Ventaja competitiva y subrogación de servicios
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Hace unos días, un alumno empresario cuestionaba: ¿Cuándo y cómo se debe tomar la decisión de subcontratar los servicios de logística de una empresa?
El presente artículo tiene como objetivo exponer, a manera de respuesta, la vinculación que existe entre la subcontratación y la generación de una ventaja competitiva, a fin de tomar la mejor decisión, pues en algún momento de la vida de las organizaciones, el ejecutivo / dueño / gerente / decisor, tendrá que emprender una ruta de acción o estrategia para que su empresa pueda supervivir en el actual entorno económico.
Esto sucederá cuando diagnostique o perciba que los objetivos, metas y tareas de distribución y servicios asociados a la logística pueden ser otorgados en concesión a un tercero cuya actividad central radica en brindar servicios de alta especificidad y que lo puede hacer de mejor calidad, más eficiente y mejor que nuestra propia organización. .
Pero, ¿Cómo darnos cuenta que es el momento para romper el paradigma de la distribución centralizada, para subrogar estos servicios? En primer término, se parte de la base de que una empresa debe satisfacer y dar atención a sus clientes y no sólo abocarse a la construcción de estrategias de costos, sino también, de generación de valor, y de acuerdo con el gurú de la Ventaja Competitiva, Michel Porter, las empresas deben centrar su atención inversiones y capital humano en el fortalecimiento de sus competencias centrales y definir una estrategia que le permita destacar en su mercado.
Por tanto, si las actividades logísticas, no formen parte de la cadena de valor de la empresa, y no son en sí mismas su competencia central, y se tiene la obligación de brindar un servicio logístico de excelencia, entonces la organización debe hacer un análisis profundo que le permita tomar la mejor decisión respecto a invertir en esta actividad relevante o en caso, asignar a terceros esa actividad. Una decisión que modifica estructuralmente a la organización.
Efectivamente, ante esta situación, los ejecutivos deben realizar el ejercicio de evaluación financiera y estratégica del proyecto, pero habrá que tomar en consideración que el cuerpo directivo está conformado por personas quienes realizan y determinan el rumbo de las organizaciones bajo su propia lógica y deliberación, incididos por su conocimiento y experiencia, subjetividades y objetividades que entran en juego, haciendo del proceso de decisiones un ejercicio que de acuerdo a Henry Mintzberg resulta complejo, subjetivo y subordinado a intereses.
Por esta razón, no se pueda asegurar que siempre y en todos los casos, la toma de decisiones sea producto de un proceso racional, es decir, producto del raciocinio y que esté orientado 100 % a los intereses de la empresa. Luego entonces, se exige una revisión del propio modelo o proceso de toma de decisiones, el personal y el grupal, de donde surge la pregunta que da origen y delinea este trabajo: ¿Qué factores y variables habrá que evaluar en el proceso de toma de decisiones para emprender el proyecto de asignar a un tercero la actividad logística de la empresa? ¿Es posible desarrollar una ventaja competitiva a partir de esta decisión?
Analicemos. La logística de la empresa es proporcionar un servicio de excelencia al cliente. Entendiendo que la excelencia es un paradigma ampliamente compartido y asumido por las ciencias de la gestión, de la administración y del management. Paradigma que promueve la mejor atención, cero quejas, cero devoluciones, entregas a tiempo, servicios integrales y asociados a la venta del bien o servicio, incluyendo además, las actividades inherentes a la cadena de abastecimiento o suministro para la generación, producción, almacenaje, entrega y servicios posventa del bien o servicio comercializado.
Los ingenieros en logística, los ingenieros y licenciados en sistemas logísticos o de diseño de software para la logística, han llegado a límites extraordinarios en la eficiencia de los procesos de producción y el abastecimiento, en previsión de los esfuerzos y resultados de la mercadotecnia y la calidad, en donde la imaginación y la creatividad se renuevan y fortalecen para hacer todo lo imaginable en el arte de vender y generar nuevos mercados.
En estos procesos, la conjunción de mercado creciente de clientes y productores, queda pendiente para muchas organizaciones la mejora en el traslado, almacenaje y maniobra de los productos y bienes desde los fabricantes y sus proveedores hasta el consumidor final. Resulta imprescindible hoy en día tener un excelente producto sin asociarlo a una también excelente gestión logística, por lo tanto ¿Es posible que una empresa tenga, promueva, venda, posea el conocimiento para la producción del mejor bien y servicio, y que al mismo tiempo tenga deficiencias en su distribución que redunde en una mala opinión del cliente?
La justificación radica en percibir a la logística y el servicio al cliente como intangibles de verdadero valor empresarial. En conclusión, si se tiene la certeza de que subrogar lo servicios logísticos incrementan la eficiencia y la eficacia, mejoran la relación con clientes, posicionan en una situación de ventaja a nuestra empresa, entonces la decisión está en marcha. Subrogar puede ser también una ventaja competitiva.
El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com
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