El hombre más inteligente de México está preso en Baja California
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Obtuvo el primer lugar nacional en el examen Ceneval a nivel licenciatura
Pedro Esteban Gerardo Acosta fue detenido el 10 diciembre de 2002 por su participación en el secuestro de una jovencita. Tenía 18 años. Esa tarde, agentes ministeriales lo interceptaron cuando salía de la preparatoria con rumbo a su casa, en Mexicali, Baja California.
Casi 12 años después, Pedro Esteban platica con El Universal desde el centro penitenciario El Hongo. El que fuera un joven de mirada tímida de ojos azules, acusado de secuestro, se convirtió en el hombre más inteligente de México: obtuvo el primer lugar nacional en el examen Ceneval a nivel licenciatura.
El secuestro
“Estaba muy joven. Yo estudiaba la prepa en ese tiempo. Participamos en un secuestro. Las malas amistades; puros de la misma edad. Involuntariamente. Cuando menos pensé, ya estaba encerrado. Y ahora estoy aquí pagando”, dice.
La primera semana de diciembre de 2002, uno de los amigos que frecuentaba Pedro le pidió su carro prestado. Lo conocía desde chiquito; vivían en la misma colonia. De entrada pensó que no era para algo bueno, pero cometer un secuestro sí no lo imaginó.
Ya no recuerda el nombre de aquella mujer. Cuenta que en los cateos se enteró que era una jovencita. Hasta hoy desconoce cuánto pidieron de rescate.
Los otros jóvenes implicados en el secuestro lograron salir en libertad. Cuando cometieron el delito era menores de edad y apenas alcanzaron condenas de dos años en prisión. Pedro recién cumplía la mayoría de edad; lo sentenciaron a 20 años en reclusión.
Licenciatura
En abril de 2007, el joven terminaba la preparatoria cuando una noticia le llegó: la Universidad Autónoma de Baja California ofrecería la licenciatura en Ciencias de la Educación dentro del penal.
Hizo el examen de admisión como cualquier otro alumno en libertad. Estudió para sus exámenes propedéuticos y de conocimientos generales. Sólo 26 reos aprobaron; entre ellos, Pedro.
Obtuvo la calificación más alta en el examen Ceneval de la Licenciatura en Educación
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“Entrábamos de las 9:30 de la mañana a las 5:30 de la tarde. Nunca tuvimos clases presenciales: el maestro mandaba el material, la bibliografía e indicaba qué hacer con ellos. Cinco maestros del penal se coordinaban con ellos y las llevaban a la universidad en Mexicali”, dice.
El recluso habla de marcos teóricos, pedagogía y educación especial. Es un experto en temas relacionados con los procesos de aprendizaje.
Dice que su rama favorita es la investigación y ha hecho su aportación al área académica desde El Hongo, donde trabaja en varias investigaciones. La última, para desarrollar métodos que mejoren los procesos de aprendizaje de las personas en reclusión en México.
El más inteligente
A pesar de todos sus logros, el verdadero reto vino cuando le dijeron que para titularse tenía que aprobar el examen del Ceneval en nivel licenciatura.
Hace unos días recibió la noticia: autoridades universitarias le informaron que había obtenido el primer lugar en México, con el puntaje más alto, en la licenciatura en Ciencias de la Educación. No lo podía creer; aún se ruboriza.
Miriam Lugo, coordinadora educativa del Cereso El Hongo, se siente orgullosa de Pedro. “Fue como callarles la boca a muchas personas que no creían que un reo podría estudiar una carrera. Nosotros vemos la realidad del ser humano aquí dentro, encerrado en cuatro paredes, todo el día en una estancia, encerrados pensando en los problemas y su familia”, refiere.