambio vigente- la MC/MPA de la Escuela Kennedy es un “año académico” que se cumple a través de un programa intensivo de ocho meses y que está precedido por un programa de verano -éste es de un mes de duración- dirigido exclusivamente para profesionistas “mid-career”.
Algunos de los estudiantes más destacados de Harvard se enrolan en esa maestría, que para la clase 2014 admitió a 216 alumnos, de los cuales 19 son becarios del Edward S. Mason Program, dirigido a prospectos provenientes de países en desarrollo, recientemente industrializados y de “economías en transición”.
“La generación actual de Mason Fellows incluye 19 (alumnos) de países de América Latina y cinco de México”, confirmó a Doug Gavel, director de Relaciones con Medios de la Escuela Kennedy de la Universidad de Harvard.
El Economista pudo confirmar de manera independiente que, entre los alumnos mexicanos en el MC/MPA, están cuatro militantes del PAN: Sota Mirafuentes; su esposo, Benjamín Guillermo Hill Mayoral; el exdelegado en Cuajimalpa, Carlos Orvañanos Rea, y Juan Carlos Mondragón, expresidente del PAN en Puebla. El quinto compatriota es Rodrigo Becerra Mizuno, director gerente para sector público en Asia de Microsoft Corporation.
A excepción de la exvocera de Los Pinos, el resto de los mexicanos aceptados en el Mason Program ha divulgado información sobre su estancia en Cambridge, Massachusetts, en las redes sociales.
De acuerdo con el sitio web de la Escuela John F. Kennedy, aquéllos interesados en ingresar al Mason Program deben cumplir con tres requisitos: ser ciudadanos de un país en desarrollo o en “transición económica” o recientemente industrializado; contar con una experiencia de “mínimo de siete años de trabajo relevante, de tiempo completo” al momento de la aplicación y un puntaje mínimo de 600 en la prueba escrita del TOEFL y hacen notar que “no hay excepciones para los solicitantes que hayan completado un grado de maestría o doctorado en inglés”.
“En promedio, los Mason Fellows tienen 14 años de experiencia laboral”, presumen. “Algunos solicitantes pueden ser requeridos a participar en una entrevista con un profesor o funcionario de la escuela”.
El Mason Program no es un programa de becas financieras. La mayoría de los estudiantes del Mason Program en la Escuela Kennedy de Harvard son apoyados por becas a través de sus empleadores, sus gobiernos o fundaciones y, con esos fondos, complementados con recursos personales y familiares.
En la semana final del Programa de Verano, Sota, su esposo y el resto del grupo de mexicanos aceptados en el programa deberán tomar al menos un curso en cada una de estas tres áreas: análisis cuantitativo y económico, liderazgo y gerenciamiento, y pensamiento e instituciones políticas.