miércoles, 03 junio 2026
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Ciudadanos de primera y de segunda

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Ciudadanos de primera y de segunda
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 7 de enero de 2013
Es frecuente que el servidor público elegido o no por el voto popular se muestre desconocedor de la problemática que verdaderamente incide en el bolsillo de la sociedad, ello porque en muchas ocasiones es neófito en la actividad o en el cargo que va a desempeñar y en otras tantas ocasiones por que sus intereses no son los de la sociedad.
 
Con motivo de lo anterior hace ya algunos días el presidente Enrique Peña Nieto, instó  en Tlaxcala, a los miembros de su gabinete a “ensuciarse los zapatos”, a salir a las calles y escuchar el reclamo y las necesidades de la sociedad.
 
El primer integrante de su gabinete en atender esta orden aparentemente y sin ensuciarse los zapatos fue el titular de la PROFECO, que montó con cámaras de Televisa, un operativo en el aeropuerto internacional del Distrito Federal, no obstante que el grueso de la sociedad esperaba verlo en las gasolineras de la capital.  
 
Desde luego pareciera que el presidente Peña Nieto se percibe así mismo gobernando sin gobernar. El reclamo social continúa siendo el mismo: pobreza, desempleo, marginación y alzas desmedidas en los precios de la canasta básica, los gasolinazos han generado hartazgo, no obstante en forma  reciente el presidente Peña Nieto anuncia una reactivación económica en el país, sin embargo siempre partiendo de la supuesta creación de empleos, situación  que a la fecha ha resultado ficticia, basta para ello recordar al afamado presidente del empleo.
 
En términos generales hasta ahora la actividad de Enrique Peña Nieto como primer mandatario ha pasado desapercibida por cuanto a medidas en favor de la sociedad.
 
En la entidad, frente a un gobierno que en apariencia impulsa obras y proyectos que sólo benefician a unos cuantos y que sólo ese reducido grupo social es el  que aplaude sus proyectos, claro me queda que no podemos hablar de un marcado cambio de clase política, ni a nivel nacional, ni a nivel del estado, pues quienes fueron “elegidos”, para servir a los mexicanos, seguirán por el contrario sirviéndose de la riqueza del país.
 
Hasta ahora no existe ninguna medida económica o social que el grueso de la sociedad aplauda al gobernante en turno, ello por más que los consorcios de televisión abierta se esfuercen por presentarnos a la reforma educativa como la panacea de este sexenio, con posibles resultados a veinte años. Substancialmente la fortaleza del gobierno  que preside Enrique Peña Nieto, reside hasta ahora en el grueso de las reservas económicas heredadas por los gobiernos panistas, cosa que nunca antes desde el porfiriato se había visto en nuestro país, desde luego y desde entonces a costa del dolor social.
 
En las entidades federativas los señores feudales han encontrado en la recaudación de impuestos y en el alto pago por servicios, una verdadera forma de enriquecimiento. En Puebla la concesión de algunas carreteras al sector privado sin un detallado informe de las ganancias y aplicación de recursos del gobierno, representa un acto que hasta hoy está bajo sospecha por los mecanismos implementados y porque desde luego, nada en lo oscurito será bien visto por los poblanos que conocen los futuristas proyectos personales del gobernador y que aun cuando dichos proyectos personales no resultan ilícitos, si denotan que estamos frente a la misma clase política que  sólo sabe servirse del poder. El séquito que complace y aplaude al gobernante en turno es aquel que se mantiene ligado a sus intereses y a los intereses del grupo cuyo intelecto no está precisamente encaminado al bienestar social. No existe en el estado un equilibrio de fuerzas, todo o casi todo ha sido aplastado, subordinado y mangoneado, situación que los poblanos no aprueban y que desde luego genera antipatía para con el gobernante en turno, ello a pesar del cúmulo de obras que generan hasta ahora más molestia que beneplácito, sobre todo porque se realizan sin consenso y en desorden total.
 
De acuerdo con cifras del INEGI, en México hay cincuenta millones de pobres, diez de los cuales viven en extrema pobreza. Estas cifras que cito se reflejan total y absolutamente en localidades aledañas a la capital, mismas que inclusive carecen de vías de acceso y el mínimo de servicios, pero lo que es más son comunidades asediadas por la delincuencia organizada que controla redes de abigeato, robo de combustible y mafias de asaltantes, no obstante lo cual la Secretaría de Seguridad Publica en el estado utiliza sus unidades para atracar prácticamente a la sociedad y al turismo mediante  retenes que son propiamente  centros de captación de recursos para el titular de Seguridad Pública y es que señor Ardelio Vargas Fosado, qué hace usted con sus retenes en áreas de afluencia turística asaltando prácticamente a todo aquel ciudadano que porta placas foráneas y que en familia circula por el periférico y la zona de Valsequillo; señor Secretario de Seguridad Pública los delincuentes tienen sitiadas comunidades como Cuautlancingo, Coronango, San Lucas Nextetelco, Juan Crisóstomo Bonilla, San Diego Cuachayotla, Santa MaríaZacatepec, Xoxtla, lugares estos por los que jamás circula una de sus patrullas y donde las bandas de abigeatos pueden generar en cualquier momento un linchamiento, y si no, al tiempo, cuanto más que, a pesar de la cercanía que estos lugares tienen con la Capital del estado, carecen incluso de vías de comunicación pavimentadas,  los lugares que cito son habitados por ciudadanos de segunda para la clase política que nos gobierna.
 
Frente a lo que cito últimamente reitero, no estamos siendo gobernados por personas a quienes verdaderamente les interese el bienestar social. Se trata de la misma clase política que durante años nos ha saqueado, una clase política que no escucha, que no ve y que solo obedece a intereses de grupos cegados en una lucha de poder y control total.
 
Jurídico_rangel@hotmail.com
Staff Puebla On Line 2009
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