Mueren 3 mil por hambre en Puebla de 2006 a 2010: investigador BUAP
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Entre los años 2006 y 2010 en el estado de Puebla murieron 3 mil 97 personas por desnutrición, informó el investigador del Centro de Desarrollo Sustentable de la Universidad Autónoma de Puebla, Ricardo Pérez Avilés.
Ayer, durante el foro “Soberanía y Autosuficiencia Alimentaria”, organizado en la Facultad de Economía de esta universidad, Pérez Avilés subrayó que en el estado un millón 589 mil habitantes carecen de los medios para comprar alimentos, lo que es equivalente a que uno de cada cuatro habitantes de Puebla tenga hambre. Las cifras, agregó, se desprenden del Consejo Nacional de Evaluación (Coneval) y corresponden al año 2010.
Esa cantidad indica que hay 58 mil habitantes más con hambre de los registrados en 2008, cuando el Coneval detectó a un millón 531 mil personas sin recursos suficientes para alimentarse; en términos porcentuales, los habitantes en esa situación se pasaron de 27.1 por ciento en 2008 a 27.4 por ciento en 2010, señaló el investigador universitario.
En este foro, presenciado por un centenar de estudiantes de esa facultad, así como público en general, también participaron los integrantes de la Unión Campesina Emiliano Zapata Vive (UCEZV) de Tepeaca Concepción Colotla Gonzaga y Pascual García Aguilar.
Colotla Gonzaga expresó a los asistentes que los habitantes de las ciudades deben tener más respeto por los campesinos, pues son éstos quienes dan de comer a las urbes con su trabajo. “Sería bueno que ustedes no se rían de los campesinos. Todos tenemos un familiar campesino, un origen campesino”, pidió.
En tanto, García Aguilar reprobó que el gobierno del estado carezca de una política de desarrollo agrícola y sean las grandes empresas trasnacionales las que se enriquezcan a costa de los campesinos con la venta de semillas, fertilizantes y agroquímicos, y que negocios como Wal Mart y otros acaparen y obtengan ganancias con los productos del campo, sin redituar a los agricultores lo justo.
También participó la investigadora de la Facultad de Economía Rosalía Vázquez Toriz, quien planteó que para obtener sobernía alimentaria es necesario que se establezca una nueva relación con la naturaleza, así como una nueva relación “entre el surco y la banqueta, entre el campo y la ciudad”.
Para ello, abundó, es necesario activar los derechos de las mujeres campesinas eliminando la opresión, la marginación y la sociedad patriarcal. Los derechos reproductivos, sociales, culturales y agrarios de las mujeres campesinas e indígenas son indispensables para lograr la sobernanía alimentaria, afirmó.
MUERTOS POR DESNUTRICIÓN
Durante su exposición, el sociólogo y especialista en desarrollo rural Ricardo Pérez Avilés afirmó que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, entre los años 2006 y 2010 en Puebla, fallecieron 3 mil 97 personas por desnutrición.
Fue un promedio de 619 decesos anuales en este periodo por la falta de ingesta suficiente de calorías o proteínas, detalló el académico, lo que ubicó a la entidad en el cuarto lugar nacional con más muertes por desnutrición.
Abundó que, según datos de la Secretaría de Salud, al primer trimestre de 2011 en Puebla se detectaron mil 852 casos de desnutrición, con una prevalencia de dos mujeres por cada hombre con problemas físicos por hambre o mala alimentación.
Puebla también es la quinta entidad del país con la tasa más alta de mortandad infantil, agregó el académico, que destacó que los datos del Inegi concuerdan con los del Instituto Nacional de Salud Pública, al señalar que más de 80 mil niños poblanos menores de 5 años padecen mala alimentación o tienen hambre.
Aseguró que en Puebla, como en el resto del país, son las comunidades rurales e indígenas las que registran con mayor crudeza esta situación; de acuerdo con el Coneval, agregó, son 16 municipios poblanos en los que más de 50 por ciento de su población padece pobreza extrema.
Por ello, expuso que la soberanía alimentaria va más allá de los conceptos de seguridad y autosuficiencia alimentaria, pues no basta asegurar comida a toda la población ni la producción de suficientes alimentos, sino que se trata de que los campesinos e indígenas tenga el control del proceso productivo de alimentos, actualmente en manos de las trasnacionales. “Sólo con soberanía alimentaria es posible resolver el hambre”, remató.