Maestros en la orfandad
fernando.maldonado
Fernando Maldonado
Solos y más desamparados que nunca, miles de maestros que todos los días trabajan frente a grupo en el nivel bachillerato enfrentan hoy más que nunca la embestida de un aparato que intenta mediante intimidaciones disfrazadas de auditorías, mantenerlos al margen de la actividad política.
No son pocos los que laboran en los centros escolares y que en los últimos días han recibido la visita de auditores de la Secretaría de Educación Pública (Sep) y de la Secretaría para el Desarrollo Evaluación y Control de la Administración Pública (Sedecap) para poner las cuentas en orden.
Esa estrategia debe ser entendida en el contexto de la lucha por el poder en medio de un intenso proceso electoral.
Por ello el secretario de Educación, Darío Carmona García que durante semanas intentó sin éxito convencer a la dueña del Partido Nueva Alianza, Elba Esther Gordillo Morales a través del yerno, Fernando González de aliarse con la causa que lo mueve, decidió tomar el camino de la presión sistemática al profesorado.
Y si condenable resulta la intimidación sistemática, más resulta el papel de la dirigencia magisterial, cuyo bajo perfil no solo se expresa a través de su inoperancia política, sino en una tarea para la que están en la silla del secretariado general: la defensa de los intereses de los maestros, a quienes puntual, le descuentan sus cuotas.
La organización sindical está formada para tutelar y velar por los derechos de los trabajadores, pero la realidad es otra: deja en la orfandad a sus agremiados. Un claro ejemplo es el calvario que sufren miles de docentes que pertenecen al sistema de homologados del nivel medio superior.
Recientemente han sido objeto de auditorías que han arrojado como resultado que la dependencia notifique a los profesores adeudos derivados por el impedimento para justificar su carga horaria frente a grupo y en consecuencia, han salido con adeudos de hasta cien mil pesos.
Lejos de encontrar la defensa de los dirigentes del SNTE en Puebla, Cirilo Salas Hernández y Eric Lara Martínez, los trabajadores de la educación no han hecho sino encontrar respuestas huecas y largas esperas en las recepciones de las oficinas gremiales en donde despachan dos sujetos que posan como en pasarela política en eventos partidistas del Panal y sus aliado, el PAN.
Esa es la calidad moral del grupúsculo que domina la escena magisterial. Sin capacidad de interlocución en el espacio en el que sudan calenturas ajenas por la actividad política, tampoco han sido capaces de articular una firme defensa de quienes los llevó al cargo a través de las asambleas sindicales.