Mexicanos siguen dando a sus hijos comida chatarra de “lunch”
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Los mexicanos carecen de educación nutricional, pero lo más lamentable es que los padres de familia, sabiendo qué alimentos no deben ser parte del lunch escolar de sus hijos, los siguen incluyendo
Excélsior informa que los mexicanos carecen de educación nutricional, pero lo más lamentable es que los padres de familia, sabiendo qué alimentos no deben ser parte del lunch escolar de sus hijos, los siguen incluyendo.
Un estudio del Centro de Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) preguntó a los papás qué incluyen en el almuerzo escolar de sus hijos y descubrió que algunos omiten los alimentos que realmente les dan para la escuela.
El director general de Vigilancia de la Nutrición del INSP, Salvador Villalpando Hernández, explicó que al hacer una encuesta entre papás y verificar los refrigerios de los niños, detectaron que no coincidían.
Ejemplo de ello es que 56 por ciento dijo que les dan frutas y verduras, pero en las loncheras sólo 25.7 por ciento llevaba algunos de esos alimentos, es decir, que poco más de la mitad de los papás mintió.
En entrevista con Excélsior, señaló que mientras 39.6 por ciento de los papás dice que sus hijos llevan agua simple, en realidad sólo 26 por ciento la tenía como parte de su lunch escolar, el resto eran refrescos o aguas endulzadas.
“Lo que dicen los padres y lo que se encuentra en la lonchera de los alumnos a través de un ejercicio de observación mostró que difieren”, advirtió el director del Centro de Vigilancia de la Nutrición del instituto.
Luego de tres años de que se han aplicado los lineamientos para el expendio de alimentos y bebidas en las escuelas de educación básica, el médico del INSP lamentó que por parte de los papás aún existe una pobre educación nutricional, porque lejos de que mintieron en la encuesta, lo más grave es que sigan poniendo refrescos o pastelitos en los lunches.
Ese tipo de acciones ocasionan que los niños tampoco vayan formándose una educación nutricional, ya que sus papás siguen fomentado la comida chatarra.
“De 6 a 10 años comen lo mismo que los adultos y hay que agregar que los niños en la escuela comen una cantidad enorme de comida, alrededor de 30 por ciento de la cantidad de los alimentos del día”, alertó.
Lo peor, añadió, es que ese tercio de las calorías que necesitan al día se lo comen en el transcurso hacia la escuela, en la escuela y saliendo de ésta.
Ello contribuye a que la obesidad infantil siga creciendo en el país, pues México ocupa el primer lugar mundial en este problema, que no sólo está presente en niños de primaria y secundaria, sino también en preescolar.
Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT) indican que uno de cada tres adolescentes de entre 12 y 19 años presenta sobrepeso y obesidad.
Para los escolares, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad ascendió un promedio de 26 por ciento para ambos sexos, lo cual representa más de 4.1 millones de escolares conviviendo con ese problema.
El especialista del INSP comentó que a pesar de que se ha empezado a generar cierta concientización sobre el problema que representa la obesidad y el sobrepeso, es muy baja, y eso se ve reflejado en los lunches escolares.
“Es muy difícil que la gente cambie la comida. Lo que debemos hacer es limitar la cantidad. Si nosotros en lugar de comer todas las tortillas y todo el pan se reduce a consumir dos tortillas o medio bolillo estamos bastante bien”, enfatizó.
Y si los papás empezaran a modificar con esos pequeños hábitos su alimentación, también lo harían en la dieta de sus hijos, pensando en darles refrigerios que son nutritivos y que además influirán en su desempeño académico y físico.
Fuente: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/05/04/957319