ICUAP: 40 años trabajando por el conocimiento científico de México
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Cuarenta años han pasado desde que un grupo de científicos y universitarios de la hoy Benemérita Universidad Autónoma de Puebla vieron cristalizado un sueño: el Instituto de Ciencias, un espacio para el ejercicio científico que emergió en la década de 1960 con la visión de popularizar el conocimiento y que, tras la dedicación de sus fundadores, liderados por el ingeniero Luis Rivera Terrazas, y el empeño de quienes han sido parte de su historia, se ha convertido en un referente científico de Puebla y el país
Cuarenta años han pasado desde que un grupo de científicos y universitarios de la hoy Benemérita Universidad Autónoma de Puebla vieron cristalizado un sueño: el Instituto de Ciencias, un espacio para el ejercicio científico que emergió en la década de 1960 con la visión de popularizar el conocimiento y que, tras la dedicación de sus fundadores, liderados por el ingeniero Luis Rivera Terrazas, y el empeño de quienes han sido parte de su historia, se ha convertido en un referente científico de Puebla y el país.
El Instituto de Ciencias, mejor conocido como ICUAP, al cumplir cuatro décadas de existencia, se integra por 149 investigadores distribuidos en cuatro centros y siete departamentos de investigación científica básica, aplicada y multidisciplinaria; estado que difiere en su totalidad de las condiciones con las que nació.
Actualmente el ICUAP cuenta con los centros de Investigaciones en Ciencias Microbiológicas; de Investigaciones en Dispositivos Semiconductores; de Química; y de Agroecología y Ambiente. También posee los departamentos de Aplicación de Microcomputadoras; de Investigaciones en Zeolitas; de Biología y Toxicología de la Reproducción; de Físicoquímica de Materiales; Universitario para el Desarrollo Sustentable; así como el de Matemáticas y el Departamento de Investigación en Ciencias Agrícolas.
La multidisciplinariedad de sus investigaciones corresponden a la visión con la que fue forjado: lograr la democratización y la popularización del conocimiento y el ejercicio científico. Misma que le ha permitido consolidarse como uno de los organismos más importantes en la producción científica del país y como un importante aliciente para los universitarios.
El director del ICUAP, Jesús Francisco López Olguín, explicó que de los investigadores del Instituto, casi el 72 por ciento de la planta docente, cuenta con un doctorado, es decir, 107 de sus académicos. Agregó además que el 70 por ciento cuenta perfil Promep (Programa de Mejoramiento del Profesorado) y 66 son integrantes del Sistema Nacional de Investigadores: cinco en el nivel III, el más alto del sistema; siete en el II, 47 en nivel I y 8 son jóvenes investigadores candidatos.
Estos datos reflejan la calidad del ejercicio de su planta docente que se puede traducir en los resultados de sus 20 cuerpos académicos: nueve consolidados, 11 en consolidación y uno en formación. López Olguín añadió que dentro del Instituto se imparten 10 programas de maestría, de los cuales siete están reconocidos por el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Por su parte, Carolina Morán Raya, secretaria académica del Instituto, señaló que dentro del ICUAP se desarrollan 25 proyectos avalados por el Conacyt; dos de ellos que, en coordinación con la Dirección de Innovación y Transferencia del Conocimiento de la BUAP, buscan su registro de patente y otros que se trabajan en conjunto con organismos gubernamentales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
“La variedad de perfiles en los académicos pareciera ser una mezcolanza extraña, sin embargo, es una variedad rica que nos fortalece y nos dota de una visión amplia; eso es lo que nos distingue, eso es lo que nos hace particulares”, comentó.
Y es que estos desarrollos multidisciplinarios tendrán un impacto más tangible a mediano plazo, comentó Morán Raya. La contribución de ICUAP a la sociedad y a la misma ciencia, se fundamenta en el carácter de sus ejercicios científicos: el básico y el aplicado. Esto, junto con el esfuerzo y las excelentes credenciales de su planta docente, le han permitido sobresalir como un referente en la región y el país en cuanto a “hacer ciencia” se refiere.
“Señalar cuál de los proyectos es el más destacado sería difícil pues todo lo que se hace en el ICUAP es muy importante”, destacó la secretaria académica, quien desde hace 12 años ingresó a la Institución. “Hemos crecido mucho y afortunadamente hemos crecido para bien. Hemos recibido apoyo institucional que nos ha dado pauta para crecer, para ser mejores aunque aún haya mucho por hacer”.
La multidisciplinariedad del ICUAP, una rica variedad de conocimientos que lo fortalecen
El Instituto de Ciencias de la BUAP fue anunciado en una sesión del Honorable Consejo Universitario que se celebró el 3 de mayo de 1971. En dicha reunión figuraron personajes importantes para la Institución como Luis Rivera Terrazas, Alfonso Vélez Pliego y Sergio Flores Suárez. Se presentó como un centro coordinador de todas las investigaciones que en ese entonces se realizaban y las que en un futuro se emprenderían.
“Es conveniente mencionar que para la realización de todos estos proyectos se cuenta con personal especializado de alto nivel académico, además de las facilidades que se le está otorgando a los jóvenes pasantes para que realicen sus estudios de maestría y doctorado, quienes al regresar a su Universidad, reforzarán los cuadros científicos de la UAP”, cita el acta de correspondiente.
De acuerdo al mismo texto, en dicha sesión también se recordó a los cuatro universitarios que fueron asesinados tras haber participado en el Movimiento Estudiantil de Reforma Universitaria, justo en el año anterior, en el primer día de mayo: Enrique Cabrera Barroso, Alfonso Calderón Moreno, Joel Arriaga Navarra y el estudiante de Derecho, Josaphat Tenorio Pacheco.
En ese mismo escenario, cuando la Universidad se planteó una estrecha vinculación con la sociedad, elevar el nivel de vida de los poblanos, y llevar la ciencia y la tecnología a las grandes masas, nació el ICUAP, un logro que se construyó a partir de la búsqueda de una Institución “democrática, crítica y popular”, así lo resume María Eugenia Baca, investigadora fundadora de esta unidad académica.
De tal forma, el ICUAP se consolidó en 1974 como el Instituto de Ciencias Científicas gracias al apoyo del Rector Sergio Flores Suárez y al interés de su fundador, el Ingeniero Luis Rivera Terrazas. Se estructuró en dos áreas fundamentales: las Ciencias Naturales y las Sociales.
Los investigadores de las Ciencias Naturales respondían a la inquietud de aportar recursos científicos y tecnológicos para el desarrollo independiente del país, así lo expresó Javier Martínez Juárez, investigador con 33 años de experiencia en el Centro de Investigaciones en Dispositivos Semiconductores del ICUAP, al señalar que su área de desarrollo específicamente partió de la filosofía de generar una tecnología nacional con la posibilidad de escalar hacia la creación de empresas que pudieran dedicarse a la fabricación de dispositivos semiconductores.
En cambio, durante los años incipientes del Instituto, los científicos sociales trabajaron en el rescate y catalogación de los archivos históricos en diversos lugares de la región; estudiaron al movimiento textil de Puebla, la actualidad de los trabajadores obreros a nivel nacional y regional; y a través del Departamento de Investigaciones Arquitectónicas, rescataron al Centro Histórico de Puebla con la rehabilitación de muchos edificios considerados como Patrimonio Histórico.
Más tarde, la mayoría de estas investigaciones pasarían al ahora reconocido Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, el último que emergió del ICUAP. Y es que de acuerdo con Martínez Juárez, esa fue la visión desde el inicio, ser un generador de otros institutos pues lo que se buscaba era “darles a todos, la oportunidad de hacer ciencia”. Con esta premisa nacen el Instituto de Física y el de Fisiología.
En el ICUAP no existe el “no puedo” ni el “no tengo”
Patricia Lozano Zarain, doctora en biomedicina molecular con 32 años de trabajo en el Centro de Investigaciones en Ciencias Microbiológicas, sobre el ICUAP de los años ochenta recordó: “solamente había un micrótomo de congelación, una balanza que nos habían donado y un microscopio, eso era todo lo que teníamos en nuestro laboratorio de Bacilo Alcohol Resistente. No había bioterio y por lo tanto nosotros criábamos nuestros animales; me hice un poco veterinaria”.
Al no contar con los recursos técnicos, materiales y de infraestructura, la creatividad y el entusiasmo fue lo que prevaleció en los laboratorios:
“Si no tienes, busca hacer las cosas con lo que hay’, o ‘no esperes a tener el aparato más sofisticado para hacer investigación’, eran las expresiones recurrentes en aquella época en la que te enseñaban a hacer creativo, a que buscaras las cosas para hacer investigación y que nunca dijeras ‘no puedo’ o ‘no tengo’”, destacó la investigadora que, al preguntarle sobre su apreciación sobre el Instituto respondió:
“Yo amo al ICUAP tremendamente pues ha sido toda mi vida. Aquí he tenido personas que me han guiado y han contribuido con mi formación. A sus cuarenta años celebro la conmemoración de un sueño que en aquella época inició con nada y que ahora se ha consolidado como el Instituto de Ciencias”.
Y es que éste, además de ser un centro del quehacer científico, ha representado muchas oportunidades para sus miembros; así lo señaló Enrique González Vergara, investigador con 29 años de experiencia en el Centro de Química del ICUAP, quien comentó que el Instituto de Ciencias es un lugar de desarrollo que representó en un principio un gran reto: “se me recibió solo con un escritorio y ahora la infraestructura que tenemos es muy poderosa, un terreno muy fértil que marca una gran diferencia para los nuevos investigadores”.
Hizo énfasis en la gran evolución del Instituto y de los centros y departamentos que lo integran, en su visión clara y compartida:
“El ICUAP ya está listo para dar un salto internacional pues posee la infraestructura y la masa crítica humana para comenzar a proyectarse a nivel internacional; a eso hay que apostarle en un futuro”, culminó.