Partido del Trabajo, también a las órdenes de Moreno Valle
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La orden llegó clara, concisa, pero sobre todo, de muy arriba.
Después de sostener una larga y provechosa comida con el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, Alberto Anaya, dueño del Partido del Trabajo, giró instrucciones precisas para que su representación en Puebla se pusiera a las órdenes del mandatario poblano en la coyuntura del proceso electoral local del próximo año.
Así como lo lee.
El acuerdo es muy simple: el PT se sumará con todo a la conformación de una alianza de partidos que pretende derrotar al PRI en los comicios referidos y permitirá que bajo sus siglas compitan aquellos candidatos que resulten palomeados desde Casa Puebla.
Lo anterior, es parte de una estrategia muy interesante de operación política que ha puesto en marcha Moreno Valle y que tiene como objetivo central el llegar a acuerdos con los partidos de izquierda una vez que el camino con su partido, el PAN, parece a simple vista intransitable.
La semana pasada le comentaba en este espacio los muy lucrativos amarres que ya existen entre el gobernador y “los Chuchos”, corriente hegemónica entre las tribus del Sol Azteca, y de cómo Luis Miguel Barbosa se ha convertido en uno de los más férreos defensores de los intereses políticos del gobernador.
El fin de semana, a través de su cuenta en Twitter, @RafaGobernador hizo todo lo posible porque se notara su presencia y lo a gusto que se sentía en la toma de protesta de Luis Walton como nuevo alcalde de Acapulco.
Imágenes en donde se encuentra sentado junto a lo más granado de la izquierda nacional: Marcelo Ebrard, Jesús Zambrano, Dante Delgado y Mario Delgado.
Por cierto, una de estas imágenes también llama la atención y responde a la segunda parte de la estrategia morenovallista rumbo a la elección 2013.
En ella, se le ve muy animado junto a Manuel Velasco Coello, gobernador electo de Chiapas y cuyos orígenes políticos vienen del Partido Verde Ecologista de México.
Y es que, el Verde, o bien, un sector de ese partido, puede ser la próxima joya de la corona en la sala de trofeos del gobernador poblano.
Próximamente, se intentará un golpe de timón en la dirigencia del PVEM poblano para dejar a un lado a Juan Carlos Natale y perfilar al diputado local Elías Abaíd para que lleve las riendas del partido y pudiera sumarse también a la alianza.
Es obvio que lograr esto no será tarea fácil, con un próximo presidente de la República que llega al poder a través de una alianza PRI-Verde y cuando éste último se ha comportado históricamente como la prostituta de ocasión del tricolor.
Dar su aval a una coalición sería poner en jaque una potencial victoria del PRI y sus aliados en Puebla, en un momento importantísimo para el proceso de legitimación de facto de peña Nieto.
En fin, son los análisis que se hacen desde lo más alto del poder político poblano.
Lo cierto es que, próximamente, seremos testigos de otro vergonzoso capítulo de sumisión de la izquierda poblano a los intereses de los gobiernos en turno.
Poco a poco irán disminuyendo las pocas voces críticas y se procederá otra vez, al impune asesinato de ideología y principios a cambio de los más diversos favores, políticos y económicos.
Guácala.