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Los Jesuitas… los jesuitas

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Los Jesuitas… los jesuitas
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 15 de agosto de 2012
“La abstinencia y la fidelidad,
 el mejor camino para evitar el VIH. 
Aseguran una vida feliz y plena”, 
Michael Czerny SJ.
La enseñanza de la Iglesia no es fácil de comprender para el “mundo” o los medios de comunicación. Menos aceptarla. 
La postmodernidad, el mercado sostienen: “Preservativos todo el tiempo para todos… sexo como placer sin consecuencias”. 
Pero en nuestro interior, sabemos que esto no es verdad. Significa tratar al otro sólo como vehículo de placer, de auto gratificación. Una actitud reducida del ser humano. 
Lo mejor es vivir bien y evitar errores que lleven a la infección. 
“Sin ética el caos es total”. El mundo parece roto, enfermo. Sus habitantes necesitan pensar correctamente. Deben encontrar soluciones prácticas y verdaderas a problemas reales. PENSAR Y AMAR, como dice la encíclica Cáritas in Veritate. 
Los jesuitas, se caracterizan por su entrega y su compromiso con los demás. A veces polémicos, pero siempre luchan por la justicia. Es el caso de Michael Czerny, quien trabaja en la Red Jesuita Africana contra el Sida. 
Hombre entregado, compasivo y generoso con todos los que sufren, creyentes o no.
En el continente la enfermedad es brutal, aterradora, devastadora. El 70% de la población adulta infectada de VIH a nivel mundial se concentra en África. Entre 2000 y 2020 morirán a causa del Sida 55 millones de personas. 
Diariamente 7 mil se infectan y mueren 6 mil 300. Suman 12.3 millones de huérfanos a causa de esta enfermedad. Más de 23 millones de infectados. 
A nivel mundial, suman 35 millones con VIH.
La población total en África es de 955.000.570 habitantes. Con altos índices de pobreza, desnutrición y falta de educación.
Los expertos afirman que la educación –incluida la sexual– es fundamental para erradicar el problema.
Los enfermos experimentan exclusión y aislamiento. La sociedad considera al Sida, enfermedad vergonzosa e impura.
El panorama es escalofriante, catastrófico, con una tasa de mortalidad potencial de 90 millones de infectados. 
Un problema complejo.
“La muerte acecha a un continente”, dice Johanna McGeary: “Mueren los adultos y dejan a los ancianos y niños detrás. Cualquiera que sea sexualmente activo está en riesgo. Los bebés también son infectados por sus madres. La mayoría no saben cuándo contraen el virus…”. 
¿Qué hace la Iglesia?
Muchísimo, ayuda, incluso es reconocida a nivel internacional.
La Compañía de Jesús, fundó la AJAN en junio de 2002. Acaba de cumplir 10 años. Desde entonces, su director y fundador, Padre Michael Czerny, de origen canadiense, trabaja con los enfermos, procurándoles consuelo, respeto y dignidad.
Es un humanista comprometido con los pobres y necesitados, como lo dice el Evangelio: 
“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a procurar la liberación a los cautivos, y dar vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos”. Lc, 4, 18-19
Su apostolado: procurar la justicia.
Zcerny es polémico, como cuando el Papa habló del uso de los preservativos en su primera visita a África. 
El jesuita declaró que el ejercicio de la sexualidad es una elección individual –una responsabilidad– dentro del rango de opciones a elegir, donde también está la de utilizar el condón. Luego explicó sus coincidencias con Joseph Ratzinger.
En fin, lo cierto es que los jesuitas luchan contra el mal.
Saben que el problema no se puede superar sólo con dinero, con políticas públicas o preservativos. Requiere atención integral.
Ellos trabajan con seres humanos, no sólo con cifras y tendencias.
“La Iglesia ve a cada persona como un hijo o una hija de Dios; capaz tanto del pecado como de la santidad”. 
“Los enfermos, son pilares de las comunidades”. 
Para Zcerny, la Iglesia interpreta las relaciones sexuales en un ámbito moral, integral, encaminado a respetar la vida. La conciencia, la libertad y la responsabilidad son claves.
El Papa es un defensor de la responsabilidad de la persona, de seguir su propia conciencia. El respeto por uno mismo y por el otro.
El uso del preservativo es polémico. Hay enfermos de Sida que aun sabiendo de su enfermedad, mantienen relaciones sexuales no sólo con sus parejas y ponen en riesgo a los demás. 
Los preservativos no han disminuido los contagios en África. 
La enfermedad es lo peor que le ha pasado al continente, después de la esclavitud. 
En México, hay 220 mil personas con VIH.
¡La epidemia acecha a la humanidad!
vivereparvo45@yahoo.com.mx y vivereparvo45@hotmail.com
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009