Morena denuncia “persecución” contra sus líderes en Puebla
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Uno de los detenidos por el supuesto sabotaje al desfile del 5 de mayo forma parte del Movimiento de Regeneración Nacional, que encabezan Andrés Manuel López Obrador y Martí Batres
Sinembargo informa que la detención el viernes pasado de Néstor López Espinoza, secretario de Formación Política de Chapapa Amozoc, Puebla, así como otros dos jóvenes por un supuesto intento de “sabotaje” de la celebraciones del 5 de mayo, no es el primer síntoma de represión que padece en esa entidad y en el país, acusó el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
Antes de lo sucedido a Néstor, dijo Martí Batres, presidente del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, fue detenido y torturado Felipe Rodríguez, dirigente de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (Uprez) y Consejero Nacional del movimiento en el Estado de México (Edomex) y el profesor José Manuel Zúñiga, en Hidalgo.
“Esto es un abuso más del gobernador Rafael Moreno Valle, emergido de las filas del grupo de Elba Esther Gordillo, quien está utilizando métodos represivos para buscar supuestamente gobernar, pero así no se gobierna. Rechazamos la represión en el estado de Puebla y también demandamos la libertad de las personas encarceladas y el respeto al derecho de manifestación “, dijo Batres.
Rodríguez fue liberado a los días de su detención en Edomex, pero el profesor hidalguense aún está preso y el joven Néstor López, apresado desde el viernes a las 9:30 de la mañana, permaneció desaparecido 28 horas, su departamento fue cateado por 30 elementos con armas largas sin orden de cateo, encarcelado e incomunicado en el Centro Penitenciario de Cholula, Puebla, sin derecho a fianza, sólo porque una denuncia anónima alertó sobre planes para “sabotear” el desfile del 5 de mayo difundidos a través de la red social Facebook, dijo René Sánchez Galindo, consejero Nacional de Morena y abogado del muchacho.
El propio Víctor Carranza, procurador del Estado de Puebla, negó la existencia de pruebas que los lleven a suponer que los tres jóvenes detenidos realizarían alguna acción en contra del desfile.
Pero Néstor apenas rindió su declaración ministerial el domingo por la tarde y ayer después de las 12:00 horas la judicial. Encarcelado por cargos ajenos a los del supuesto sabotaje.
“Néstor no fue consignado por la causa que fue detenido. Los delitos que se le imputan son portación de instrumento peligroso, resistencia de particulares y cohecho”, detalló Sánchez Galindo.
Para Ema Eloísa Vivanco, secretaria de Organización del Comité Municipal de Morena en Puebla, la detención del joven militante es un acto más de represión del gobierno de Moreno Valle en contra del movimiento que lidera López Obrador.
“Hay un clima de represión en Puebla en contra del Morena. Los compañeros que comparten el periódico Regeneración en el mercado o en las plazas públicas son hostigados. También en el módulo de afiliación que tenemos en el Centro Histórico de Puebla, todo el día nos están hostigando; nuestro horario es de once de la mañana a cinco de la tarde y a veces nos tenemos que mover más temprano porque nos corren con cualquier pretexto”, explicó Vivanco.
El abogado René Sánchez agregó que en Puebla no es la primera vez que las autoridades reaccionan en contra de integrantes de Morena. Recordó que el 28 de enero un grupo de 70 pobladores de la comunidad Ignacio Zaragoza, entre ellos militantes de Morena, inconformes por la instalación de una hidroeléctrica de Grupo México en la Sierra Norte de la entidad, fueron retenidos por 12 horas en la cabecera municipal de Olintla.
“Hay una gran tentación de los cacicazgos y otros partidos políticos en todo el país, por impedir que nos constituyamos como un partido político”, dijo el abogado.
SinEmbargo dio a conocer en febrero de este año la lucha que enfrentan en contra de la represión, la exclusión y falta de recursos económicos los líderes de Morena en la región del Bajío mexicano para lograr sus metas de campaña de afiliación.
Estados como Jalisco, Guanajuato y Querétaro gobernados históricamente por gobernadores y alcaldes panistas y priistas, son terreno difícil para el movimiento de izquierda, pues sus líderes sufren hostigamiento por autoridades municipales y en algunos casos exclusión en municipios de extrema pobreza.
En Querétaro por ejemplo de acuerdo con Sinuhé Piedragil Ortiz, presidente del Comité Estatal de Morena, los brigadistas deben enfrentar a las fuerzas políticas que se dividen el poder entre familias conocidas del Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la entidad.
En la zona de la Sierra Gorda, en los municipios de Peñamiller, Jalpan y Landa de Matamoros los líderes locales que afilian simpatizantes al movimiento, sufren de exclusión de programas sociales por parte del gobierno, indicó Piedragil.
Mientras que en León, Guanajuato los representantes de Morena que colocan módulos en las plazas públicas padecen de intentos de desalojo constante por parte del municipio, dijo Ernesto Prieto Ortega, coordinador de Morena en ese estado.
“Se acercan policías vestidos de civiles diciendo que nos quitemos, que no tenemos permiso. Que si queremos estar ahí, tenemos que pagar dinero como si estuviéramos vendiendo algo en la calle”, narró Prieto Ortega.
Una situación similar se vive en Jalisco. Humberto Ortiz, presidente del Comité Estatal de Morena en el estado dijo que padecen falta de recursos para movilizar a los grupos de brigadistas que viajan por los 125 municipios y para pagar la renta mensual de la sede del movimiento en la entidad.