Este es el impacto que deja el COVID a la economía de Puebla
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La pandemia por COVID-19 sin duda afectó la economía de los poblanos en este 2020
La pandemia por COVID-19 sin duda afectó la economía de los poblanos en este 2020. Para colmo el pasado 18 de diciembre las autoridad municipal ordenó el cierre de negocios y acciones no esenciales a las 19:00 horas hasta el 10 de enero.
Con negocios seis meses cerrados, otros más en funciones con medidas sanitarias y horario recortado e incluso algunos que se mantienen cerrados hasta el momento, muchos de ellos ya no volverán a subir sus cortinas y de los sobrevivientes algunos tuvieron que reinventarse para mantener su liquidez.
Para diciembre se consideraba un cierre de establecimientos superior al 21% siendo los más afectados los negocios familiares, loncherías, misceláneas, entre otros.
Cadenas importantes también recortaron sus sucursales, como VIPS de San Francisco e incluso Soriana de Las Ánimas, aunque ya tenía algún tiempo antes contemplado el cierre.
Los recortes de personal estuvieron a la orden del día, principalmente en restaurantes y servicios, pues la ciudadanía comenzó a confinarse y bajó la actividad.
Todavía en un esfuerzo por mantenerse, algunos empresarios decidieron recortar salarios para mantener las fuentes de empleo. Algunos no lo lograron y tuvieron que decir adiós.
El sector de salones de fiesta fue otro que recibió un impacto considerable pues hubo espacios que tuvieron que devolver los servicios contratados por varios miles de pesos mientras que las personas que laboran como meseros, cocineros, garroteros, etc; se quedaron sin ingresos totalmente.
Los bares y restaurantes también vivieron momentos graves cuando se cerraron las puertas, pero fue en agosto y septiembre cuando se autorizó la reapertura con medidas sanitarias y servicio únicamente a domicilio o para llevar.
Los horarios se dieron hasta las 21:00 horas y en la actualidad se mantienen, aunque no con la frecuencia de clientes a la que estaban acostumbrados.
Bares y centros nocturnos son otros de los rubros gravemente afectados pues no han abierto sus puertas y algunos botaneros que han iniciado actividad con venta de alimentos, se han visto clausurados al no poder evitar el ingreso de clientes superior al porcentaje autorizado. Todo por llevar más recursos a sus arcas.
Baños públicos también se mantienen cerrados hasta la fecha y en las últimas declaraciones de las autoridades estatales no está contemplada su apertura en el corto plazo.
Algunos comerciantes recurrieron a las redes sociales y a la venta en línea para sus productos, siendo de los más recurrentes la comida, desde el lugar conocido como locales de venta de comida para llevar se unieron a Facebok, WhatsApp, Rappi, Uber Eats y otras para poder vender.
Otros locales diversificaron su giro para ofrecer más productos o servicios pues la idea era no quedarse sin ingreso alguno.
En todo este panorama no podemos olvidar a las personas que se dedican al transporte público, servicio ejecutivo de traslado, las vendedoras de memelas, paleteros, de frituras, de toda aquella actividad que se podía observar afuera de oficinas y escuelas.
Al mes de septiembre, 44 mil 552 puestos de trabajo se perdieron por la quiebra de negocios y la reducción de personal obligados por la emergencia provocada por el coronavirus.
De enero a marzo 83 mil 207 personas no tenían empleo.
El 54 por ciento (45 mil 535) carecía de empleo por despido; cerca del 30 por ciento (24 mil 585) dijo que no tenía trabajo porque que había renunciado.
El 12 por ciento (10 mil 65) sostuvo que no tenía empleo por falta de experiencia.
Dos por ciento (mil 719) afirmó que se encontraba en el desempleo porque acababa de cerrar un negocio propio.
Peor aún, el INEGI indica que en Puebla, de 2.8 millones de personas con empleo, 42% no puede acceder a la canasta básica.
Esperamos que este 2021 permita de manera gradual ante el COVID-19 que más personas puedan seguir con su actividad comercial y aquellos que un no pueden funcionar lo puedan conseguir en el mediano plazo.