Paola Migoya sufre violencia política de género
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Ninguna de las candidatas, al gobierno del estado o senado de la República, hicieron algún pronunciamiento en sus redes sociales sobre lo ocurrido a Paola Migoya, candidata a la alcaldía de Puebla por el Verde Ecologista, quien fue gravemente denostada este fin de semana por medio de un cuenta en Twitter
Ninguna de las candidatas, al gobierno del estado o senado de la República, hicieron algún pronunciamiento en sus redes sociales sobre lo ocurrido a Paola Migoya, candidata a la alcaldía de Puebla por el Verde Ecologista, quien fue gravemente denostada este fin de semana por medio de un cuenta en Twitter.
En los mensajes de @MigoyaB, se advierte cómo es que un tema privado (sea o no verídico), lo enmarcan en un tema político para denigrar al personaje, en este caso a la del partido Verde en Puebla. Un caso que se convierte en violencia política.
La omisión de las aspirantes dejó constancia, otra vez, de que los temas que atentan contra las mujeres, como la violencia política de género y los feminicidios, se quedan en los discursos.
Ninguna de las candidatas citaron algún tuit en defensa de Migoya.
Y tampoco las que quieren ser senadoras: Xitlalic Ceja, del PRI, y Nadia Navarro de Por Puebla al Frente. Esta última, por cierto ex directora del Instituto Poblano de las Mujeres, fue la primera en manifestarse contra la violencia al sector femenino el domingo, a razón del Día Naranja.
Lo peor de todo es que ni siquiera para un fin de conveniencia a sus propios intereses políticos, tuvieron la idea de fijar una postura que pudiera encumbrarlas.
Por ejemplo el caso de Claudia Rivera, que si bien alcanzó la postulación con méritos propios, Migoya ha denostado el proceso por el que fue elegida en detrimento de su figura. ¿Qué hubiera sucedido si Rivera lanza un tuit recriminando los ataques hacia la candidata del Verde Ecologista? Sin duda hubiera sumado varios puntos a su favor.
Pero sobre todo, las muestras sororidad (horrible palabra, pero con un significado laudable en el sentido de la hermandad y solidaridad entre mujeres), hubieran sentado un precedente importante e histórico de cara al periodo de campañas donde la guerra sucia, y con ello la violencia política de género, estará desatada.
Parece que perdieron una gran oportunidad de cerrar filas, independiente de las ideologías, lo que siempre repiten pero que en la práctica no lo saben hacer.
La sororidad en boca de las hoy abanderadas, es un mito.