Se dispara tasa de feminicidios en México
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Una de las causas que han derivado en un aumento de feminicidios es la guerra contra el crimen organizado durante el gobierno del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa
Sinembargo informa que el 31 de agosto de 2012, María, de nueve años de edad, salió de su casa en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Iba a la tienda. Quizá compraría dulces, un refresco o algún encargo de su mamá. No se le volvió a ver con vida. Los medios locales reportaron que su pequeño cuerpo fue hallado dos días después: primero la violaron multitudinariamente y después la apuñalaron.
Al igual que esa niña, decenas de mujeres han estado a merced de sus verdugos y han perdido la vida en hechos cada vez más violentos y que no cesan.
Actualmente, sólo 19 estados de la República han tipificado el delito de feminicidio en sus códigos penales y, pese a ello, no se ha podido frenar este crimen de odio.
Una de las causas que han derivado en un aumento de feminicidios es la guerra contra el crimen organizado durante el gobierno del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa. Esto provocó un ambiente de inestabilidad social que dio pie a un aumento en la violencia contra las mujeres, que pasaron, en algunos casos, de recibir golpes a ser agredidas con armas de fuego que terminaron con su vida.
La impunidad, además, es el principal motor que promueve estos asesinatos, pues en la mayoría de los casos no se lleva a los culpables ante la justicia, reconocen organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y el propio Estado mexicano.
De acuerdo con los Resultados del Estudio Nacional sobre las Fuentes, Orígenes y Factores que Producen y Reproducen la Violencia Contra las Mujeres, en el Senado de la República, debido al “contexto de la crisis de inseguridad y violencia que asola a este país, las tasas de homicidios (en general) han repuntado de manera abrupta”.
Este análisis, presentado por la subsecretaria de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Lía Limón, en el Senado de la República, destaca que las nueve entidades que registran una tendencia creciente de homicidios de mujeres son Chiapas, Chihuahua, Distrito Federal, Durango, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Sinaloa y Sonora.
De acuerdo con el documento, las zonas más afectadas son la del Noreste (Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango y Zacatecas), donde el riesgo de muerte en este género “aumentó en más de 400 por ciento en estos años”; y la del Noroeste (Sonora, Baja California, Baja California Sur y Sinaloa), donde se dio un incrmento de 200 por ciento. Además, detalla, se ha percibido un aumento de “riesgo de homicidios de mujeres en la vía pública”.
Los datos del estudio no contemplaron en los primeros nueve lugares al Estado de México y Guanajuato, entidades donde también se padece este tipo de problemas.
Durante el periodo 2005 a 2010 la tasa de homicidios por cada 100 mil mujeres pasó de 1.4 a 1.8 muertes en Guanajuato.
Reportes periodísticos y de organizaciones civiles destacaron a mediados de 2012 que en seis años el índice de asesinatos de mujeres se había triplicado. En 2006 ocurrían en promedio 1.6 homicidios de mujeres cada mes, mientras que en 2012 se registraban 5.1 mensualmente. En suma, durante el sexenio, hasta ese entonces, sumaban 254 asesinatos de mujeres, según un informe estadístico de la Procuraduría estatal.
En cuanto al Edomex, el delito se tipificó desde 2011.
El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio reportó que de 2005 a 2010 hubo 1003 presuntos casos de feminicidios, sin registro de responsables detenidos. también detalló que existe un “patrón sistemático de violencia contra las mujeres, generado por la falta de investigación, juzgamiento y sanción por el sistema de administración de justicia de la entidad”.
Sin cifras exactas, incluso sin una homologación precisa y hasta en algunas entidades de la República aún sin tipificar, los feminicidios van en aumento y en gran parte de los casos quedan impunes, lo que alienta a los victimarios, denuncian ONG. Cuerpos que son vejados, ultrajados, quedan abandonados a su suerte, otras veces cuentan con una sepultura digna. Pero eso jamás borrará el dolor de las familias de las víctimas.