“Pinche Sota”
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El espionaje o la intervención de conversaciones privadas se practica en todos lados, y se usa especialmente contra los enemigos para sacar alguna ventaja. Las potencias mundiales, como Estados Unidos, tienen agencias para espiar como el FBI o la CIA. En otros tiempos, Alemania hizo lo propio en la época de los Nazis y en Francia se hizo célebre Joseph Fouché.
Los emperadores aztecas tenían su sistema especial de espionaje a través de los pochtecas. Imposible de negar la existencia del espionaje en la época del PRIATO, que tuvo su época dorada con Fernando Gutiérrez Barrios, que se institucionalizó con la creación del CISEN que aún pervive legalmente.
Espiar es propio del ser humano, siempre quiere enterarse de lo que dicen o hacen los demás, es inconcebible que el hombre pueda dejar de comunicarse.
En México, los gobiernos graban a los políticos, a la jerarquía eclesiástica, a los empresarios, a los particulares, eso no sorprende. Las grabaciones adquieren una importancia adicional, que a veces llega hasta el escándalo cuando se difunden en los medios de comunicación.
Maximino Ávila Camacho, ex gobernador de Puebla, implementó un sistema de espionaje para enterarse de lo que opinaban en general, pero particularmente sus enemigos. Para el efecto, usaba a los meseros y a los taxistas, que le informaban puntualmente sobre lo que la gente comentaba, especialmente, en restaurantes.
Entonces todavía no había sistemas electrónicos tan sofisticados como los actuales.
A los comensales que sorprendían hablando mal de Maximino, una vez que abandonaban los restaurantes, se topaban con guaruras y recibían su merecido.
Así pues al iniciar el proceso electoral, nos enteremos de una grabación –por cierto ilegal- en la que Josefina Vázquez Mota, habla con uno de sus colaboradores, tras el debate del proceso interno panista, advierte y acusa que la podrían estar grabando.
Y en efecto, así fue, dice la candidata:
“Un saludo cariñoso para Genaro García Luna, que nos graba en lugar de grabar al Chapo. Y un saludo muy amoroso a Alejandra Sota, que filtra todas nuestras llamadas telefónicas, Pinche Sota”.
Queda claro que los políticos en México se espían y se graban, luego filtran las conversaciones privadas a los medios de comunicación para que las difundan.
¿Quién grabó a la casi poblana Chepina y para qué?
Ella misa fustigó el espionaje telefónico, las grabaciones y dijo que el enemigo no está en casa. Los panistas negaron que se trate de fuego amigo desde Los Pinos, y le echaron la culpa al PRI, partido que se deslindó del tema.
Lo que no hay que perder de vista en todo este asunto es el fondo: es una grabación ilegal que genera escándalo, podría tratarse de un distractor, descalificación, promoción o hasta una estrategia de deslinde de la candidata con Los Pinos, al mencionar y acusar al secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna y a la vocera presidencial, Alejandra Sota.
La grabación se difunde en el marco del actual proceso electoral e involucra a una de las protagonistas en la lucha por La Presidencia.
Por eso los cuestionamientos: ¿acaso será fuego amigo contra la candidata? ¿alguien quiere hacerse la víctima para apuntalar en las encuestas? o ¿el PRI tiene tanto poder como para grabar a sus adversarios? ¿De un tiro matan tres pájaros?
Conocer las respuestas es difícil, en México no se castigan los casos de espionaje telefónico. En la lucha por el poder se vale de todo y nada es casual, así que habrá que ver a quién o a quiénes beneficia o perjudica este escándalo.
Lo relevante es que estamos en momentos de campaña, por lo que, en vez de escuchar propuestas y sólo ver anuncios y propaganda por todos lados, también podemos conocer casos de espionaje telefónico.
Exhibir llamadas privadas en tiempos electorales, puede ser parte de una campaña negativa que se usa para golpear a alguien en vez de proponer, con la intención de denostar, denigrar o descalificar a través de propaganda mal intencionada.
Hoy los medios pueden crear un escenario mediático o hasta una real telenovela, por eso, el escándalo que se generó con la llamada de Vázquez Mota no sorprende, pues lo primero que buscan es llamar la atención.
La autoridad electoral marca límites como el respeto a la vida privada y además la guerra sucia está prohibida, por eso debe estar alerta para actuar con rigor, celeridad y no incurrir en omisiones como en 2006.
A continuación, algunos casos de espionaje telefónico que han trascendido recientemente en la política nacional y quedan en el recuerdo:
“Tú eres el héroe de esta película, papá”; “Carlos Salinas se robó la partida secreta”; la senadora Corichi ofrece unos “zacatecanos bien pinches locos”; Ugalde anuncia la victoria de Calderón a Josefina; Elba Esther pide a Eugenio Hernández “ir por azul en 2006”, Santiago Creel y las exigencias sonorenses para votar por Cordero; “En la plenitud del pinche poder”.