jueves, 04 junio 2026
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Eduardo García Anguiano o la expresión de la mediocridad

Fernando Maldonado

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Fernando Maldonado FERNANDO MALDONADO 17 de diciembre de 2009

Fernando Maldonado

Aprendiz de todo y oficial de nada, pero con suerte. Es la definición que podría concluir el derrotero de Eduardo García Anguiano, titular del Consejo Ciudadano de Seguridad en el municipio de Puebla.

Llegó al gabinete de la presidenta municipal, Blanca Alcalá Ruiz en calidad de secretario particular y tras su evidente ausencia de tacto político y la carencia de los atributos más indispensables para conducir la agenda de la alcaldesa, fue removido de la silla que ocupaba.

Tan desatinado fue el nombramiento de este aprendiz de todo, que el gabinete en pleno dejo de dirigirle la palabra y a darle la espalda. Puso en la antesala sin fin a figuras de la talla del ex arzobispo de Puebla, Rosendo Huesca Pacheco, que esperó paciente semanas para ser recibido por Alcalá.

Tuvo que venir la remoción de este reyezuelo de pacotilla para que el jerarca de la Iglesia Católica pudiera ser recibido en audiencia por la funcionaria, a quien si algo distingue, es el trato fino y amable. La excusa vino envuelta en forma de disculpa.

Ese era el síntoma más evidente de un hombre que se dijo forjado en el Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen): La falta de sutileza y la miopía política de un sujeto acostumbrado a tratar con gente del vulgo y a fin a su ralea.

Fue enviado a presidir el Consejo Ciudadano en materia de seguridad, una instancia figurativa desde la cual provocaría el menor daño posible. Pero otra vez, su condición de analista “B”  en el Cisen le ganó. Los dislates de García Anguiano podrían provocar el desbordamiento de la paciencia del gabinete de seguridad municipal.

Y ese podría ser el menor de los males, porque detrás del torpe comportamiento, podría estar la falta de capacitación en los cuerpos de seguridad pública en el ámbito municipal, una corporación que durante los últimos tres meses, ha padecido la pérdida de cuatro vidas.

En el limbo por ejemplo, se encuentran la utilización de 7 millones de pesos del Subsidio para Seguridad Municipal (Subsemun), para programas de capacitación, que a estas alturas del año podría considerarse ya parte del subejercicio.

Eduardo García Anguiano es a estas alturas, un servidor público que raya en la mediocridad y que poco abona a la eficiencia que se busca en un gabinete que ha alcanzado altos estándares de eficacia, en medio de la precariedad de recursos públicos.

En corto…

En la interpretación de los números que la víspera presentó la empresa Demotecnia, de María de las Heras faltó una lectura obligada.

Fuera de toda duda la delantera del secretario de Desarrollo Social, Javier López Zavala sobre el resto de los aspirantes.

Pero más todavía, la lejana distancia que ubica a Enrique Doger en el segundo sitio. Las puertas del abismo en la oposición comienzan a abrirse para un actor de la vida política que se sabe mover como nadie en escenarios adversos.

Parabólica baja la cortina unos días. A quienes han sido huéspedes voluntarios o no del derrotero de esta columna y a quienes la frecuentan, les expreso con sinceridad los parabienes del caso. El regreso, el lunes 4 de enero del 2010.

Fernando Maldonado
Fernando Maldonado