Chantajes, traiciones, presiones, corrupción y preferencias electorales
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Una vergüenza fue la fallida inclusión de Guillermo Nares Rodríguez, como síndico municipal en la planilla del candidato panista a la alcaldía de Puebla.
El director de la facultad de derecho de la BUAP demostró que no conoce las leyes electorales de Puebla, ni la Constitución del Estado y, para colmo de la ignorancia, ni los procesos internos de su Universidad.
En primer lugar no se separó de su cargo 90 días anteriores a la elección como lo señalan los ordenamientos electorales. Tampoco pidió la ciudadanía poblana con la anticipación necesaria para presentarla en su registro ante el IEE, sino que lo hizo hasta el último minuto. Y se le pasó solicitar licencia a su cargo de Director de la Facultad de Derecho, trámite que hizo unos días antes de la inscripción, olvido que demuestra su desconocimiento de cuál es el proceso interno para hacerlo. De ahí que se le negara. Al hacerse pública su ilegal inclusión en la planilla, manifestó que bueno, ahora irá por la rectoría de la BUAP, evidentemente con el apoyo del Gobernador ¿Qué les contestará a los estudiantes cuando lo cuestionen por su ignorancia jurídica, sobre todo a los alumnos de la facultad de Derecho?
Los representantes de la coalición Mover a Puebla (PRI- PVE) ante el Instituto Electoral del Estado, presentaron un recurso de solicitud de información para impugnar la planilla de Antonio Gali y que se enviara un requerimiento de sustitución del síndico: argumentaron que no reunía los requisitos de elegibilidad, por lo cual el panista estaría impedido de iniciar campaña el próximo 5 de mayo.
Para evitar esta contrariedad a la planilla de Puebla Unida, el órgano electoral se apresuró a sustituir al inelegible candidato a síndico por el abogado Héctor Sánchez Sánchez, un desconocido suplente de un magistrado del Tribunal Superior de Justicia. Esperamos que por lo menos conozca la legislación poblana ya que dentro del equipo gubernamental que apoya a Gali no hay abogados competentes. Con esto el Tribunal Electoral demostró que su actuación en el proceso que se avecina, no será imparcial.
La actividad política de la República y por ende del estado de Puebla, se encuentra en plena efervescencia. Las traiciones, los chantajes, las presiones y la corrupción se dan en todos los ámbitos.
Los maestros de la Coordinadora, con el pretexto de que el Congreso de Guerrero no aprobó la iniciativa de Ley de educación, incluyendo todos los puntos que ellos exigían como el que se cree un Instituto para la evaluación que ellos controlarían y que se den plazas en forma automática, esto es sin ninguna evaluación, a los egresados de las normales, decidieron destruir las sedes de los partidos políticos en Chilpancingo, así como oficinas del gobierno. Y además de quemarlas, como se difundió en México y en el mundo, los maestros asaltaron y maltrataron al personal administrativo y a los trabajadores provocándoles pánico primero y después frustración por no haber podido impedir que las hordas destruyeran el mobiliario. Esto fue sin duda una clara provocación al gobierno para que responda y ellos digan a gritos que el de Peña Nieto y el estatal son gobiernos represores que no respetan los derechos humanos ni las conquistas sindicales de los trabajadores de la educación.
Después de ver a la turba violenta atacar todo lo que les recordara que no lograron presionar al Congreso, la sociedad se manifestó en su contra y preocupada porque esos son los que supuestamente educaran a sus hijos.
El gobierno de Guerrero presentó denuncias penales y se dictaron 39 órdenes de aprehensión. Los dirigentes declararon su acuerdo con los actos de barbarie ya que estaban enojados porque el Congreso, y en especial el PRD, los engañó al haberles prometido por los menos 26 votos para aprobar sus requerimientos. Lo peor para ellos es que ni siquiera todos los perredistas votaron a favor. Vimos asimismo cómo retaron al gobierno: “si ejecutan las órdenes se creará un movimiento nacional violento”. Ahora piden la desaparición de poderes en el estado de Guerrero.
Un grupo de encapuchados tomó las instalaciones de la rectoría de la UNAM, pretendiendo que no se expulse a estudiantes del CCH que agredieron a trabajadores administrativos. Estos sujetos no son alumnos de la UNAM, sino agitadores profesionales que han participado en diversas protestas, desde la toma de posesión de Peña Nieto, hasta la de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. A pesar de que los alumnos, maestros, funcionarios y ex rectores de la UNAM han manifestado su oposición a esta actitud dándole su apoyo al rector para que actúe conforme a derecho (apoyo al que me sumo como egresada y ex catedrática), todo está congelado. Parece que tienen miedo a que se aplique la ley. Y lo kafkiano: que los señores encapuchados se enojen.
Se ha escrito que detrás de estos grupos está alguien que quiere desestabilizar a México. Hay quienes dicen que son las guerrillas que aún subsisten en México. Otros señalan al ex candidato Andrés Manuel López Obrador basándose en que los maestros no lo agreden ni lo mencionan. Y no falta quienes señalen que se debe a las condiciones de inequidad que existen en el país y de las que culpan al gobierno. Cualquiera que sea el fondo de los conflictos, es muy peligroso para nuestro país.
De igual manera se usa el chantaje con las amenazas de salirse del Pacto por México. Valiéndose de videos que protagonizan los trabajadores del gobierno veracruzano y funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social, en donde se presume que se usarán los programa sociales con fines electorales, tal y como abiertamente lo hicieron los gobiernos panistas, “Maderito” presiona al gobierno federal para detener las reformas a la Ley del Seguro social y finalmente sus correligionarios votaron en contra. La razón fue la oposición de los empresarios a que se homologaran los salarios que se manifiestan ante el SAT, con los que se declaran al Seguro Social, para que las cuotas que se paguen sean las que correspondan a la realidad. En la Cámara de Diputados, PRI y PRD lograron la aprobación.
Igual se maneja que si el PAN pierde el gobierno de Baja California, sería la sentencia de muerte política para el presidente del Acción Nacional y que por ello está presionando para que el gobierno federal realice una “concertacesión” y los deje ganar. Y las trampas para retrasar la aprobación de la reforma en telecomunicaciones, cambiándole una palabra para que tenga que regresar al Senado y tratar de que no dé tiempo para que se apruebe en este período de sesiones. Veremos pues si le da resultado su estrategia o si Peña Nieto se queda con las alianzas en el Congreso, lo que motivó que Felipe Calderón dijera que su gran error fue su distanciamiento del legislativo. En fin.
En su visita a Puebla, Peña Nieto manifestó que el Pacto seguía y que se comprometía a blindar los programas sociales para que no se usen con fines electorales. Muchos comentarios suscitó la expresión del Presidente a Rafael Moreno Valle, “Orale va”. ¿A que se referiría? ¿A que los dos se comprometen a no intervenir en el próximo proceso electoral o no meter o sacar las manos de los comicios?
Mientras tanto la guerra por ganar espectaculares y bardas, cooptar a inconformes de los partidos y asegurarse parcialidad de las autoridades electorales es el pan nuestro de cada día de la aldeana política poblana.
alvarezenriqueta@hotmail.com