¿Cómo evitar un fraude como el de Oceanografía?
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El mayor error en muchas organizaciones es la tolerancia a la corrupción
El sector empresarial necesita mejores sistemas de monitoreo para operaciones sospechosas y contar con una línea de denuncia de irregularidades a fin de evitar casos como el de Oceanografía.
Actualmente, el mayor error en muchas organizaciones es la tolerancia a la corrupción, el exceso de confianza y la falta de prevención, alertó Nick Panes, director general para Operaciones de Control Risks México entrevistado por CNNExpansión.
Estadísticas
El caso de Oceanografía es uno de los tres tipos fraudes más comunes en las empresas. Se cataloga como “declaraciones fraudulentas” y ocurre en 7.6% de las organizaciones. Implica la falsificación de documentos financieros para lograr el aumento de las acciones, una venta más conveniente u obtener un crédito.
Sin embargo, el más frecuente es la apropiación indebida de activos, algo que ocurre en 86.7% de las empresas, con actos como robo de dinero, mercancía e información sensible, según el ejecutivo de Novell.
En 77% de los casos de fraude corporativo hay empleados involucrados.
La corrupción está presente en 33.4% de los casos. El empleado toma una decisión o realiza una acción perjudicial para su empleador a cambio de un beneficio que puede o no ser monetario. Los ejemplos más comunes se relacionan con sobornos, conflicto de interés y extorsión.
En México, el porcentaje de empresas afectadas por fraude ocupacional (robo interno) es de 63%, y las pérdidas que generan estos eventos rondan entre un 2 y un 5% de los ingresos.
La mayoría de veces el fraude corporativo lo inicia personal con acceso a información sensible, en departamentos de contabilidad, operaciones, ventas, servicio al cliente y compras.
¿Cómo protegerse?
- Es indispensable identificar, evaluar y evitar amenazas relacionadas con prácticas corruptas, lavado de dinero, actos corporativos ilícitos, robo o fraude.
- Al establecer relación con un proveedor, la empresa debe recurrir a medidas básicas como el diseño de mapas de poder con base en el análisis de quién tomará las decisiones en el negocio o proyecto. Es un filtro para garantizar que se trata con las personas, entidades e intermediarios correctos.
- Las empresas caen en “exceso de confianza” por la falta de procedimientos para realizar evaluaciones anticorrupción y antifraude.
- En muchos casos no existe una política que prohíba cualquier tipo de sobornos, ni un protocolo para que los colaboradores hagan reportes confidenciales sobre asuntos relacionados con fraudes.
- La existencia de un mecanismo de denuncia de irregularidades reduce significativamente el tiempo entre el inicio de un incidente y que éste se descubra.
- Elaborar perfiles de riesgo respecto a las operaciones que la empresa realiza y en el trato con terceros.
- Contar con líneas de asistencia para denunciar irregularidades e invertir en auditorías internas.
- La comunicación desde la alta dirección con mensajes para concientizar y actualizar al personal. Es indispensable que la organización tenga un programa de capacitación enfocada a anti fraude para trabajadores en áreas de alto riesgo.
- Valorar los procesos de reclutamiento para conocer la reputación y trayectoria del personal interno, acompañado de una cultura de “cero tolerancia” ante actos corruptos.
- Los colaboradores cuyo trabajo requiere de una alta movilidad, por ejemplo, son los más expuestos a posibles robos de información.
- Empleados y empresa deben proteger sus dispositivos de robo y manipulación, utilizar contraseñas seguras, utilizar redes Wi-Fi protegidas y servicios de VPN para comunicarse.
Así se distribuye la responsabilidad de personas al interior de una organización en un acto ilícito:
Empleados 41.6%
Directivos 37.5%
Ejecutivo 17.6%
Otros 3.2%