Denuncian ola de despidos en Derechos Humanos de Puebla
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Mañana es Día Internacional de la Mujer, y ojalá que la opinión pública voltee a ver lo que ocurre en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH), a la cual recientemente le fue otorgado un reconocimiento del Instituto Nacional de la Mujer (INM) como organismo incluyente y no discriminatorio, pero el caso es que en la CDH se han despedido en los últimos meses a 25 de los 55 trabajadores que ahí laboran, y por lo menos 20 de los afectados son personas del género femenino.
La gravedad de este despido de 20 féminas en la CDH es que se dice que en el caso de los hombres fueron rescindidos debió a que hubo conflictos entre los afectados y el presidente de la comisión, Adolfo López Badillo, pero en el caso de las mujeres se cree que se trató de un asunto “estético”.
Es decir, que las trabajadoras despedidas se les corrió porque no se ajustan al perfil estético que les gusta a los funcionarios de la Comisión de Derechos Humanos; es decir, seguramente alguien decidió que no eran “bonitas” o de “buen cuerpo” o “buena presentación”, y por eso se les rescindió, sin importar su experiencia, sus capacidades laborales y su derecho al trabajo y a no ser discriminadas.
Además, en la CDH, desde que llegó al cargo el actual ombudsman, priva un ambiente de terrorismo laboral. A los trabajadores que se les ha despedido se les somete a presiones y diversas trampas para que acaben firmando su renuncia y de esa manera el organismo no tiene que liquidarlos conforme a lo que marca la ley.
Tal situación cuestiona al actual ombudsman y, sobre todo, al Instituto Nacional de la Mujer, cuya labor parece regirse más por criterios políticos que por verificar el respeto real hacia el género femenino.
De acuerdo al comunicado 34/2012 de la comisión, el INM otorgó el pasado 24 de febrero dicho reconocimiento con base a una auditoría que se realizó a la Comisión de Derechos Humanos, y como consecuencia del mismo el organismo se comprometió a “garantizar la equidad de género en igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, evitando la discriminación y el hostigamiento de cualquier tipo a través de acciones evaluadas regularmente, con la finalidad de poder generar un ambiente sano que favorezca la cultura de respeto a los derechos humanos”.
Si realmente el INM hubiera hecho correctamente la auditoría que dice haber aplicado se habría encontrado con el sistema absurdo y autoritario que utiliza Adolfo López Badillo para despedir a trabajadores de la comisión, entre ellos mayoritariamente mujeres. Veamos uno de los últimos ejemplos:
Una de las políticas que estableció el nuevo ombudsman fue limitar los recursos económicos y materiales al personal de la CDH. Como parte de esos ajustes se les bajó a los trabajadores 12 por ciento de sus ingresos económicos.
Ante tal reducción de recursos, el trabajador Carlos Alberto Espinal Galeana, quien tenía nueve años laborando en el área de capacitación de la CDH, fue despedido en días pasados por querer ahorrar viáticos.
Resulta que a esta persona lo mandaron a la Academia de Policía a capacitar a los cadetes en materia de respeto de derechos humanos, pero le restringieron el uso de un vehículo oficial de la Comisión de Derechos Humanos para que se pudiera trasladar entre la comisión y esa institución de formación técnica.
Para no tener que solicitar viáticos, Espinal consideró oportuno solicitar, en la escuela de agentes de seguridad pública, que si había la posibilidad de que le pudieran proporcionar medios de traslado.
Lo que el trabajador pedía en específico es que un vehículo de la academia pasara a recogerlo a la CDH; sin embargo, un oficial de la academia consideró que esa petición era un abuso y lo acusó en la Comisión de Derechos Humanos, en donde, en lugar de iniciar una investigación decidieron despedir a Carlos Alberto Espinal Galeana sin darle el derecho de defenderse.
A personal del área administrativa le ofrecieron una liquidación muy por debajo de lo que tenía derecho a cambio de que firmara su renuncia. Le dijeron que si no aceptaba entonces lo despedirían sin darle ni un peso de finiquito.
Espinal Galeana soportó la presión y decidió presentar una demanda laboral por despido injustificado.
Ese es el segundo recurso de este tipo, ya que la otra demanda es de Héctor Pérez, quien durante más de 15 años fue el director de Comunicación Social y fue despedido, de manera injustificada, por Adolfo López Badillo, luego de que fue regañado en la Secretaría General de Gobierno por el contenido que hubo de un comunicado de prensa.