Entre más amor mejor desempeño laboral
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Tal vez no sorprenda que los que perciben mayor afecto y bondad de sus colegas se desempeñen mejor
Amor no es una palabra que se escuche frecuentemente en los pasillos de las oficinas o empresas y aun así tiene una fuerte influencia sobre los resultados en el trabajo.
Entre más amor sienten los compañeros de trabajo en su espacio más se involucran, entendiendo al amor como sentimientos de compañerismo, el amor fraterno, que es mucho menos intenso que el amor romántico.
El compañerismo se basa en calidez, afecto y conexión, en lugar de pasión.
Tal vez no sorprenda que los que perciben mayor afecto y bondad de sus colegas se desempeñen mejor, pero pocos gerentes se enfocan en formar una cultura emocional.
Mediante el estudio “What’s Love Got to Do With It?: The Influence of a Culture of Companionate Love in the Long-term Care Setting”, citado por Dinero en Imagen, se encuestó a 185 empleados, 108 pacientes y 42 familiares de pacientes en dos puntos en el tiempo, con una separación de 16 meses, en un hospital no lucrativo y centro de servicio médico de largo plazo situado en el noreste de Estados Unidos.
Se descubrió que los empleados que sintieron trabajar en una cultura cariñosa y bondadosa informaron niveles más altos de satisfacción y trabajo en equipo.
Aunque este estudio se realizó en un ambiente de servicio de largo plazo (lo que muchos podrían considerar como sesgado hacia lo “sentimental”), estos descubrimientos se sostienen entre industrias.
Un estudio de seguimiento con 3 mil 201 empleados encuestados en siete industrias diferentes, desde servicios financieros hasta bienes raíces, y los resultados fueron los mismos. La gente que trabajaba en una cultura donde sentía libertad para expresar afecto, ternura, bondad y compasión estaba más satisfecha con su trabajo, comprometida con la organización y se sentía responsable de su propio desempeño.
¿Cómo pueden hacer los gerentes para formar una cultura de amor de compañerismo?
Sugerimos que los líderes hagan al menos tres cosas:
Ampliar su definición de cultura. En lugar de enfocarse en la “cultura cognitiva” (en valores como trabajo en equipo, orientación a resultados o innovación), pudieran pensar en cómo pueden cultivar y enriquecer también la cultura sentimental.
Poner atención a las emociones que expresan a los empleados cada día. Su humor crea un anteproyecto cultural para el grupo.
Considerar cómo las políticas y prácticas de sus compañías pueden fomentar mayor afecto, bondad, compasión y ternura entre los trabajadores.
Sin embargo, lo más importante son los pequeños momentos entre los compañeros de trabajo: una sonrisa cálida, una nota amable, un oído compasivo, días tras día, mes tras mes, que ayudan a crear y conservar una fuerte cultura de amor de compañerismo y de la satisfacción del empleado, productividad y satisfacción del cliente que la acompaña.