Alertan contaminación en Puebla por “fracking” en explotación petrolera
joomla.2014j25
Implica el consumo de millones de litros de agua y la combinación de centenas de químicos
La Jornada informa que la explotación de hidrocarburos a través de la fractura hidráulica del subsuelo, conocida como fracking, con el consumo de millones de litros de agua y la combinación de centenas de químicos, ha ocasionado en Estados Unidos contaminación del suelo, agua y aire, así como el desplazamiento de pobladores. Esta práctica ha sido prohibida en Francia, Bulgaria y Alemania.
En México se planea aplicarla en yacimientos de Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz, Puebla y Oaxaca, de acuerdo con información de Petróleos Mexicanos (Pemex). En los estados del norte, con escasez de agua, podría darse una competencia por líquido, ya que son zonas donde la sequía es recurrente.
En principio, para esta actividad son viables la cuenca de hidrocarburos Burro Picachos, que va de áreas cercanas a Ciudad Juárez, Chihuahua, cerca del río Bravo, hasta Coahuila, pasando por Piedras Negras. A un lado está la cuenca de Burgos, que va desde Nuevo Laredo, Tamaulipas, y se extiende a casi el centro del estado y la mitad de Nuevo León. Otra cuenca es Sabinas, que pasa por la región carbonífera de Coahuila y llega a Nuevo León.
Hacia el sur está la cuenca Tampico-Misantla, que va del sur de Tamaulipas a la Huasteca potosina, pasa por Ciudad Valles y se extiende a Xilitla y Poza Rica, Veracruz. Abarca parte de Hidalgo y la Sierra Norte de Puebla. De acuerdo con el mapa de la administración de información de energía de Estados Unidos, que se encarga de recabar datos sobre el tema en el mundo, también hay recursos de hidrocarburos hacia el sur de Veracruz, y Tuxtepec, Oaxaca.
Contaminación llega hasta el cine
En Estados Unidos la práctica se extendió a mediados de la década pasada, sobre todo después de la crisis desatada por el boom inmobiliario. En 2005, a la llamada ley de agua limpia se le puso una cláusula para dar prioridad a la explotación de hidrocarburos cuando Dick Cheney era vicepresidente estadunidense (2001-2009); antes, el político fue empleado de la petrolera Halliburton, explica Francisco Cravioto, de la Alianza Mexicana contra el Fracking.
Los conflictos que por esta actividad han llegado al cine de Hollywood, con películas como Tierra prometida (2013), de Gus Van Sant; asimismo, en 2010, HBO produjo el documental Gas land, el cual ganó el premio especial del jurado del festival Sundance.
Las escenas que presenta este documental de lo que ha dejado el fracking en algunos de los 34 estados donde se realiza, como Colorado, Pensilvania, Texas o Utah, son devastadoras: el agua de ríos y para consumo humano está contaminada con químicos cancerígenos y gas natural; el aire se hace irrespirable por la mezcla de polvo y vapores de químicos; además de lesiones cerebrales en gente que habita en viviendas rodeadas de pozos de fracking.
Daños al medio ambiente
De acuerdo con el documento denominado Principales problemas identificados con la explotación de gas de esquisto por fractura hidráulica en México, elaborado por la alianza integrada por la Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua, Fundar y Greenpeace, entre otras, enumera implicaciones para el medio ambiente como alto consumo de agua y la competencia de esta técnica con otros usos como el doméstico, el agrícola y el urbano.
‘‘El grado de contaminación que presentan las aguas residuales de esta explotación pone en riesgo la salud de las poblaciones y la integridad de los ecosistemas. Las propuestas existentes para tratar estas aguas y atender las principales afectaciones generadas por las mismas todavía no son satisfactorias”.
Se han identificado más de 2 mil 500 productos y al menos 750 tipos diferentes de químicos en el fluido de perforación, y existe el problema de la disposición final de las aguas residuales, ya que un riesgo es que se evaporen y generen lluvia ácida que daña suelo, cultivos y personas; colocar en presa de jales que se pueden desbordar por una tormenta o que se hagan pozos letrina, que consiste en la inyección del agua al subsuelo, puede ocasionar daños geológicos y provocar sismos. Esto ha ocurrido en áreas de Ohio, explica Cravioto.
El documento señala que el gas de esquisto no puede ser considerado alternativa limpia o de transición, como se ha querido promover. ‘‘A pesar de que la quema del gas emite menos contaminantes que la de carbón, su proceso de extracción, procesamiento y transporte desprende cantidades inaceptables de metano’’, uno de los más potentes gases que llevan al cambio climático.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2014/08/11/politica/005n1pol