Relatos salvajes, un homenaje a los oprimidos
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La receta de humor negro a la que ha recurrido el director pretende rendir homenaje a los “oprimidos
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El filme ‘Relatos salvajes’, dirigido por el cineasta argentino Damián Szifron, es la única esperanza que España guarda en los Oscar, que se celebrarán este domingo 22 de febrero, puesto que, a pesar de representar al país andino, es una producción hispano argentina en la que participa El Deseo, empresa creada por Pedro y Agustín Almodóvar.
Tal y como indicó su director durante una entrevista concedida a Europa Press con motivo de su estreno en España, la receta de humor negro a la que ha recurrido el cineasta pretende rendir homenaje a los “oprimidos” que sienten “frustración” y “explotan”.
La película, protagonizada por Ricardo Darín, Oscar Martínez y Leonardo Sbaraglia, entre otros, y que cuenta entre sus productores con los hermanos Almodóvar, Hugo Sigman, Esther García y Matías Mosteirín, logró uno de los nueve Goyas a los que aspiraba en la pasada edición (Mejor Película Iberoamericana) y ahora buscar un hueco en lo más alto del cine norteamericano, aunque, según manifestó a este medio tras aquella gala, no siente “nervios” porque “el sufrimiento llegó antes de las nominaciones”. “Me prometí no estar ansioso”, declaró Szifron.
El filme encuentra su detonante en una reflexión: “La forma en que está diseñada la sociedad no obedece al bienestar del ciudadano, sino que beneficia a un grupo muy reducido de personas”. En ese contexto, en palabras del director, las personas caminan “por un espacio que tiene el techo que muy bajo” y que obliga a permanecer “incómodo y oprimido”.
Szifron cree que “uno lo tolera porque siente que es imposible cambiar las cosas”, y eso genera en la persona una “frustración”. Mientras que algunos caen en la “depresión”, otros “explotan”.
“Esta película es para los que explotan”, señaló el director, quien agrupa en cinco historias las reacciones más primarias del ser humano.
El rencor, la venganza, la competitividad, la burocracia y la infidelidad son los principales detonantes de estas historias, cuyos conflictos son “muy primitivos y ancestrales”, según explica. Es aquí donde reside el éxito de esta película, puesto que estos relatos salvajes repercuten “por una cuestión más de especie que de latitud”.
“Somos muy parecidos, compartimos fantasías y temores. Cuando en una sala de dice todo el mundo obedece al mismo estímulo deja al descubierto estas similitudes”, dijo.