miércoles, 03 junio 2026
Posted inPuebla

La comida de priistas en La Silla evidencia que el PRI perdió el rumbo

joomla.2009

STAFF PUEBLA ON LINE 2009 14 de septiembre de 2010

Los encuentros y desencuentros que este lunes hubo en torno a figuras del PRI muestra que este partido pierde el rumbo, que Javier López Zavala no logra convencer en torno a su proyecto de ser la mejor opción para convertirse en el próximo dirigente de dicho instituto político y que cada vez crece más la rebelión –silenciosa– en contra de la “línea” que antes decidía todo en el tricolor. Es decir, la descomposición de esta fuerza política está tocando a la puerta.

Los encuentros y desencuentros que este lunes hubo en torno a figuras del PRI muestra que este partido pierde el rumbo, que Javier López Zavala no logra convencer en torno a su proyecto de ser la mejor opción para convertirse en el próximo dirigente de dicho instituto político y que cada vez crece más la rebelión –silenciosa– en contra de la “línea” que antes decidía todo en el tricolor. Es decir, la descomposición de esta fuerza política está tocando a la puerta.

La reunión que ayer hubo al medio día en el restaurante La Silla, de la avenida Juárez, muestra que en el PRI está aumentando la confusión, la confrontación y que no se tiene un proyecto para que este partido se asuma como fuerza política de oposición.

Mientras algunos de los 14 asistentes a La Silla deslizaron versiones de que ese encuentro era para crear un frente antizavalista de facto, pues el hecho de reunirse y hablar de cómo debe elegirse y las características que debe tener el próximo presidente del PRI es ya en sí una rebelión contra le decisión de Casa Puebla de que el próximo líder del tricolor sea el ex candidato a la gubernatura, Javier López Zavala, otros se dijeron engañados acerca del sentido de ese encuentro.

Una fuente de primer nivel del gobierno de la ciudad señaló a este columnista que la edil Blanca Alcalá Ruiz fue engañada por un integrante del grupo político del ex gobernador Melquiades Morales Flores, quien la invitó a una comida de “amigos”, pero que nunca le señaló que era para discutir asuntos del PRI en los cuales la alcalde no quiere intervenir.

Asimismo, otra fuente, pero del lado del equipo de Javier López Zavala, señalaba ayer por la noche que Alberto Amador Leal y Víctor Díaz Palacios, otros dos asistentes a la comida de La Silla, juraban y perjuraban que nunca se habló en esa mesa de crear un frente contra la posible imposición del ex aspirante a Casa Puebla.

Pese a los deslindes que se hicieron, queda claro que un grupo de 14 priistas, varios de ellos representantes de los principales grupos en el estado, no se reunieron públicamente en uno de los principales restaurantes de la ciudad para hablar del bicentenario de la Independencia o de la última película de Luis Estrada, llamada El Infierno, sino que su encuentro tiene un significado:

El juntarse en sí ya manda un mensaje de que se pueden organizar al margen de las decisiones que se tomen en Casa Puebla. Y el hecho de que no haya sido convocado Javier López Zavala o alguien de su grupo, aunque no existe una definición clara al respecto, es una muestra clara de desaprobación a que el ex candidato llegue a la presidencia del PRI.

O también que se estaría condicionando a López Zavala a que si accede a la presidencia del partido es para que ocupe el cargo cuatro años y no lo use para proyectarse como aspirante a ser senador dentro de dos años. Por eso, Víctor Díaz Palacios hizo la definición de que hay que cambiar el rumbo del partido que las últimas décadas casi ha tenido un dirigente distinto por cada año.

Además de que todos quieren intervenir en la decisión de quién debe ser el próximo dirigente del PRI, pues dependiendo de quien controle el partido se decidirá qué grupo resulta beneficiado con las candidaturas a diputados federales y sobre todo al Senado, en el año 2012.
Mientras en La Silla se reunían 14 priistas de diferentes expresiones, no muy lejos de ahí, en otro restaurante, estaban sentados en la misma mesa Javier López Zavala y el ex edil de Puebla, Enrique Doger Guerrero.

Ese encuentro hace algunos meses hubiera tenido un significado especial, pero ahora ya no genera mayor expectación.

De sobra es conocido que Enrique Doger buscará hacer política dentro del PRI e intentará ser un puente, es decir, un negociador entre el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas y el priismo.

En tanto, Javier López Zavala no perderá sus principales características, que son hacer política únicamente con su grupo político y nunca abrirse a las otras expresiones del tricolor.

El nulo resultado del encuentro que López Zavala tuvo con Enrique Doger y que no haya sido convocado a la comida de La Silla es un reflejo de que el ex candidato a la gubernatura no ha entendido que tiene que dialogar, llegar a acuerdos, ceder posiciones y construir un proyecto para su partido.

El ex candidato está recorriendo los distritos del estado. Se está preparando para ganar la presidencia del partido por medio del método de asambleas distritales del Partido Revolucionario Institucional o a través de una sesión del consejo político. Es decir, está recurriendo a “la cargada”.

Tal vez eso lo ayude a ganar la dirigencia priista, pero no lo va a legitimar frente a las facciones de su partido.

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009