Real de Catorce, alucinante durante Semana Santa
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Te garantizamos que esta escapada estará llena de leyendas
Todos quieren ver al preso, aquel que ha sido delatado con un beso traidor. Uno a uno, los espectadores avanzan y se colocan tras las rejas de la antigua Casa de Moneda. Esta noche de Jueves Santo, el recinto de cantera y muros gruesos es el cuartel donde Jesús de Nazaret pasará su última noche antes de ir a crucifixión. Mañana, Viernes Santo, el Pueblo Mágico de Real de Catorce quedará en penumbra, por sus callejones áridos y pálidos, como sacados del mismísimo Medio Oriente, los feligreses acompañarán con velas a la Virgen de Dolores en la Procesión del Silencio… El Viacrucis viviente seguirá hasta el Domingo de Ramos.
Cuando la Fiesta Mayor llega a su fin, otro jolgorio comienza en este pueblo de encanto fantasmagórico, se trata del Festival Internacional de Guitarra. Los sonidos de cuerdas reverberan dentro y fuera de la Iglesia de la Purísima Concepción, ahí donde la imagen de El Charrito, como llaman sus devotos a San Francisco de Asís, se tuvo que traer cuatro veces desde la Capilla de Guadalupe, dentro del Panteón, pues al parecer al santo no le gustaba su casa actual.
Pero el Vía Crucis y guitarristas de varias partes del mundo no es lo único que se tiene que ver en Real de Catorce. Te garantizamos que esta escapada estará llena de leyendas, uno que otro fantasma y la magia de la comunidad huichol.
En el pueblo
Sobre la Barriga de Plata, curvas y curvas van marcando el camino. De pronto, un boquete hace que te introduzcas en las entrañas de esa montaña. Después de atravesar un túnel bautizado como Ogarrio, de 2 mil 300 metros de longitud, el esplendor de un antiguo pueblo minero aparece en medio de la nada. Es Real de Catorce, el de los cielos despejados y callejones empedrados que guardan los ecos de aquella bonanza.
El Panteón es su carta de presentación ante los ojos del viajero místico y fanático de lo sobrenatural. El espacio que antiguamente compartía con una plaza de toros está dividido en dos secciones, una antigua y otra de uso actual. La primera es la mejor, donde se encuentra la Capilla de Guadalupe con frescos en perfecta conservación del siglo XIX y 72 tumbas. Sabemos que aquí descansan personajes importantes en la historia del pueblo, ellos son los vecinos silenciosos que tendrás, si deseas acampar en las afueras del camposanto.
Ahora nos vamos al Palenque de Gallos donde las peleas de navajas y crestas ya no se realizan, afortunadamente, pero es digno de admirar por su simple arquitectura.
Uno podría pensar que está en Roma, sin exagerar, pues su forma es la de un coliseo donde actualmente se presentan actividades culturales. Dicen que su acústica es similar a la del Palacio de Bellas Artes.
Caminar tiene sus ventajas, sobre todo si se hace por la Plaza Principal, donde al turista se le “cura de espanto” en caso de que vea alguna alma deambulando, con mezcal hecho tal y como los carmelitas les enseñaron a sus pobladores. Joven, reposado y añejo son las variedades, pero nada como limpiar la boca de polvo con un curado de hierbas, café o granada.
Los jugos divinos del maguey dejan listo el paladar para otra delicia, la cocina catorceña, una amalgama de ingredientes que sólo el semidesierto puede ofrecer: cactáceas, raíces y los famosos cabuches, los botones aciditos de la biznaga. También están los palmitos y la flor chocha, todos provenientes de la palma china. No hay que irse sin probar una ensalada del altiplano y un asado de boda, restaurantes como el del hotel Mesón de la Abundancia o la fondita de Doña Ema sabrán quitarte el antojo.
Otro punto que merece la atención del viajero son las artesanías, hechas en ixtle (fibra del maguey), en lana y sobre todo las piezas coloridas en chaquira de los huicholes. Incluso, hay tiendas como El Gitano, en pleno centro, donde se puede conseguir una limpia de un marakame (chamán huichol). Aquí hay de todo y para todos.
De tour
Qué sería de Real de Catorce sin sus willys, esos 4×4 sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial. Y vaya que las camionetas son todoterreno, sobre todo porque son las únicas que suben y bajan la sierra escarpada, incluyendo la “Cuesta de los arrepentidos”, donde el pasajero tiene que decidir si se baja del toldo o sigue admirando los acantilados de más de 300 metros pasando por una pendiente aterradora.
Dar un paseo en ellas es toda una aventura, además de cruzar con su potente motor el túnel Ogarrio, te pueden llevar a un safari fotográfico de cactáceas que superan los 3 metros de altura, a visitar tiros de minas, recorrer la Estación 14 donde antiguamente llegaba el tren, y darle la vuelta completa a la sierra a través de la ruta Los Saberes de la Salud, donde las limpias y curaciones con hierbas son el atractivo principal. También, pueden pasearte por el pueblo, sólo asegúrate que los choferes estén certificados para conducir estos vehículos. Los recorridos salen desde la plaza principal (Costo: desde 80 pesos por persona).
Dicen que Real está lleno de fantasmas y para comprobarlo hay que realizar la caminata “Murmullos en la oscuridad”, a partir de las ocho de la noche. En dos horas se narran leyendas e historias de apariciones, y se vuelve más tétrico cuando el recorrido concluye dentro del panteón. El servicio se contrata en cualquier hotel, el costo es de 400 pesos y se permite un máximo de 15 personas.
Entre panorámicas de cerros y locaciones cinematográficas, la cooperativa Caballerangos de Real de Catorce te lleva por sitios más inhóspitos, incluyendo el pueblo fantasma, donde se dieron los primeros asentamientos del poblado.
Los guías y sus caballos son los únicos que acercan al territorio sagrado de los huicholes, el Wirikuta. Se recorre sólo una parte de las 140 mil hectáreas que conforman esta reserva, llegando hasta el punto más importante, el Cerro del Quemado, donde según la creencia huichol nació el sol que sacó de las tinieblas al mundo. Ahí se pueden observar algunas ofrendas que dejan durante su procesión anual del 4 de octubre. Además, se puede ver, tocar e incluso probar, un pedacito de hícuri (peyote), una especie en peligro de extinción considerada como guía espiritual por los wirrárika (Expediciones desde 150 pesos).
Aparta tu cama
Si ya te animaste a visitar el Pueblo Mágico durante Semana Santa, lo mejor es que vayas apartando el hospedaje. El Mesón de la Abundancia es un refugio de 11 habitaciones sin televisión, ni teléfono, pero eso sí con paredes gruesas donde aseguran que se puede escuchar todavía cómo caen monedas y uno que otro murmullo, quizá de los mineros que alguna vez habitaron la propiedad (habitaciones desde 600 pesos la noche).
Ruinas del Real es para quien desea dormir y bañarse en la misma habitación donde estuvieron Salma Hayek, Penélope Cruz o Julia Roberts. Y no es broma, es el hotel más visitado por estrellas de cine, por algo las habitaciones llevan su nombre. Una noche puede costarte 700 pesos.
Ahora, si vas en plan de mochilero aventurero puedes dormir frente al Panteón. Para instalar tu casa de campaña sólo debes tramitar un permiso en la Dirección de Turismo del pueblo, en el centro. El documento te es liberado el mismo día y en menos de una hora. Tenlo a la mano, ya que la policía suele hacer rondines.
GUÍA DEL VIAJERO
Dinero
Lleva suficiente efectivo. No hay bancos y son pocos los establecimientos que aceptan tarjeta. Hay un sólo cajero, junto a la Presidencia Municipal, pero no cubre la demanda turística.
Vestimenta
Si pretendes caminar por el desierto, usa pantalones largos y gruesos, botas o tenis de suela dura. Recuerda que hay muchas espinas que podrían dejarte un mal recuerdo. No olvides sombrero y protector solar.
Dónde dormir
Mesón de la Abundancia. Ofrecen recorridos en bicicleta. Habitaciones desde 600 pesos por noche. En Lanzagorta 11.
Reservaciones: 01 (488) 887 5044.
Web: http://www.mesonabundancia.com/
Ruinas del Real. Desde su terraza se puede obtener una panorámica del pueblo. En Libertad esquina Lerdo.
Reservaciones: 01 (488)887 5066.
Cómo llegar
En auto: Desde la Ciudad de México deberás llegar a Matehuala, sobre la carretera 57 y seguir por la desviación a Real de Catorce.
Casetas: 346 pesos, viaje de ida. Tiempo de viaje: cinco horas y media.
En autobús: Desde la Central del Norte, Estrella Blanca cubre la ruta a Matehuala. Boleto sencillo: 675 pesos. Tiempo estimado de viaje: siete horas. En Matehuala parten los autobuses a Dolores Trompeta, donde se encuentra la entrada al Túnel Ogarrio. http://www.estrellablanca.com.mx/
Más información: http://www.visitasanluispotosi.com/