miércoles, 03 junio 2026
Posted inPuebla

Jonotla, paraíso escondido en las montañas de Puebla

Staff Puebla On Line 2014

joomla.2014j25

Jonotla, paraíso escondido en las montañas de Puebla
Staff Puebla On Line 2014 STAFF PUEBLA ON LINE 2014 5 de marzo de 2015

Comencé a recorrer la Sierra Norte poblana buscando un lugar distinto a los que ya se han hecho famosos de la región

México Desconocido presenta el relato de una viajera por Jonotla, población ubicada en la Sierra Nororiental de la entidad poblana, muy cerca de Cuetzalan, la cual te espera para que descubras sus templos, cascadas y grutas ocultas entre los montes y la niebla:

Comencé a recorrer la Sierra Norte poblana buscando un lugar distinto a los que ya se han hecho famosos de la región, hasta que encontré este poblado. Con curiosidad caminé sus calles empedradas que presumen hileras de casas de teja. Un caserío color pastel me sorprendió con sus arcos arabescos. Apenas había llegado, y ya estaba encantada con la arquitectura de Jonotla, un lugar poco conocido, pero al que cada año asisten miles de devotos de la Virgen del Peñón.

Conexión natural

La hospitalidad con la que nos recibieron en la Casona de Don Porfirio nos hizo sentir entre amigos. Aquí no se brinda una simple estancia, sino toda una experiencia. Las habitaciones tienen nombre de ríos, me tocó el Tequezquitla, desde donde pude observar el descenso de la niebla que dibujó varias postales vespertinas inolvidables.

A la mañana siguiente, cuando el sol despuntó, fue momento de elegir uno de los ecotours disponibles. Así emprendimos, el guía de Casona Don Porfirio y yo, la ruta hacia Ecatlán, un pueblo totonaco, situado a 25 minutos de Jonotla. Fue fascinante adentrarse en la maleza del bosque tropical,  y descender hasta el antiguo puente San Miguel que, en medio de los cerros, une a Jonotla con Cuetzalan. Llegamos a la Poza del Ocho, una alberca natural que se forma al paso del río Tozán. El afluente del agua bañándome, en medio de este escenario montañoso, me puso en contacto directo con la naturaleza.

Para el regreso, una larga caminata en ascenso puso a prueba mi condición física; sin embargo, me encontraba lo suficientemente motivada para continuar con el itinerario. Terminamos el día de vuelta en Ecatlán, donde pudimos platicar con los campesinos que cultivan café, canela y pimienta, quienes nos ofrecieron la miel tan característica de esta región. Todo un deleite.

Bajo un velo de agua

El recorrido a la cueva del Arenal y las cascadas de Zoquiapan, municipio colindante con Jonotla, hizo del segundo día el mejor del viaje. Durante el trayecto, hicimos varias pausas para contemplar las caídas de agua rodeadas por una enorme diversidad de flores y árboles frutales. Cuando llegamos a la cascada Velo de Novia no pudimos evitar, ante tanta belleza, descalzarnos y meter los pies en el agua. Los placeres más grandes suelen ser los más simples.

Después, caminamos hasta una cueva tapada por una cortina hecha por lianas y enredaderas. Ahí, sumidos en la más profunda oscuridad, dentro de las grutas casi vírgenes, permanecimos un rato iluminando con nuestras lámparas las estalactitas y estalagmitas, eternos vigilantes que custodian este paraje.

Un peñón sobre las nubes

Para el último día dejamos el paseo por el pueblo. Comenzamos por el templo de San Juan Bautista, que tiene la peculiaridad de contar con una torre exenta. En nuestra caminata por las callejuelas, descubrimos los vestigios de un convento franciscano, el Callejón del Beso y unos pintorescos rincones que atrapamos con la cámara.

La visita al Santuario del Peñón es obligada. Subimos al templo construido en la peña donde, según los creyentes, se apareció la Virgen de Guadalupe. La imagen se puede ver en la ladera que hoy es la pared del santuario al que llegan miles de indígenas a rendirle culto cada 22 de octubre. Pero eso no era todo. En este lugar, donde antiguamente se adoraba a Tepeyolotli, el corazón del monte, está el mirador Tonacatecutl, que se encuentra tras una larga escalinata y cruzar el puente colgante de Las dos culturas. Muy pequeña me sentí ahí ante la grandeza de la Sierra Madre Oriental que entre sus pliegues alberga a este pueblo multicultural donde el respeto por el hábitat es una costumbre sagrada.

No te puedes perder

Aldea del Tozán

La visita a la pequeña aldea nahua enriqueció nuestra experiencia. En esta comunidad de artesanos vimos cómo se trabaja la fibra del jonote, árbol que da nombre al municipio poblano.

Artesanías Espejo

Tan curioso como fantástico es este local, ubicado frente a la casona, que guarda una increíble colección de raíces; se venden máscaras de equimite y troncos con formas animales.

Cómo llegar

En auto: Toma la carretera núm. 150 México-Puebla en dirección a Amozoc, desvíate hacia Perote un poco antes de llegar a la caseta de Amozoc a mano derecha, que te conectará con la autopista que va de Oriental a Teziutlán. Entra a Zaragoza y sigue los señalamientos en dirección a Apulco. Incorpórate a la carretera federal núm. 129 que te llevará hacia Zacapoaxtla. Pasando Apulco, encontrarás la desviación hacia Jonotla, unos 15 minutos antes de llegar a Cuetzalan; toma la Carretera estatal 575 y llegarás.

Dónde dormir

La Casona de Don Porfirio

Independencia, equina J.C. Bonilla

Tel. 01 233 317 0200

lacasonadedonporfirio.com

Fuente: http://www.mexicodesconocido.com.mx/jonotla-montanas-puebla.html

Staff Puebla On Line 2014
Staff Puebla On Line 2014
Staff Puebla On Line