miércoles, 03 junio 2026
Posted inPuebla

Rafael Moreno Valle y el cochino círculo rojo

joomla.2009

STAFF PUEBLA ON LINE 2009 18 de enero de 2013
Interpretando la Encuesta BEAP que hemos publicado en días pasados en torno al segundo año de gestión de Rafael Moreno Valle, en primer lugar lo obligado: El gobernador sí es aprobado por la mayoría de poblanos, es innegable. Es ubicado por la gente como trabajador y que realiza muchas obras públicas. 
 
Lo anterior nos indica que sus desplantes autoritarios y excesos de protagonismo mediático al parecer no son aún conocidos o descifrados por el grueso de la sociedad.
 
Eso se queda en su mayor parte en el mentado “círculo rojo” y sólo los ciudadanos acostumbrados a leer, enterarse de los que sucede en política y con mediana formación académica, se han venido dando cuenta de la verdadera personalidad y ejercicio de gobierno de Rafael Moreno Valle.
 
Y eso es quizás –lo dicen algunos enterados cercanos al mandatario poblano- lo que causa que el gobernador no cambie su estilo ni sus acciones de autoridad. Le dicen sus “encuestadores” que está “bien calificado” y que es “aprobado abrumadoramente” por los poblanos. 
 
Lo anterior no sólo endulza los oídos del gobernador, sino que lo impulsa a seguir actuando como lo hace: a gritos, insultando a sus colaboradores, despreciando las críticas, aborreciendo a los medios independientes y… gastando los recursos del erario a su mejor parecer, porque “él es el experto”. Desplantes autoritarios, pues.
 
Lo que no le han “interpretado” sus “estrategas” es que el famoso “círculo rojo” es el de los ciudadanos pensantes y que influyen en sus círculos, trabajos, familias.
 
Son los formadores de opinión por antonomasia. 
 
Esos mismos –periodistas, líderes sociales, empresariales, académicos, religiosos- son los que opinaron muy duro contra Mario Marín luego de los escándalos por las llamadas de Kamel Nacif en torno a Lydia Cacho. Y mientras sus “estrategas” le juraban que no pasaba nada porque seguía “bien calificado” en las “encuestas”, los líderes de opinión –el cochino círculo rojo- diariamente reproducían opiniones negativas en contra del gobernador en todas sus áreas de influencia.
 
Y efectivamente, aunque Mario Marín no cayó ni fue obligado a renunciar, el escándalo formó un estado de opinión muy adverso que tarde o temprano se manifestó en las urnas. 
 
Entonces, resumiendo: No todo son las cifras de las encuestas –y miren quién lo dice-. Los gobernantes también deben observar las lecciones que da la historia. Y sobre todo la historia reciente: los excesos de confianza en la “imagen y marca personal”, suelen traer resultados ingratos.
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009