lunes, 15 junio 2026
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Señales desde la izquierda

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Señales desde la izquierda
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 14 de septiembre de 2012
Andrés Manuel López Obraor (AMLO) ha dado un paso crucial en la vida democrática de este país al anunciar que su movimiento (MORENA) intentará convertirse en partido político. 
Aunque algunos quieran obviarlo, la división en la izquierda partidista es especialmente significativa para el país, porque nos muestra mapa político hasta ahora inusual y con muchas lecturas, según se miren los actores involucrados.
 
Para el PRD, del cual López Obrador ahora se deslinda, puede ser un golpe mortal. Se trata del partido político con mayores problemas democráticos en la elección de sus candidatos y dirigentes, por lo que el deslinde de López Obrador se presenta como una oportunidad, según lo han manifestado sus miembros, de mostrarse como una izquierda “mesurada”, que tratará de pactar con el Gobierno de Enrique Peña Nieto las reformas estructurales que requiere el país, aunque el resultado de dichas reformas sea bastante incierto. También es un riesgo porque ha perdido al mayor activo electoral, que en las últimas dos elecciones presidenciales le han significado alcanzar una votación histórica, pero insuficiente. 
 
El punto clave para el PRD será mostrarse como la opción de izquierda más atractiva, lo que pasará por el hecho de que sepa rentabilizar su acercamiento con el gobierno de Peña Nieto y con la derecha en México que, además, debe acompañarse con el hecho presentar un candidato fuerte y popular en la elección de 2018. En el horizonte sólo Marcelo Ebrard y Juan Ramón De la Fuente parecen capaces de cumplir con ese perfil. Habrá que ver si “Los Chuchos” se lo permiten.
 
Para MORENA es una oportunidad de dar cabida a la sociedad civil y los personajes más cercanos a López Obrador para postularse como candidatos y lograr mantener el registro como partido político, presentándose como una opción de izquierda menos condescendiente con la derecha y más comprometida con las causas sociales.
 
Eso implica, en última instancia, que también necesita candidatos fuertes para aspirar a trascender y no convertirse en uno más de los partidos minoritarios que obtienen recursos, pero sin trascendencia política.
 
Para López Obrador, por su parte, parece ser la oportunidad de ser candidato a la presidencia en el 2018, sin llevar a cuestas el lastre que le significó el conflicto poselectoral de 2006, lo que en la última elección de 2012 fue determinante, porque no comenzó la lucha electoral desde cero, sino con puntos en contra. El lado negativo para él es que, es poco probable que la izquierda en su conjunto le vuelva a apoyar.
 
En todo esto también hay un último suspiro (solo eso) de protesta respecto de la elección de 2012, porque López Obrador ha llamado a la resistencia civil. Ello parece una incoherencia, porque la desobediencia civil es difícil de justificarla desde la creación de un partido político. 
 
Con toda probabilidad, López Obrador ha dejado atrás la elección de 2012 y mira con interés las elecciones intermedias de 2015 y las presidenciales de 2018. Un nuevo partido es la barca que ha elegido para navegar en el mar electoral. Parece solo un suspiro de protesta ante el “cochinero” electoral que ensombreció la elección de 2012.
 
El éxito de su estrategia pasa, qué duda cabe, por dos opciones: aplastar al PRD o unírsele en las próximas elecciones. Juntos, pero no revueltos. Unidos contra el enemigo, pero peleando al electorado de izquierda. Solo un frente de partidos en las elecciones intermedias y federales de 2018 puede traer buenos dividendos a la estrategia de escisión de AMLO. De lo contrario, la llegada de la izquierda al poder ejecutivo federal se retardará, al menos, un par de sexenios más.
 
Este último es el panorama inmejorable para el PRI y para el PAN. Una izquierda dividida augura gran éxito electoral para los primeros y, a los segundos, les hace interlocutores privilegiados a pesar de su tercer lugar en las últimas elecciones. 
 
El ajedrez político de López Obrador se complica y la jugada arrastra a la izquierda mexicana.
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009