CEN le congela cuenta bancaria al dirigente del PRD en Puebla
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Los siete trabajadores que laboran en el Comité Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) tienen ocho días sin cobrar sus quincenas, pese a que el partido cuenta con alrededor de 5 millones de pesos en sus reservas. La falta de cumplimiento con esa obligación laboral se debe a que desde hace unos días fue congelada las cuentas bancarias de ese instituto político con el propósito de que el presidente del mismo, Miguel Ángel de la Rosa, no pueda disponer del dinero, pese a que sigue en funciones como dirigente de esta fuerza política.
El congelamiento de la cuenta bancaria es la antesala de una auditoría que en breve le será iniciada por el Comité Ejecutivo Nacional del PRD para revisar el manejo que ha dado a los fondos del partido desde 2010, luego de que el año pasado se dejaron de pagar salarios de trabajadores y miembros de la dirigencia, no se hicieron adquisiciones de bienes materiales y no se entregó presupuesto a los comités municipales, pese a que había fondos para cubrir muchas de esas obligaciones.
Además, algunos miembros del Comité Ejecutivo Estatal del PRD están pidiendo que se investigue la existencia de “aviadores” en el partido, pues a los largo de 2011 se estima que unas 10 personas que no cumplen con ninguna función en la agrupación política se presentaron mensualmente a cobrar.
Particularmente esa auditoría se ha pedido para que se revise qué pasó a principios de 2011, cuando el PRD recibió un millón 880 mil pesos de prerrogativas estatales en febrero y un mes después el dinero ya se había agotado sin que se cubrieran muchos de los gastos básicos del partido.
En el instituto del sol azteca laboran una contadora, un vigilante, una empleada de limpieza y cuatro secretarias. A ellos se les dejó de pagar su salario de noviembre y diciembre de 2011, así como de enero y febrero de este año. En la primera quincena de marzo se les cubrió el adeudo, luego de que el PRD recibió las prerrogativas estatales.
Luego de que se solventó el adeudo a los pocos trabajadores que quedan con el PRD, se congeló la cuenta del partido, la cual está mancomunada entre Miguel Ángel de la Rosa y Gerardo Aguirre, el tesorero del partido. El segundo de ellos, por instrucciones superiores, se ha negado a firmar cualquier documento que permita disponer de fondos del partido. Esa situación ha dejado a De la Rosa sin la posibilidad de tocar el dinero que está en el banco.
A lo largo de 2011 no se pagó ni una sola mensualidad a Elba Cerezo, Franco Barbosa y Jorge Méndez Spínola, quienes son los tres integrantes del secretariado del PRD que no entraron a laborar al gobierno del estado y por tanto tienen derecho a seguir cobrando un salario en el partido. A los comités municipales perredistas –sin que mediara una explicación– se les interrumpió toda entrega de fondos.
Por si fuera poco, en 2011 no se compró papelería, un solo cartucho de impresora, equipo de cómputo y vehículos. En más de tres ocasiones a la sede perredista le cortaron los servicios telefónicos, de luz e internet.
Si se toma en cuenta que el PRD dejó de ser una fuerza política activa luego de las elecciones de 2010, en que se supone en alianza con el PAN ganó los comicios de gobernador, resulta inexplicable que Miguel Ángel de la Rosa haya reportado el agotamiento del presupuesto anual –de 2011– del instituto del sol azteca.
La gota que derramó el vaso contra De la Rosa ocurrió en los primeros días de enero de este año. Varios miembros del PRD, entre ellos integrantes del secretariado, convocaron a una reunión y lo encararon por las falta de pago y transparencia en el manejo del dinero. El dirigente les prometió que eso se resolvería, por lo que dejó el encuentro y salió a buscar a Gerardo Aguirre, el tesorero, para que liberaran los fondos necesarios que calmara esa inconformidad.
Los inconformes, luego de esperar mucho tiempo se encontraron, en la sede del PRD, a Gerardo Aguirre, y al preguntarle qué había pasado con el dinero, él les respondió que ya había firmado los cheques. Entonces empezaron a buscar a De la Rosa y se dieron cuenta de que había abandonado el edificio sin avisar a nadie.
Desde esa fecha los perredistas que ahí estuvieron no le ven el polvo al dirigente y mucho menos saben cuál fue el destino del dinero que les debía entregar.
Dicen que esta revisión a las finanzas del PRD en mucho se debe a que Miguel Ángel de la Rosa empezó a actuar con indisciplina hacia la corriente que lo llevó a la dirigencia del partido; es decir, Nueva Izquierda (NI), la cual es encabezada a nivel nacional por el poblano Luis Miguel Barbosa de la Huerta.
Los agravios que cometió De la Rosa contra Nueva Izquierda van desde que suscribió acuerdos secretos con el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas sin consultar a NI, entre los cuales se incluyó que intentó imponer al diputado local Antonio Gali López como nuevo presidente del PRD estatal e incluir a personajes afines al morenovallismo como candidatos a diputados y senadores. Algo que no logró.
También se sabe que hizo un acuerdo oculto, sin participar a NI, con el Partido Movimiento Ciudadano (PMC) para que De la Rosa quedara como candidato plurinominal a diputado, y al mismo tiempo fuera por la vía de mayoría en un distrito de Puebla o el de Huauchinango, a cambio de que el dirigente perredista abogaría para que el compañero de fórmula de Manuel Bartlett Díaz –en las candidaturas al Senado– quedara un miembros del PMC.
Se sabe que en los proyectos originales de NI sí estaba el de colocar a De la Rosa en la lista de candidatos plurinominales a diputados, pero cuando en esa expresión, que domina los órganos de gobierno del PRD nacional, se enteraron de sus acuerdos secretos con el gobierno del estado y el PMC, decidieron dejarlo fuera de toda candidatura.
Esa exclusión incluye que no le permiten entrar a las negociaciones locales entre los dirigentes de los partidos que forman el Movimiento Progresista. A nombre del PRD, acude el legislador local Eric Cotoñeto Carmona.
Ante esa exclusión se dice que Miguel Ángel de la Rosa sabe que están contados sus días en el PRD.
Por esa razón está buscando ingresar a las filas del partido Compromiso por Puebla, que impulsa el grupo político morenovallista. Y al parecer ya recibió la promesa de que será bienvenido en esa nueva fuerza política.