Padrones partidarios
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Ninguna de las tres principales fuerzas partidarias en el país nos puede asegurar hoy que sus padrones internos son de carne y hueso, todos están inflados y tienen grandes inconsistencias en su base de datos. Tampoco creo que estén depurados y actualizados en cuanto al número real de sus integrantes.
Para que fueran ciertos, tendrían que haber verificado sus listados de miembros por lo menos año con año, además de registrar domicilios actuales, sección electoral, número de credencial de elector y distrito electoral correspondiente. Después las actividades, profesiones, sector social y por supuesto la edad de sus afiliados para que ellos, pudieran tener su propio catalogo y geografía de la fuerza que representan sus militantes.
Bueno y no se diga de los padrones de los demás partidos pequeños, estos deben estar peor y con muchos datos hechizos.
Cabe señalar aquí, que los famosos padrones de militantes y afiliados son necesarios para que las burocracias partidarias sepan: ¿cuántos son? y ¿en dónde están.
Además les son útiles y les sirven para sus trabajos de organización y para estructurar su presencia territorial en todo el país. Estos listados también son las fortalezas y debilidades de cualquier instituto partidario, porque son manipulables y los utilizan para procesar elecciones y contiendas internas para elegir dirigencias y candidatos a puestos de elección popular.
Este registro que deben tener los partidos, también refleja parte de su memoria partidaria y sirve para mostrar la pertenencia de sus militantes o de sus principales dirigentes políticos. Son un aval para demostrar la membrecía o cualquier requisito estatutario, sirven para sus estrategias de organización y sus listados también les son importantes para operar en cualquier proceso electoral.
Los militantes, afiliados, miembros, simpatizantes u adherentes o cualquier otra forma que sirva para identificarlos, son el vinculo orgánico que legitima dirigencias partidarias y elites políticas.
Por otro lado, me atrevo a decir que ningún partido tiene actualizados sus padrones, pocos saben realmente el número de sus miembros con los que cuentan. Sus campañas públicas de afiliación dejaron de existir, aquellas formas de reclutamiento y concientización para militantes desaparecieron.
Hoy dichos instrumentos de registro partidario son inflados y la afiliación es en masa según las circunstancias políticas. Ahora bien, los famosos padrones crecen dependiendo de qué partido gobierne, porque entonces el ingreso es forzoso y de manera oportunista. El cambio de camiseta o colores es lo de menos, las ideas o ideología no importan para nada, las burocracias se han encargado de viciar la militancia y la congruencia con los proyectos que dicen representar.
Ahora los militantes y cuadros formados son muy pocos, han sido sustituidos por camarillas de oportunistas, que solo ven a los partidos políticos como botines económicos y para lograr sus aspiraciones personales.
Afilian y desafilian, los grandes sectores, agrupaciones, organizaciones y grupos de presión se adhieren a un partido cuando les conviene, en tiempos de elecciones o cuando obtienen el poder para así obtener cualquier beneficio social.
Ningún partido tiene interés en modernizar sus procesos de afiliación, porque no están obligados a transparentarlos, por eso hacen lo que quieren con ellos.
Tal vez de los tres partidos (PRI, PRD, PAN) el único que puede tener un padrón más o menos regular, es el Revolucionario Institucional. Obvio, por muchas razones e intereses.
Lo sucedido con la afiliación en el PAN, la poca respuesta que tuvo y la disminución de sus miembros es trágico, lo muestra como un partido de elites, desinflando y con una fuerza artificial. Bueno, ni siquiera Vicente Fox Quezada, quien fuera su candidato presidencial y quien ganará las elecciones del 2000, volvió a afiliarse al blanquiazul.
En la izquierda antes hubo militantes convencidos, afiliados y muchos simpatizantes, hoy como los demás partidos tiene buenos oportunistas, también hay ex priistas, simuladores, radicales, pragmáticos, tecnócratas y masas corporativizadas principalmente en el DF. Dejo de formar cuadros y su alta burocracia se alejó de sus bases.
Tiene un padrón histórico, no crecen, tampoco esta actualizado y solo lo usan para sus disputas internas. Cabe decir que ni siquiera el Jefe del Distrito Federal, Miguel Mancera, es miembro de la llamada izquierda moderna.
¿Qué son los partidos actualmente en México, formaciones cupulares o de militantes o burocracias partidarias muy costosas?
Los ciudadanos no tienen como su prioridad afiliarse algún partido de carácter político, tampoco les interesa, menos aún están preocupados por pertenecer a uno de
ellos. Sobretodo porque la política y sus políticos se han encargado de desprestigiarla.
Por lo tanto los partidos en México actualmente viven una crisis de representatividad, no crecen y tampoco la sociedad les cree mucho. Sus militancias envejecen y por si fuera poco las nuevas generaciones no los ven como una alternativa viable para resolver los grandes problemas nacionales.