Disney revive a La Cenicienta con grandes actores
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Los estudios empiezan a reciclar sus títulos animados en películas con actores de carne y hueso
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Tras lanzar decenas de versiones animadas de cuentos infantiles, Disney empieza ahora a reciclar sus títulos animados en películas con actores de carne y hueso.
El año que viene llegará otra La bella y la bestia, de Bill Condon con Emma Watson. Pero antes, Cenicienta, con Kenneth Branagh.
El inglés no fue el primer director contratado para una visión muy fiel a la versión animada de Disney –un guiño al clásico son los dos pájaros azules que revolotean alrededor de la casa de la protagonista-, pero su mano se nota en el reparto: Derek Jacobi, que encarna al rey padre, ya trabajó en los noventa en tres filmes del Branagh director; Helena Bonham Carter, aquí el hada madrina, fue su pareja a inicios de los noventa y actuó en su Frankenstein de Mary Shelley, y Stellan Skarsgård ha trabajado con Branagh en Thor.
En los papeles principales, gente de televisión de calidad: Lily James, procedente de Downton abbey, encarna a Cenicienta, y Richard Madden, uno de los Stark de Juego de tronos, al príncipe encantador. Finalmente, Cate Blanchett se lleva el gato al agua con su madrastra, obviamente papel de mucho lucimiento.
Casi todos ellos han estado en Berlín defendiendo el filme, fuera de competición pero dentro de la sección oficial. En la Berlinale, en su primera edición celebrada en 1951, La Cenicienta de Disney ganó el Oso de Oro al mejor musical –entonces existía esa categoría-, así que la organización estaba encantada con proyectar la nueva versión. Un ilusionado Branagh –increíblemente tiene aún solo 54 años, porque debutó como director con Enrique V a los 29- ha hablado maravillas del guion de Chris Weitz:
“Es excelente. Cuando vinieron de Disney a ofrecerme el proyecto me hablaron de esta nueva visión”.
Puede, aunque el escenario –obra del maestro italiano Dante Ferretti, uno de los hombres de Fellini- y el vestuario –de Sandy Powell, colaboradora habitual de Martin Scorsese- trasladen al espectador a esa época atemporal de la versión de Disney más que a las tinieblas del cuento original de los hermanos Grimm.
“La película habla sobre el coraje y la bondad, y trata de incorporar la psicología moderna al corazón de un cuento tradicional. Actualmente el cine es muy cínico, y queríamos ser no cínicos sin caer, eso sí, en el sentimentalismo”.
Todo el reparto habló con cariño de la amabilidad de su líder en el rodaje, pero Bonham Carter fue la que se explicó mejor:
“Ken ha traído frescura y complejidad a una historia conocida, luchando para que no fuera algo plano”, afirmó la actriz británica.
Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/13/actualidad/1423841352_014307.html