Vecinos se avergüenzan de vivir en la colonia Elba Esther Gordillo
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El lugar se ubica a unos cuantos minutos del centro de la ciudad Cuauhtémoc, en Chihuahua, y a pesar de ser habitado por maestros, son pocos los que están de acuerdo que lleve el nombre de la ex lideresa nacional del SNTE
El Heraldo de Chihuahua informa que del flamante nombre de la maestra Elba Esther Gordillo Morales, colocado a la entrada del fraccionamiento que lleva su nombre, sólo queda la letra “A”; y sus habitantes, que en su mayoría son maestros jubilados y en activo, no se han preocupado por restaurarlos, porque nunca estuvieron de acuerdo con que se llamara así y ahora que está tras las rejas mucho menos.
No sólo el líder de la Sección Octava del Sindicato de Trabajadores de la Educación, Ramón Álvarez, se inmortalizó poniéndole su nombre en vida a una escuela primaria, aquí en el entronque de Anáhuac y Namiquipa; una unidad habitacional en 1994 fue llamado fraccionamiento Profesora Elba Ester Gordillo Morales en honor a la lideresa recién llegada al poder.
El lugar se ubica a unos cuantos minutos del centro de la ciudad Cuauhtémoc, en Chihuahua, y a pesar de ser habitado por maestros, son pocos los que están de acuerdo que lleve el nombre de la ex lideresa nacional del Sindicato de Maestros, no sólo por los delitos que se le acusa, sino porque durante toda su vida les han descontado de su salario las cuotas sindicales, sin saber a ciencia cierta a dónde va a parar ese dinero.
Decir vivo en la calle “Luis Urías, esquina con Elba Esther Gordillo” es hasta penoso para algunos y prefieren decir solamente “calle Luis Urías, número tal”, porque incluso es burla de otros vecinos de colonias aledañas, que hacen mofa comentando: “¡uh! Vives en la recluida y detenida por ladrona”.
Del total de los habitantes del fraccionamiento, aproximadamente 250 miembros de las familias laboran en escuelas primarias, jardines de niños y secundaria; y así como existen colonos que aplauden la detención de Elba Esther, hay otros que creen en la inocencia de su lideresa y la defienden a capa y espada.
A la entrada del lugar, en una alta estructura de metal, estaban colocadas unas letras que decían, “Bienvenidos la fraccionamiento Elba Esther Gordillo Morales”, pero poco a poco, como por arte de magia o por la mano de algún profesor contrario a los intereses de la maestra, fueron desapareciendo hasta dejar sólo la letra “A”.
Pero desde siempre el sector era llamado fraccionamiento Magisterial, tan así que la Dirección de Vialidad colocó a la entrada un anuncio señalando con una flecha “colonia Magisterial”, no así en una placa colocada en la entrada en un muro de concreto, donde sí dice todo el nombre: unidad habitacional Elba Esther Gordillo Morales.
En esta placa, que es el único vestigio de aquel acontecimiento, se lee que el lugar fue inaugurado por la misma lideresa sindical, el secretario general de la Sección Octava, Alberto Carrillo González; el coordinador de la región noroeste, Genaro Quezada Vargas; y el constructor Pedro Froese Hamm; y fue grabado al calce en diciembre de 1994.
Recuerdan los colonos que ésa fue la única vez que Gordillo Morales visitó a “sus profesores”, como les llamaba en sus discursos, porque luego en los 20 años que duró como secretaria general del SNTE sólo la veían en la televisión y los periódicos.
Ahora los profesores pugnan por cambiarle el nombre al fraccionamiento e incluso a la calle, porque todos indican que viven en la colonia Magisterial y sólo les recuerdan que no se llama así cuando observan en los recibos de agua, luz o teléfono, donde sale el nombre impreso de la maestra.