jueves, 04 junio 2026
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Aniversario priista: ¿tiempo para celebrar?

Fernando Maldonado

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Fernando Maldonado FERNANDO MALDONADO 4 de marzo de 2010

Fernando Maldonado

Con una diferencia de horas, el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Armenta Mier ha tenido que admitir al menos dos negativas de probados militantes para aceptar candidaturas a puestos de elección popular.

El episodio contrasta notablemente en el concierto priista que clama por una posición que le permita competir por una curul en el Congreso local o alguna presidencia municipal. Ejemplos de ellos abundan, como también crece el sentimiento de frustración y enojo por el reparto de candidaturas en un proceso que más que certeza, obliga a la suspicacia.

La premisa en medio de los distintos procesos internos es el de la sospecha, la imposición y el amiguismo en la toma de decisiones. Un caso ilustrativo es el del distrito 4 de la capital, por el que la directora del Instituto Municipal de la Mujer, Sandra Montalvo había trabajado con denuedo.

Esa posición sería ocupada por María Luisa Conde, suplente del dirigente de la CTM y diputado federal, Leobardo Soto Martínez. La carrera, la trayectoria y el trabajo militante parecen haber sido desplazados para privilegiar a quien posee una estatura política menor, pero afín a la cúpula partidista.

En el distrito 20 con cabecera en Tlatlauquitepec parece regir la misma lógica: el de la premiación a la estructura partidista, por el de la legitimación de un proyecto que busca servir a los poblanos, con la eventual nominación del dirigente de la CNC, Juan Mauro Balderas.

El nombre de este dirigente campesino no habría tenido mayor notoriedad, si no es que el año pasado, el periódico El Universal lo ubicó en un sitio de privilegio como beneficiario del programa federal Procampo, esquema de apoyo diseñado para los productores rurales en desventaja frente a sus similares de Estados Unidos y Canadá, en el contexto de la apertura comercial.

Pero si la inconformidad que prevalece por el diseño de las listas de aspirantes a candidatos en la mayoría de los distritos amenaza con nubarrones en el horizonte del tricolor, no es el único factor que ocupará la agenda del dirigente del tricolor en el estado.

Lo es también la oposición de Fernando Ariza, ex secretario de Fomento Económico en la administración municipal de Blanca Alcalá Ruiz, a quien le aceptaron la renuncia al cargo en una feria de absurdos y malos entendidos, propiciados por la campaña desde dentro del aparato.

Propuesto para ocupar la candidatura por el distrito 6, el empresario de enteró de la noticia a su regreso de un periodo vacacional familiar.

El martes por la noche comunicó  su negativa por razones de índole personal y por el desencanto que prevalece por el canibalismo político en el ámbito de la administración pública municipal. Su tiempo y su esfuerzo, según se supo, están ocupados en su tarea de hombre de empresa y jefe de familia.

Otro militante que por lo menos en forma discreta que ha dicho no a la candidatura la diputación local es el alcalde de San Pedro Cholula, Francisco Covarrubias. Las consecuencias de que los últimos tres presidentes municipales en esa demarcación hayan dejado incompleta su gestión abre un riesgo en tiempos de diputa por el poder.

¿Tiempo para celebrar?

En el sótano…

Los trabajos para la construcción de una candidatura de unidad priista a la alcaldía de Puebla vivirá  este fin de semana una fase decisiva. Está previsto que para la próxima semana se registre el aspirante mejor valorado en las encuesta de Consulta Mitofsky, Mario Montero Serrano.

Para entonces el diálogo con sus correligionarios tendrá que haber aportado para mantener la unidad. En ese contexto, hay al menos dos actores que se han convertido en actores de primera línea y que podrían ayudar a legitimar este episodio.

Uno es el diputado Pablo Fernández del Campo, dueño de un discurso sensato y sin grandilocuencias, ha dado seriedad y firmeza a sus aspiraciones, a las que aún no declina.

El otro es Víctor Gabriel Chedraui, a quien desde el inicio del proceso priista se le ubicó con un consistente esquema de posicionamiento. Ambos han mantenido comunicación constante con Montero Serrano, lo que no supone necesariamente deponer sus aspiraciones.

Otro de los actores que habían sido bien valorados en las encuestas, el secretario de Trabajo y Competitividad, Pericles Olivares no se lo conoce mayor virtud que la de ser un funcionario cercano al gobernador del estado. Y nada más.

Fernando Maldonado
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