Javier Aguirre dice que México lo odia
joomla.2009
El DT busca trabajo en Europa
Excélsior informa que Javier Aguirre es un entrenador cocido a fuego lento. Cada una de sus impresiones parecen dictar sentencia. Tiene mucho que ver El Vasco con el futbol mexicano, entre su pasado, sus amigos y un futuro incierto.
Desempleado después de su amargo paso por el Zaragoza, sigue a la espera de la oportunidad para dirigir de nuevo, “pero lo tengo muy claro, no será en México, prefiero agotar todas las instancias en Europa hasta terminar mi ciclo allá”, comenta frente a la fuente de La Cibeles, en la colonia Roma, luego de comer con su amigo, el ex futbolista Manuel Vidrio.
Va de restaurante en restaurante y todo indica que la gente le trata bien.
Difícil saberlo con exactitud, porque me muevo en ciertos lugares de confort. Es una rutina que va del aeropuerto a la casa y algún sitio para comer en zonas que son tranquilas. Ciertamente la gente con la que me he encontrado me trata bastante bien, pero sigo teniendo la percepción de que el grueso de la población no me quiere, que seguiré siendo el villano, y es comprensible. Es difícil que pueda estar tranquilo en mi interior.
¿Ha podido dejar atrás aquello de lo “jodido” de la situación en el país?
No lo sé. Creo que es normal que la gente me señale aún, pero habría que recordar que sólo era el entrenador de la selección rumbo a un Mundial y, repasando la historia, ningún equipo ha regresado envuelto en la bandera de héroes, siempre hubo algo que la gente criticaba.
¿Tomaría a un equipo como lo hizo diez años atrás con el Osasuna, con tantos problemas?
Soy un trabajador. En ese sentido no soy ni más ni menos que ningún otro entrenador. Si acepto un equipo con las condiciones que me ofrecen, luego no se vale quejarse. Tendría que ver si el plantel es suficiente y la paga como el ambiente son buenos.
Un sello de sus equipos era la motivación, sólo que en los dos últimos, el Zaragoza y la selección mexicana ya no se notó tanto ese discurso…
No se trata sólo de motivación, para eso hay profesionales muy buenos. Aquí se trata de estudiar para entrenar, de haber jugado unos añitos este deporte, de saber lo que se coce dentro de un vestidor y, por supuesto, de estrategia. He hecho mi lucha con ciertas formas y así he durado por más de 300 partidos en España.
¿Su pico más alto de calidad fue en el Osasuna?
Puede ser, pero el que más recuerdos me deja es el Atlante. Ahí aprendí mucho, quería continuar en el puesto, pero era joven e inexperto, por lo que entendí a los dueños, sólo que lo disfruté y sin eso quizás mi historia hubiera sido distinta. De cada uno de los lugares donde dirigí, me fuí con la tranquilidad de haber hecho lo mejor. La gente es la que considera si me valora o no.
¿Por qué los técnicos mexicanos no salen al extranjero?
El Mundial es un escaparate. Lo único que hice fue aceptar la propuesta de Osasuna en el 2002. Es cierto que tenía ventaja porque había jugado ahí, me concocía parte de la afición y ex compañeros de vestidor me ayudaron desde sus nuevos puestos. Miguel Mejía Barón, Manuel Lapuente y Ricardo La Volpe tuvieron acercamientos con equipos europeos, lo sé porque ellos mismos me lo dijeron, pero desconozco sus razones de no haber salido. Seguramente a José Manuel de la Torre, después de Brasil, le llegará una oferta.
¿Tuvo ofertas recientemente del América o el Pachuca para ser director deportivo?
Quiero agotar mi carrera en España o Inglaterra, quizá hasta en otro lado de Europa. A corto plazo no regresaría a México y de cualquier forma no he tenido contacto con nadie. Soy muy amigo de Emilio Azcárraga y Jesús Martínez, pero hasta ahí, ellos tienen a su gente trabajando. Yo me regreso a Madrid a esperar mi turno.
¿Le desespera que pase el tiempo y no aparezca la oferta que busca?
Es bien difícil. España atraviesa un momento financiero complicado. Los salarios que tenían para los técnicos hace diez años no son los mismos, los equipos se han apretado el cinturón. Tampoco hay contrataciones que te cambien el sentido del equipo. Hay que adaptarse a las circunstancias, pero creo que tengo cartel en España.
Alguna vez dijo que le gustaban los jugadores comprometidos, sólo que ha tenido mala suerte con los mexicanos desde Osasuna, cuando se llevó a Vidrio y Ochoa. Ahora fueron Barrera y Juárez…
Son historias distintas. Cada uno de los que salieron a España, desde Hugo Sánchez, pasando por Chepo de la Torre o Luis García, tendrían que decir algo de su éxito o fracaso. Yo mismo no pude continuar. De repente se tuerce todo, no salen las cosas, son cientos de circunstancias, pero no me atrevería a decir que fallaron por ser mexicanos.
¿No le decepcionó el nivel que mostraron?
No, porque el equipo estaba con problemas desde el inicio y el principal culpable fui yo. Al final vino Manolo Jiménez para salvarlos, cosa que me alegró mucho por los chicos, la directiva y la afición. No creo que Barrera y Juárez hayan fallado. Son chavos y evidentemente tienen buenos y malos momentos. Les pasa de todo, desde que se casan hasta que se separan, negocios, familia… es normal que se distraigan. Lo que vi es que no estaban equilibrados emocionalmente todavía, pero calidad tienen para aspirar a continuar en Selección Nacional.
¿Qué le pasa a Valdo en el Atlante?
A Valdo lo quiero como un hijo. Lo conocí desde jovencito, lo vi crecer, me dio muchas satisfacciones, me hizo enojar, me hizo llorar, me hizo abrazarlo, juntos crecimos bastante en el Osasuna y hoy me da gusto que esté en México dándose cuenta que no es sencillo adaptarse. En cuanto lo haga, dará muchas alegrías.
Perea, en cambio, se ha adaptado muy bien a Cruz Azul.
Es un muchacho encantador. Lo tuve tres años en el Atlético de Madrid. Un jugador muy de vestidor, solidario, que no da problemas juegue o no, incapaz de hacer berrinche, un profesional extraordinario que entiende su rol. Perea siempre ayuda al entrenador y Memo Vázquez lo estará explotando mucho.
¿Qué le parece Mario Carrillo en los Pumas?
No es ideal la manera en que entró, no será fácil, porque lo mejor es que el técnico empiece y Mario tendrá que hacer muchos cambios por lo mismo. Tiene una labor grande por hacer, lo único que puedo decir es que le vaya bien.
A Carrillo se le ha criticado su pasado americanista y que influyó en las decisiones que tomó usted en Sudáfrica 2010…
Mario debe saber los riesgos que conlleva el dirigir a Pumas teniendo su pasado muy marcado. Es inevitable que a los entrenadores nos pongan etiquetas. Sigo pensando que la labor del entrenador se mide por los resultados más allá de que caiga bien o mal. Va a tener que apechugar mucho y dejar que los números hablen por él, no hay de otra.
Hugo Sánchez no pasó años dirigiendo en España, como usted…
Cada uno escribe su propia historia. No hay que olvidar que Hugo Sánchez es el único técnico bicampeón en torneos cortos; esto parece una tonteria, pero no lo es, significa que es un tipo que nunca permite que pase el tren, que siempre trabaja. Creo a la distancia que hizo buenas cosas en Almería y de alguna manera dejó las puertas abiertas en España. Pasó que estuvo un año sin trabajar y decidió ir a México porque uno tiene que seguir. Pachuca se ha rearmado y en eso la directiva ha intentado dar frescura con Hugo, que merece todos mis respetos como entrenador.