Carlos Fano García promueve a cineastas universitarios de Puebla
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Carlos Fano García es uno de los estudiantes más inquietos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (FCCom) de la BUAP. Su actitud ante la vida y su gusto por el arte le han permitido lograr uno de sus más ambiciosos sueños: el Primer Festival de Cine Universitario de Puebla, un espacio que busca convertirse en un foro para los jóvenes cineastas de México; una explosión de ideas sobre el séptimo arte
Carlos Fano García es uno de los estudiantes más inquietos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (FCCom) de la BUAP. Su actitud ante la vida y su gusto por el arte le han permitido lograr uno de sus más ambiciosos sueños: el Primer Festival de Cine Universitario de Puebla, un espacio que busca convertirse en un foro para los jóvenes cineastas de México; una explosión de ideas sobre el séptimo arte.
Fano García es un joven de 22 años que llegó desde la ciudad de Tampico, Tamaulipas, para abrirse puertas dentro de la BUAP y al mismo tiempo, ya con el apoyo de su Institución, encaminarse hacia el mundo de la cinematografía en el país.
Él no imaginó que el cambio de vida y su constancia en ese andar lo llevarían a cristalizar este proyecto, uno de los más ambiciosos. Junto al decidido e imprescindible trabajo de sus compañeros, y con el apoyo de la región Sur-Sureste de la Cámara Nacional de la Industria del Cine, Fano realizará el Primer Festival de Cine Universitario de Puebla para potencializar el alcance del talento universitario en el país.
Y es que del 2 al 4 de octubre, días en los que se efectuará esta incipiente jornada cultural, el Comité Organizador que es integrado principalmente por estudiantes de la BUAP, promoverá el talento de los universitarios del país. Buscan una explosión de expresiones y experiencias sobre la cinematografía.
Fano destaca que para lograrlo es importante hacerlo con ayuda de los demás. Destaca que el trabajo en equipo es un aspecto fundamental para la ejecución de cualquier tipo de proyectos, para llevar a feliz término cualquier actividad, incluso la producción cinematográfica.
Como futuro licenciado, y como actual presidente del Comité Organizador, busca concretar una serie de acciones que le permitan gestionar los mensajes dentro de cualquier grupo de personas, en cualquier tipo de organización, con el fin de concretar los objetivos que en estos mismos conjuntos se proponen.
Relaciona su especialidad (la Comunicación en las Organizaciones) con el mundo de los cineastas. Explica que en su Facultad le enseñan a tratar con cualquier grupo de personas, “a trabajar con su imagen, con la comunicación que entre ellos se da”. Fano señala que en este sentido es necesario tener una visión que permita acondicionar el entorno para que los objetivos sean alcanzados.
Con esta noción procura trabajar con diversas personas; es una estrategia que le ha permitido, dice, integrar al trabajo del Festival a inquietos que quieren ir más allá. “Los que están en la Sociedad Universitaria para la Cultura Cinematográfica, el Comité Organizador, son esas personas; los que tienen su deseo y su compromiso; aquellos a los que conozco y me conocen; los que tenemos una comunicación directa y que trabajan a base de autoconocimientos”.
Su comitiva es el resultado del intercambio de experiencias nacidas en distintos proyectos que les han permitido conocerse. Esto es un ejemplo de plan estratégico para “armar equipos” que se manifiesta en los organizadores del Festival, que bien podrían definirse, como un montón de estudiantes visionarios que buscan contribuir con el ejercicio artístico de los cineastas universitarios.
Fano está por concluir su licenciatura, un programa académico que es definido por él mismo como un algo “redondo”. Al explicarlo Fano invita a la imaginación:
“Tienes a tres cuates que conoces desde tu infancia. Amigos que sabes que están sin falta en tus cumpleaños, que conocen lo que te gusta, que saben todo de ti. Cuando te encuentras algo así, como los amigos, o como la licenciatura, que te encanta en todos los aspectos: la ubicación, los profesores, el plan de estudios, los horarios; cuando estás fascinado, eso es redondo: una licenciatura muy completa que permite que estudia a la comunicación desde la interacción humana”.
-¿Por qué Ciencias de la Comunicación y no una licenciatura de cine?- se le pregunta al cinéfilo que desarrolló su apego desde temprana edad.
-“Para hacer cine, tienes que estudiar cine, es lo que te dicen. Yo creo fielmente que no es necesario estudiar una carrera para ser bueno en ella”.
Fano se especializa en el cine con sus propios medios. “De poquito a poquito, de directores a directores, he ganado experiencia”. Asistió a conferencias con cineastas como Carlo Corea, reconocido escritor y director poblano que actualmente se desempeña como docente en la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales de la BUAP; y Simón Bross, director de la cinta mexicana Malos Hábitos, conocido además por ser el mexicano más premiado en Latinoamérica.
Fano es un estudiante inquieto: “nunca, nunca he dejado de hacer algo referente al video”. Ha producido varios cortos, uno de ellos estuvo en la selección oficial de la Universidad de Murcia, de España. Su micro corto Enamorado del Planeta, trata de una pareja y su relación con el medio ambiente; aunque no ganó, fue el único corto de América en esta selección.
Para él, una pareja representa la funcionalidad y la disfuncionalidad, el génesis de los problemas y los acuerdos entre dos seres humanos distintos, una dualidad que traduce y hace evidente su apego a los temas sociales, tal y como lo hace Luis Estrada, su cineasta favorito, quien es director de películas como La Ley de Herodes y El Infierno; “es el único que puede expresar lo que quiere con una radicalidad que no gusta aceptar; nadie lo toma a la ligera”.
El cine lo engolosinó desde pequeño pues éste no es un arte para seres solitarios, para aquellos que se abstraen de sus pares para plasmar las ideas. Para él más bien “es un arte que se hace en conjunto. Es algo complejo y al mismo tiempo hermoso; es el arte por excelencia”.
Explica que “el cine como función social está detrás, en la producción y adelante, en la proyección. Es decir, siempre es una apreciación social que evoca sentimientos, emociones, pensamientos o incluso lo abstracto”. Con esta visión es con la que se proyecta el Primer Festival de Cine Universitario: “un logro no personal, más bien un logro que va más allá, de poder hacer algo que se debería hacer: la explosión social del cine universitario”.