Poder Judicial endeble y sin calidad moral
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“Tan jodidos estamos en el Tribunal Superior de Justicia de Puebla, que no importa quienes llegan, si no que ya se vayan los que están”, esta frase resume el sentir de muchos empleados del Poder Judicial en el estado, donde el Gobernador ha comenzado a servirse con la cuchara grande.
Ciertamente en el Tribunal Superior de Justicia no existe calidad moral para alzar la voz y salir en defensa de una Autonomía inexistente.
Siempre he sostenido que la firmeza, apego a derecho e imparcialidad de las resoluciones del Tercer Poder en la entidad, son la esencia misma de su Autonomía, empero, de ello se ha carecido siempre, es costumbre para los Magistrados del Tribunal Superior de Justicia rendir pleitesía al Ejecutivo en turno y congratularse obedeciendo sus directrices a través de la Secretaría, ahora de Gobierno General.
Quienes hoy se jubilan como magistrados del Tribunal Superior de Justicia dejan tras de sí una estala de odios, rencores, injusticias, engaños y mentiras, no sólo al interior del poder que administraban, sino para con la ciudadanía a la que se deben inclusive por el salario que continuarán cobrando, es decir los magistrados jubilados del Poder judicial le seguirán debiendo a los poblanos aun en su retiro, por el solo hecho de no ser merecedores de la jugosa pensión que cobrarán y el cuantioso e inmerecido retiro que Finanzas autorizó en su favor.
Ciertamente en el sentir de la sociedad poblana, de los abogados postulantes y de los comunicadores críticos en la entidad, ninguno de los hasta ahora designados y protestados ya como nuevos Magistrados tiene los méritos, las capacidades intelectuales para administrar justicia, ninguno de ellos es producto de la causalidad de sus méritos, si no por el contrario son producto de oscuros intereses, cuya sumisión al ejecutivo debió previamente ser probada, se trata desde luego de personas sin escrúpulos y calidad moral, “cualidades” indispensables para no rechazar aquello que saben no les corresponde.
Dentro de los ungidos se encuentra Alberto Miranda Guerra, cuyo principal mérito lo es ser yerno de Federico Moreno Pacheco, primo hermano de Guillermo Pacheco Pulido. De Alberto Miranda Guerra, ha olvidado la sociedad que no hace más de un año fue vinculado al llamado “Cartel de Tepito”, ello cuando se desempeñó como Juez de lo Penal en esta ciudad, de donde fue rescatado cuando su secretario de acuerdos fue secuestrado en esta ciudad y abandonado seriamente golpeado en la frontera norte del país, ello porque se dice que dicho juez incumplió lo que había pactado con el citado “Cartel de Tepito”.
Este, es por citar solo a uno de los nuevos Magistrados del Tribunal Superior de Justicia, al margen de aquellos que jamás después de concluida su carrera habían ejercido la misma, pero que sus vínculos políticos los sitúan ahora como administradores de Justicia.
Se congratulan con la jubilación de Magistrados, quienes con presiones y castigos, pero con valentía han sostenido su labor al interior del Poder judicial, sin embargo, el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas, desconoce que en gran parte el control del Poder Judicial reside en la Dirección General del Departamento Administrativo, desde donde constantemente se asestan golpes severos a los integrantes del Tribunal, normalmente por mandato del Presidente en turno, en este sentido y refrescando memorias, cabe destacar lo acaecido el el 31 de mayo actual cuando, David López Muñoz y quienes lo llevaron a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, optaron por ordenar a su esbirro Raúl Rodríguez Eguibar, que con un grupo de cerrajeros y golpeadores ingresara a las oficinas de dicha dirección y desalojara a María de Lourdes Zavala Leal y Berenice Osuna Franco, la primero que cito se desempeñaba como titular de dicha dirección por mandato del que en su momento fue conocido como “el León dormido”, me refiero a León Dumit Espinal.
La imperiosa necesidad de López Muñoz por controlar la Dirección del citado departamento administrativo se daba por que desde este órgano se operan cuantiosos préstamos a Magistrados y Jueces privilegiados, lo que puedo demostrar plena y legalmente con documentación eficaz para tal efecto. Cuando David López Muñoz ordenó el citado operativo no deparó en amenazar al personal que le incomodaba en su mandato y para ello les expres´: “Si no firman sus renuncias les informo que tengo cita a las seis de la tarde con el Procurador”, lo anterior lo expresaba así el presidente del Tribunal ya que según Rodríguez Eguibar, existía un faltante de Noventa Millones al interior del Poder judicial.
Hoy bajo la exigencia de “cero comentarios a los medios”, Lourdes Zavala Leal y Berenice Osuna Franco, parecen ser cómplices con su actitud silenciosa de la probable existencia de un hoyo financiero que indebidamente ha sido cubierto con recursos Federales que básicamente estaban destinados a diverso rubro. El silencio de las citadas ex funcionarias sólo se justifica en su calidad de damas probas y temerosas a un poder aplastante hasta ahora, tan es así que los derechos laborales de las mencionadas han sido desconocidos por instrucciones de David López Muñoz.
Grave resulta también que los préstamos realizados a Magistrados se realicen sin la suscripción de un contrato, si no atraves de una simple relación, al margen del pago de cero pesos por concepto de intereses, situación que es diversa para el resto de los integrantes del Poder Judicial. En la Dirección de Servicios generales del Tribunal Superior de Justicia, se encuentra asignada la hermana de la Magistrada Margarita Gayoso, en Depósitos y Fianzas se encuentra la hija de Enrique Yáñez, ahijada del Presidente del Tribunal David López Muñoz, de quien retumba siempre su vulgar frase: “Las Gallinas de arriba siempre cagan a las de abajo”, misma frase que parece hoy se le revierte, salvo pacto en contrario con el gobernador, pero también puedo decir que ha sido David López Muñoz, quien ejerció una férrea defensa de Celestino Bones, Juez Octavo penal de esta capital, que fuese en algún momento secretario de estudio y cuenta del presidente del TSJ, pero que se encuentra sometido a investigación por parte de Procuraduría General de Justicia en la entidad por delitos cometidos contra la administración de justicia, sin embargo, ante la intervención de la presidencia del Tribunal hoy Celestino Bones, continúa despachando sin pena ni gloria.
Por cierto, existe por el rumbo de Huauchinango, Puebla, un personaje que en el interior de su humanidad hace algunos años se alojaron restos de plomo, pero este singular personaje hoy vive para contar que a David López Muñoz en algún momento lo aquejó su clara adicción por el color verde de la naturaleza.
Mucho se puede decir del actual presidente del Tribunal Superior de Justicia y de ello todo documentado, por tanto, si quien escribe estas líneas tiene elementos que permiten evidenciar las andanzas de los personajes que administran justicia, qué no puede tener la Secretaría General de Gobierno en el estado para hacer manita de puerco a los integrantes del TSJ, por ende, que vislumbró a mediano plazo una reforma impulsada desde el Ejecutivo para derogar la inamovilidad de Jueces y Magistrados al interior del Poder Judicial, de tal suerte que aquellos Magistrados que aun cuando no se encuentran en los límites necesarios para la jubilación, les sugiero consideren el viejo adagio que reza: “Cuando vean las barbas de su vecino cortar, pongan las suyas a remojar”.
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