Cuentan las víctimas: cómo fueron los abusos del sacerdote pederasta de SLP
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Tras formalizarse la denuncia penal en contra del sacerdote pederasta Eduardo Córdova Bautista, acusado de abusar de una centena de menores de edad, sus víctimas dieron a conocer ante la opinión pública la serie de agresiones que vivieron antes de que el padre católico tomara los hábitos religiosos, en su etapa como profesor de secundaria
Tras formalizarse la denuncia penal en contra del sacerdote pederasta Eduardo Córdova Bautista, acusado de abusar de una centena de menores de edad, sus víctimas dieron a conocer ante la opinión pública la serie de agresiones que vivieron antes de que el padre católico tomara los hábitos religiosos, en su etapa como profesor de secundaria.
Excélsior hace un recuento de los testimonios
“Bájate los pantalones, entonces me bajé los pantalones y luego bájate los calzones hasta los tobillos y empezó él a explorarme como si fuera doctor desde la parte baja del tobillo como la vena interna, yo dije está comprobando si me masturbo o no me masturbo, si le dije mentiras o no le dije mentiras”, relató Humberto Abaroa, presunta víctima de abuso sexual.
Gunnar Mebius otra de sus presuntas víctimas señaló que el padre tuvo el mismo modus operandí que con Humberto.
“Estaba echando básquet y me dolía mucho la panza, y me preguntó el maestro Córdova, me dice: ¿Qué?, ¿Pues qué te pasa?, le dije me duele la panza, éste me dice si quieres nos vemos ahorita que acabe el juego, te veo en el saloncito de acción social, el mismo lugar debajo de las escaleras donde citó a Humberto. Acabando el juego me fui ahí con él, cerró la puerta, el mismito modus operandi, quítate la camisa, me empezó a tocar”, relató.
Sus víctimas aseguraron que el ex sacerdote, en ese entonces profesor, comenzó a gozar de impunidad ya que únicamente se le despidió del Colegio Marista.
“Y ya lo corrieron y a los años me entero que se hizo padre, que salió del seminario y me dio coraje, y dije cómo puede permitir la iglesia con esos antecedentes, porque era obvio que se sabía, lo expulsaron del colegio, lo corrieron”, dijo una de sus víctimas.
Por lo anterior, la Asociación Iniciativa Ciudadana en apoyo a las víctimas de pederastia solicitó negar la cuadyuvancia de la Arquidiócesis de San Luís Potosí.
“De la iglesia que no solicite la cuadyuvancia, no se puede aceptar la cuadytuvancia de los verdugos, segundo, que la Procuraduría no acepte la cuadyuvancia porque la cuadyuvancia es un derecho de las víctimas no de la institución que los victimizó”, indicó Martin Faz, de la Iniciativa Ciudadana en apoyo a víctimas de pederastia.
La asociación pidió de manera inmediata a la Arquidiócesis que presentara los archivos sobre los presuntos abusos cometidos por el sacerdote.
“Debió de haberlo hecho cuando tuvo conocimiento de los hechos porque de acuerdo con la ley de culto público todas las asociaciones religiosas están obligadas a dar conocimiento inmediato de hechos que hayan conocido que sean delictivos a las autoridades civiles”, dijo Martin Faz.
Con esta sentencia la Arquidiócesis en San Luis Potosí informó que encontró responsable al padre Eduardo Córdova por las denuncias de pederastia, el Vaticano ordenó su separación.
La iglesia se deslindó de cualquier responsabilidad sobre la violación encontrada y dejó a su suerte al cura expulsado de quien desconoce su paradero.
“Le pedimos al padre Eduardo Córdova que se presente ante las autoridades que tiene la competencia de juzgar estos delitos”, expresó el Vicario General, Benjamín Moreno.
Tras el anuncio, la institución religiosa dejó las pruebas en manos de las autoridades para que actúen conforme al marco legal.
“Tampoco somos la inquisición ni vivimos en los estados de la inquisición. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de él, nosotros hemos dejado, estamos dejando en manos del César, en manos del Estado que actúe y que haga lo que tiene que hacer, no podemos aprehender a ninguna persona”, dijo Armando Martínez, presidente del Colegio de Abogados Católicos de México.
Al conocer la resolución, la sociedad potosina acogió la decisión del Vaticano en un hecho que sienta precedente contra abusos religiosos.
Pero la denuncia que la Iglesia católica presentó ante la Procuraduría General de Justicia en el estado, es la única que tiene documentada. Se trata de la violación cometida contra un menor de edad, ocurrida en el 2012.
A pesar de los actos cometidos ni los eclesiásticos ni las víctimas tienen conocimiento del paradero del padre Córdova.
Las victimas aseguran que el sacerdote no hubiera hecho más daño si la iglesia hubiera actuado a tiempo.