Día de Muertos en Chignahuapan con Festival de Luz y Vida
joomla.2014j25
Se llevará a cabo del 25 de octubre al 2 de noviembre en este Pueblo Mágico de la Sierra Norte
El secretario de turismo Roberto Trauwitz, acompañado por el presidente municipal de Chignahuapn, Juan Enrique Rivera Reyes, invitaron al Festival de la Luz y de la Vida y la Feria Nacional del Árbol y la Esfera en Chignahuapan, Pueblo Mágico de la Sierra Norte de Puebla, que se llevará a cabo del 25 de octubre al 2 de noviembre.
Homenaje a los muertos
Más de mil 500 personas intervienen en la realización del Festival de la Luz y de la Vida que año con año, desde el 2003, se celebra en la ciudad, teniendo como escenario la Laguna Chignahuapan, como parte de los festejos por el Día de Muertos.
La puesta es una representación del viaje del alma de Ome Ecatl Ocelot, hasta el Mictlán o “Lugar de los Muertos”, pasando por nueve pruebas donde habrá de enfrentar sus principales temores humanos hasta perderlos por completo.
La festividad, organizada por el artista plástico local Héctor Castilla y el director del plantel del CECyTE, César López Cruz e integrantes del Club Chignahuapense, inicia al obscurecer con una marcha de cientos de personas que se congregan en el zócalo del municipio, donde inician una peregrinación con antorchas encendidas en la mano.
La marcha, a través de calles donde también se colocan luces para trazar e iluminar el camino, concluye en la Laguna de Chignahuapan, donde un grupo de danzantes y actores, todos miembros de la comunidad local inician una serie de bailes prehispánicos, en espera de las antorchas para dar inicio al ritual.
En el interior de la laguna se coloca una plataforma con una pirámide que semeja el sitio donde inicia y concluye el viaje de los muertos, a los costados imágenes de calaveras con velas flotan sobre el agua, mientras que alrededor de este nacimiento de agua también se ubican antorchas que dan iluminación al espectáculo prehispánico.
Durante el recorrido de esta alma, el dios Xolot le acompaña para ayudarle a enfrentar los temores propios del ser humano, hasta perderlos por completo y así llegar en paz hasta el sitio donde descansará después de la vida.