Alcalde de Iguala y su esposa, autores de ataque a normalistas: PGR
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Jesús Murillo Karam identificó a Pineda Villa como la principal operadora de Guerreros desde la alcaldía
La Jornada informa que la Procuraduría General de la República señaló de probables responsables como autores intelectuales del ataque contra los normalistas de Ayotzinapa al ex presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, ambos prófugos. Asimismo se involucra a Felipe Flores, subjefe de la policía, César Nava González y El Gil.
En conferencia, el procurador Jesús Murillo Karam, identificó a Pineda Villa como la principal operadora de Guerreros Unidos desde la alcaldía de esa ciudad.
De acuerdo con las investigaciones de la PGR, el grupo de Guerreros Unidos tejió una red de complicidad en varias alcaldías, particularmente con personal de seguridad municipal. En el caso concreto de Iguala se dio una “extensa complicidad de Guerreros Unidos con la policía local. Este grupo delictivo recibía del presidente municipal de 2 a 3 millones de pesos de manera regular, de los cuales cuando menos 600 mil -según declaran los propios operadores financieros- eran un complemento a la nómina de la policía local”.
De igual manera se menciona que Guerreros Unidos decidía que algunos de sus miembros ingresaran como policía municipales.
Durante la conferencia realizada en la sede de la PGR en la ciudad de México, Murillo Karam dio a conocer que Sidronio Salgado señaló que María de los Ángeles Pineda Villa, esposa del ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, era la principal operadora de actividades delictivas desde la presidencia municipal en compañía de so cónyuge y del secretario de seguridad local, Felipe Flores Velázquez.
Como antecedente a lo ocurrido el pasado 26 y 27 de septiembre, se informó que en junio de 2013 Pineda Villa fue agredida “en un conflicto entre personas afines al alcalde y el grupo Unión Popular Emiliano Zapata”.
Según los señalamientos obtenidos por PGR en ese incidente participaron estudiantes de la normal rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.
Asimismo, dijo el procurador, “ya entrando en los hechos acontecidos el 26 de septiembre en Iguala, podemos referir que a las 18 horas estudiantes de la normal abordaron dos camiones en Ayotzinapa, los cuales los obtuvieron en Chilpancingo, y de ahí partieron con destino a Iguala.
“Arribando a Iguala a las 21 horas, los estudiantes toman dos unidades adicionales. Hubo resistencia del chofer de una tercera unidad y resultó lesionado.
“En adición a las lesiones reportadas por el conductor de pasajeros, algunos testigos relatan otro enfrentamiento frente a un negocio de lavado de autos, esto también en la ciudad de Iguala, donde resultó herida una dependiente.
“Según testimonios, los halcones -informantes de Guerreros Unidos- y elementos de la policía de Iguala, reportan al Centro de Control de Iguala el arribo de estudiantes de Ayotzinapa y algunas otras personas.
“Esto ha sido declarado por el funcionario local David Hernández Cruz – adscrito al área de proyección civil y seguridad pública de Iguala,- quien estaba a cargo de dicho centro de control de la policía municipal. Fernández Cruz inicia el levantamiento de reporte y envío de comunicaciones a las unidades de la policía de Iguala.
“Aunado a las declaraciones de quien dirigía el Centro de Control se suman declaraciones de Marco Antonio Ríos como integrante de Guerreros Unidos, quienes asumen que quienes se aproxima se dirige a sabotear la celebración que realizaba en esos momentos la esposa del alcalde María de los Ángeles Pineda Villa, con motivo de su informe de actividades.
“En las declaraciones de los detenidos se precisa que, pensando que podría repetirse el escenario de conflicto que se vivió en junio de 2013 en la alcaldía de Iguala, se les ordena reaccionar y pedir apoyo a la policía de Cocula. El encargado del centro de control de Iguala declara que la orden de enfrentar a las personas viene de parte del A-5, clave que se usaba para identificar al alcalde de Iguala.
“Entre ambas policías bloquean la carretera y evitan el desplazamiento de los autobuses en los que se movían los estudiantes.
“En este primer incidente un policía municipal priva de la vida con arma de fuego a uno de los normalistas.
“Al existir esta agresión, algunos de los normalistas que se aproximaba y otros sujetos se intentan dar a la fuga en un camión. Con lo que la policía de iguala empieza el rastreo de la unidad que había logrado escapar.
“Debido a la confusión reinante, la policía de Iguala detiene y dispara al autobús que transportaba al equipo de futbol Los Avispones de Chilpancigo. Una vez que se dan cuenta del error liberan a éstos.
“Minutos después detienen al camión que se había escapado y que transportaba estudiantes.
“El grupo de normalistas es ingresado a la Central de la policía de Iguala y tiempo después son sustraídos de esta dependencia por policías del municipio de Cocula, quienes actuaban en complicidad con los de Iguala. Se tiene acreditado que el subjefe de la policía de Cocula, César Nava, estaba también a las órdenes de Guerreros Unidos.
“Existe una línea de investigación para averiguar si esta penetración del crimen organizado en Cocula llegó a niveles superiores.
“Para tratar de encubrir estos hechos delictivos la policía de Cocula cambió el balizado de sus unidades y alteró las bitácoras y fatigas de hechos relevantes. Cuestión que fue detectada por peritos de la PGR, ya que se tienen a la mano las bitácoras originales que fueron encontradas en un chaleco de la operadora de la central de radio de Cocula. Además, se ubicó el taller donde se cambió la numeración de las patrullas.
“La policía de Cocula trasladó al grupo de (normalistas) detenidos a un paraje entre los límites de Iguala y Cocula y ahí son entregados al grupo de Guerreros Unidos en presencia de policías municipales de Iguala.
“En ese momento un grupo de personas en el que se presume estaban algunos estudiantes son subidos a una camioneta de redilas y toman un camino de terracería que los lleva hacia la zona de Pueblo Viejo.
“En esta coyuntura Sidronio Casarruvias, líder máximo de Guerreros Unidos, es contactado por su lugarteniente, conocido como El Gil. Este último reporta vía mensaje celular los conflictos que se estaban suscitando en Iguala atribuyéndolos al grupo delictivo contrario (Los rojos).
“Ante ellos Sidronio Casarruvias da su aval a las acciones para la defensa de su territorio de influencia en Iguala.
“El camino de terracería que toman los delincuentes, para llevar al grupo de personas retenidas ilegalmente, es muy conocido por el Gil. Esto debido a que se en esa zona se encuentra su vivienda. Misma que es próxima al paraje en donde hemos encontrado nueve fosas.
“El pasado nueve de octubre en el patio de la casa de El Gil se encontró la camioneta de redilas que se utilizó para el traslado de las personas retenidas.
“En estas fosas se han realizado dos exámenes periciales. El primero de ellos realizado por la PGR y la PF, basado en las muestras genéticas otorgadas por la Fiscalía General de Guerrero. Los resultados de este primer examen han resultado negativos para identificar a los estudiantes no localizados. El tercer peritaje está siendo realizado por forenses argentinos. Ellos realizaron muestras directas a los familiares de los estudiantes y estamos en espera de sus resultados. Estos serán fundamentales para corroborar o no la muestra que nos fue entregada por la Fiscalía guerrerense.
“De todo lo anterior, se acreditan de las declaraciones obtenidas y de las investigaciones realizadas lo que acontecido el 26 de septiembre en Iguala constituyó una represión violenta, por parte de las policías de Iguala y Cocula -dirigidas por el grupo delincuencial- con la intención de disuadir a un grupo de personas a hacer presencia en el evento de celebración que el alcalde y su esposa estaban realizando esa noche en Iguala con motivo del informe de la segunda” señaló el procurador Murillo Karam.