Javier Sicilia: “Que Estados Unidos queme su propia mota”
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Al conmemorar el primer aniversario luctuoso de su hijo Juan Francisco Sicilia, y de los seis jóvenes más junto con los que fue asesinado el pasado 28 de marzo de 2011, el poeta Javier Sicilia refrendó durante la noche de este miércoles la consigna lanzada entonces a delincuentes y políticos por igual, ante la crisis de la violencia que se cierne sobre el país: “¡Seguimos hasta la madre!”, aunque esta vez extendió su reclamo hacia un actor más, el pueblo estadunidense.
“Seguimos estando también hasta la madre –afirmó, antes de encabezar una marcha de cerca de 400 personas con veladoras por el centro de Cuernavaca, y con la que se conmemoró también el primer año de existencia del Movimiento por la Paz con justicia y Dignidad– de ustedes, norteamericanos, porque detrás de su consumo de droga, que no ha disminuido un ápice, de su producción indiscriminada de armas, que pueden comprarse como dulces en un supermercado y que día con día entran a nuestra nación de manera ilegal, armando a la delincuencia; detrás de sus empresas que, junto con las nuestras, lavan el dinero del crimen, están cada uno de nuestros muertos, cada uno de nuestros desaparecidos, cada uno de nuestros desplazados.”
Por ello, les instó, “si quieren seguir quemando mota y negándose a despenalizarla, consuman su propia mota y no la nuestra; si quieren seguir produciendo armas, véndanselas a ustedes mismos y úsenlas con ustedes mismos, porque nuestra mota y sus armas que entran de manera ilegal a México están matando a nuestros hijos”.
En el último acto comprendido dentro de las conmemoraciones luctuosas por el multihomicidio de marzo de 2011, jornada que inició con la colocación de un listón negro en el monumento conocido como Paloma de la Paz y una corona fúnebre en el predio donde los cuerpos de las siete víctimas fueron abandonados, Sicilia aseguró que “es necesario que los norteamericanos, los inmigrantes y los mexicanos radicados en Estados Unidos, se den cuenta de que el mercado millonario de la droga estadunidense, sus bancos y empresas que lavan dinero con la complicidad de los nuestros, su desprecio, semejante al nuestro, por los migrantes, y sus armas, continúan fortaleciendo la inmensa capacidad de muerte de los grupos criminales y que sólo juntos podemos detenerlos, y construir una unidad humana por encima de las fronteras y de las diferencias”.
Por ello, reiteró que en agosto el MPJD emprenderá, “al lado de muchas organizaciones norteamericanas, mexicanas y centroamericanas, una larga caravana por Estados Unidos, para construir junto con ellos (norteamericanos, centroamericanos y mexicanos) esa ruta de paz y de justicia.”