Perdónalos señor
fernando.maldonado
Fernando Maldonado
El discurso de la iglesia católica respecto a los temas relacionados con sus sacerdotes que abusan sexualmente de menores de edad en el mundo es tan poco creíble, que a la fecha uno de los suyos, ampliamente conocido en Puebla, Tehuacán y en Los Angeles, California, anda suelto.
Se trata del sacerdote Nicolás Aguilar, acusado de haber violado a por lo menos 60 niños entres las décadas de los 80 y los 90. Tan probada su culpabilidad, que en 2008 la Procuraduría General de Justicia del Estado afirmó que el hombre de sotana formaba parte de los delincuentes más buscados para ser llevado a juicio.
La tibia mención del clérigo acusado de violación y ataques al pudor, de entre un grupo de homicidas, secuestradores y defraudadores ni fue siquiera objeto de búsqueda. La autoridad responsable de la investigación enunció, pero no indagó, o prefirió la omisión.
Así que cuando la jerarquía católica se rasga las vestiduras en el mundo entero, y órganos de difusión eclesiástica como el semanario Desde la fe hacen eco de las “disculpas” ofrecidas por Benedicto XVI después del escandaloso expediente de abuso en el seno de la iglesia irlandesa, Nicolás Aguilar divaga sin contratiempo entre los estados de Morelos y Puebla.
Datos que descansan en alguna oficina gubernamental del más alto nivel desde hace dos años, indican que el prófugo de la justicia y protegido en su momento por la más alta jerarquía católica en Puebla y la Ciudad de México, radicaba en un pequeño poblado lleno de polvo y sol en Morelos: Popotlán.
Acción concertada o no, omisión o descuido, el nombre de Nicolás Aguilar ha sido enviado al archivo muerto de las instancias de procuración de justicia; y a la desmemoria de los hombres que rigen la institución de propagar la palabra de Dios entre nosotros.
En efecto, el órgano de propaganda católica semanal número 682 lleva como cabezal en portada “Delito que nos llena de vergüenza”.
El texto firmado por el presbítero Mario Angel Flores Ramos, cuyo título alimenta portada destaca: “La prensa amarillista tiene en estos hechos muchos motivos para seguir haciendo escándalo, que les reditúa en dividendos económicos…
“La denuncia purifica, el escándalo denigra. La iglesia, en cambio tiene en todo esto muchos motivos para expresar su vergüenza, reconociendo su pecado, pero al mismo tiempo, emprendiendo un camino de purificación y superación”, dice el articulista religioso.
No es necesario detenerse en el análisis del criterio del sacerdote Flores Ramos respecto de la función que la prensa en la cobertura de casos de violación y abuso sexual de los hombres de la iglesia en contra de niños, fundamentalmente.
Y sin afán de escandalizar, conviene recordar que mientras Joshep Ratzinger ofrece disculpas por faltas cometidas por hombres que forman parte de la institución que encabeza, al violar a niños en no pocos países del mundo, Nicolás Aguilar agazapado desde algún lugar ignoto, acecha a su próxima víctima.
En el sótano…
La presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz fue anfitriona este sábado del hijo de Mario Vázquez Raña, propietario de la Organización Editorial Mexicana.
Mario Vázquez Jr. Llegó procedente de la Ciudad de México acompañado de su familia, se hospedó en el hotel Puebla de Antaño, justo frente a las instalaciones de El Sol de Puebla y ahí fue recibido por el equipo de la alcaldesa.
Por cierto que Marco Ponce de León, el ex director de El Sol de Puebla regresará al diarismo en Puebla, con la puesta en marcha del periódico El Imparcial, publicación diaria que tiene su casa matriz en el estado de Oaxaca, y es propiedad de Benjamín Fernández Pichardo.
La mujer que murió incinerada en Rancho Colorado, Verónica Castelán Couto no solo encendió focos rojos en las áreas de seguridad pública, sino en las relaciones institucionales entre servidores públicos que manejan el área. La tormenta que viene será de pronóstico reservado. Póngalo en su agenda.
