jueves, 04 junio 2026
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Seminario Palafoxiano, sede del destape de Zavala

Fernando Maldonado

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Fernando Maldonado FERNANDO MALDONADO 10 de marzo de 2010

Fernando Maldonado

La bendición del cardenal Norberto Rivera Carrera al candidato de la coalición Puebla Avanza, Javier López Zavala no es la primera y seguramente no será la última.

Desde que López Zavala fue secretario de Gobernación, en el periodo más aciago del sexenio, con la andanada mediática alentada por el encarcelamiento de Lydia Cacho, construyó  una red de alianzas para desactivar el tema de aquél entonces y que también sirvieron para el futuro.

El funcionario cuyo mérito desde ese entonces fue el de ser de los pocos colaboradores que sacaron la cara para hacer frente al escándalo mediático – los otros fueron Javier Sánchez Galicia e Ismael Ríos Delgadillo-, trabó una sólida amistad con el ex arzobispo de Puebla, Rosendo Huesca.

Servidor público que ha sostenido sus convicciones religiosas, también cultivó una sólida relación con el sucesor, Víctor Sánchez Espinosa. Ya Arturo Luna documentó  en su columna Garganta Profunda (17 de febrero) el apoyo que Francisco Sánchez Espinosa, hermano del arzobispo, había recibido de López Zavala para alcanzar un cargo de elección popular en el estado de Morelos.

Lo que resulta un episodio enigmático y presenciado solo por unos cuantos fue el apoyo sin disimulo, manifiesto y en un escenario improbable prodigado por la familia entera del recién ungido arzobispo al todavía en ese entonces, secretario de Desarrollo Social, en abril del año pasado.

Fue el día 22 de aquél año cuando ya entrada la tarde y retirados los invitados especiales que habían asistido a la comida en honor al nuevo jefe de la iglesia católica en el estado, arribó el ya para esa fecha previsible aspirante a la candidatura priista al gobierno poblano.

Lo que siguió a continuación, pudo haber levantado la ceja de los más ortodoxos pensadores del Estado laico y de los más celosos guardianes de la institución con sede en Roma: el destape como candidato de Javier López Zavala a cargo de la familia entera de Sánchez Espinosa, en medio de la feligresía.

Así que la imagen del candidato priista al lado de Norberto Rivera, príncipe de la institución mayoritaria en México no es una casualidad, sino producto del trabajo de convencimiento y persuasión que el delfín marinista comenzó desde antes de los tiempos aciagos del escándalo del sexenio.

En el sótano…

Un ejemplo de que en política se gana perdiendo es el acuerdo entre dogeristas y zavalistas.

Enrique Doger ganó en la negociación cuando fracasó en su intento de ser candidato del PRI al gobierno de Puebla; y el proyecto de Zavala también aventajó al ceder espacios al proyecto del ex edil, cuyo capital político en la ciudad no puede ser soslayado.

Otro que ganó perdiendo fue el presidente de la comisión de Gobernación, Pablo Fernández del Campo al declinar en sus aspiraciones de ser abanderado a la capital de Puebla y dar paso al ex secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano.

Confirmado: la empresa que realizó  la encuesta para perfilar al candidato del PAN a la ciudad capital fue IGC Asesores de Enrique Glockner y los números son los siguientes:

Mención espontánea, Eduardo Rivera 48 por ciento; Humberto Aguilar, 37 por ciento.

Opiniones positivas, Eduardo Rivera 37 por ciento; Humberto Aguilar, 26 por ciento.

Intención de voto, Eduardo Rivera, 47 por ciento; Humberto Aguilar, 40 por ciento.

El caso que más atención mereció  entre quienes conocieron de este resultado, fue el contraste efectuado frente al más probable abanderado del PRI, Mario Montero Serrano.

Si el ex secretario de Gobernación en el estado fuera el abanderado, el candidato del PAN y de la coalición Compromiso por Puebla más competitivo sería el ex diputado local, ubicado 10 puntos por debajo del priista, mientras que el senador se ubica a 17 por ciento, a la zaga.

Fernando Maldonado
Fernando Maldonado