Casa de Música de Viena en Puebla, donde la armonía es cosa de niños
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Ahí podrás llegar a dirigir una orquesta con una batuta digital y verás cómo los músicos te hacen caso
Este pasado martes se inauguró un lugar interesantísimo: La Casa de la Música de Viena en Puebla. (Haus der Musik).
¿Por qué es interesante? Porque es una escuela de música muy divertida para niños, jóvenes y adultos, disfrazada de museo.
Ahí podrás llegar a dirigir una orquesta con una batuta digital y verás cómo los músicos te hacen caso, aunque la riegues. También podrás escribir tu nombre para que un alfabeto creado por Mozart te lo traduzca a música. ¿Habías pensado alguna vez en escuchar a una orquesta sinfónica interpretar tu nombre?
A través del juego, podrán los niños y jóvenes poblanos aprender de música clásica, en unas cuantas horas, lo que nadie les había enseñado en su vida entera.
La música clásica está emergiendo como una gran sanadora social. Junto al museo se encuentran estudiando mil niñas, niños y jóvenes de 18 municipios de Puebla algo que no conocían y que en pocos meses los lleva a un cambio de mentalidad: interpretar música.
Con los avances del estudio del cerebro humano, hay coincidencia de los neurólogos de que quien interpreta música pone en juego todo su cerebro, como ninguna otra actividad logra. Esto vuelve a las personas creativas.
México necesita de un tejido social sano y creativo. No hay mejor herramienta que la música. Así se está probando en la práctica.
Así también lo ha reconocido Suiza, que elevó a rango constitucional el fomento a la formación musical, centrándose en niños, niñas y jóvenes. Ahora, la música ocupará un mismo nivel educativo que la lectoescritura y las matemáticas.
Hubo una consulta popular en donde el 73% de la población votó a favor de ubicar música y canto en su Constitución. ¡Felicidades suizos!
Suiza ya entendió el poder de la música, como hace siglos lo hizo la Iglesia al utilizar la música como el vehículo más eficaz para elevar el espíritu. La consideró tan poderosa, socialmente hablando, que prohibió su uso profano fuera de los templos. Hollywood también lo entendió hace décadas y no existe película alguna, sin una música, a veces más impactante que la imagen.
No creo que hoy valga la pena sólo luchar porque en México se eleve a rango constitucional la enseñanza de la música, pero sí que se eleve el presupuesto para la práctica musical, como prioridad nacional.
La creación de orquestas y coros sinfónicos infantiles y juveniles debe ser una terca prioridad, como ya lo está siendo para varias organizaciones, gobiernos locales y Conaculta.
Antes de cambiar la ley, cambiemos la realidad, formemos maestros de música, desarrollemos un método divertido y eficaz, interesemos a los niños y a los jóvenes en la integración a la música orquestal, como ya lo venimos haciendo.
Ya tenemos suficiente experiencia para convertir este esfuerzo en una política de Estado.
Puebla ya lo entendió y ha impulsado cinco Orquestas Sinfónicas Esperanza Azteca, varias Orquestas Juveniles de Fomento Musical, una renovada Orquesta Sinfónica Estatal, la Sede Nacional de las Orquestas Juveniles Esperanza Azteca en La Constancia Mexicana y ahora, el museo “La Casa de la Música de Viena”.
Presidente ejecutivo de Fundación Azteca.
@EMoctezumaB
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