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Así fue el encuentro Calderón-Ebrard en la Plaza Mariana

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 13 de octubre de 2011

El presidente Felipe Calderón reivindicó ayer el guadalupanismo que los mexicanos profesan, al participar en el acto inaugural de la Plaza Mariana, en la Basílica de Guadalupe.

Calderón dijo que su gobierno es respetuoso, “sin cortapisas”, de la libertad religiosa que en el país “no tiene vuelta atrás”.

El ejecutivo federal elogió las aportaciones del empresario Carlos Slim y del jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, ahí presentes, para concretar el proyecto iniciado hace diez años y que ahora, confió, dignifica y embellece a la Ciudad de México.

El mandatario federal habló del diseño de la plaza, y se congratuló por que éste se inspiró en el escudo papal de Juan Pablo II, a quien los mexicanos recuerdan porque en sus cinco visitas pastorales al país dejó “un mensaje de paz y de concordia nacional que tanto necesitamos hoy”.

Al evento acudió como invitado especial el presidente del Grupo Empresarial Ángeles, Olegario Vázquez Raña, acompañado de su señora esposa, María de los Ángeles Aldir de Vázquez.

También estuvo presente el presidente nacional de la Cruz Roja Mexicana, Daniel Goñi, y su esposa, Isabel Rojo de Goñi.

En su intervención, el Presidente expuso que en la mayoría de los mexicanos, “la señora de Guadalupe es un signo de identidad y de unidad”.

Y definio: “Somos guadalupanos, independientemente, incluso me atrevería a decir, mucho de la fe, de las creencias y las no creencias y, desde luego, lo es para quienes profesamos la fe católica, a quienes congrega, desde luego, esta imagen tan representativa de México y de los mexicanos”.

Aludió al financiamiento proporcionado por el empresario Carlos Slim para concretar el proyecto.

“Es una obra muy importante y, también, es un gesto muy significativo que hay que aquilatar en lo que vale. Y será una obra, estoy seguro, que estará al servicio de los peregrinos mismos. Algo que hacía mucha falta”, subrayó.

Habló de la experiencia de solidaridad que se presenta cada 12 de diciembre, en un país en el que se encuentran marcadas las diferencias sociales.

Calificó como de “enorme mérito” el hecho de que el gobierno capitalino haya cedido el terreno donde se construyó la plaza, lo cual, dijo Calderón, hizo propicio el mejoramiento del entorno de este nuevo recinto de la ciudad.

Reseñó el ejecutivo mexicano la trascendencia cultural para México y América Latina de la conmemoración del 12 de diciembre, cuando alrededor de nueve millones de peregrinos llegan hasta la Basílica, “entre ellos, por cierto y desde hace 30 años, mi esposa es una asidua visitante a La Villa”.

Valoró como “muy esperanzador ver cómo esos días llegan millones de peregrinos, algunos a pie, otros en bicicleta, en camiones, a caballo”.

El Presidente comentó que México es un país de libertades y de respeto a la pluralidad, tanto en el plano individual como en el social, y enfatizó que esto se manifiesta en el plano de las creencias.

“Hoy más que nunca la libertad de creencia es absoluta. Todas las mexicanas, todos los mexicanos tenemos el derecho de profesar o no, en conciencia, la religión que más satisfaga o que más sea propia de las convicciones de cada persona, sin más límite que el respeto a la ley”, definió.

Calderón dijo que se trata de una conquista de la sociedad, que su gobierno respeta “sin cortapisa y que estoy convencido, no tiene vuelta atrás”.

CONJUNTO URBANO

El proyecto de la Plaza Mariana incluye otras obras en las inmediaciones de la Basílica de Guadalupe, para mejorar la vialidad, la prestación de servicios y la convivencia con los vecinos de la zona:

El Puente Papal, que permitía el ingreso de los peregrinos al Atrio de la Basílica de Guadalupe, fue demolido para construir un paso a desnivel sobre la avenida Fray Juan de Zumárraga.

Esta nueva obra permitirá transitar de la Calzada de los Misterios a 5 de Febrero sin interrupciones.

Sobre Fray Juan de Zumárraga se construirán áreas de jardines.

También se ampliarán las áreas comerciales y se renovará el mobiliario urbano en la zona.

La vialidad deberá concluirse en enero de 2012.

El ingreso a la Basílica se hará desde una explanada que iniciará en Calzada de Guadalupe y el cruce con Cuauhtémoc, sin ningún obstáculo o escalinatas.

Con esto se evitarán accidentes asociados con el tránsito de vehículos y entre los miles de peregrinos que buscan ingresar al templo.

La zona estará vigilada por 72 videocámaras instaladas por el Gobierno del DF, como parte del Proyecto Bicentenario de Seguridad.

Además se utilizarán las videocámaras de seguridad que tiene instaladas la Basílica dentro del conjunto mariano.

Tres plazas comerciales se construyen en edificios contiguos a la Basílica.

En estos inmuebles serán reubicados unos mil vendedores que se encuentran distribuidos en torno de la Basílica de Guadalupe.

La delegación Gustavo A. Madero trabaja en la ampliación del Eje 4 Norte Euskaro, de 80 mil metros cuadrados de superficie, para agilizar el tránsito que congestiona la avenida Montiel.

En la zona ya se realizó la expropiación de predios e indemnización a los propietarios.

Sobre la nueva vialidad también se habilitará de un parque lineal y una ciclopista.

CORDIALES Y ALGO AJENOS

El presidente Felipe Calderón y el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, comieron juntos pero convivieron poco tras la entrega de la Plaza Mariana

No sólo se dieron la mano, sino que compartieron la mesa de honor.

El jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, arribó a la nueva Plaza Mariana a las 13:50 horas, de ahí se dirigió a uno de los enormes salones, junto con el empresario Carlos Slim, para recibir al presidente Felipe Calderón al pie de su camioneta.

Ahí se dieron un primer saludo. Sin cruzar palabra, cruzaron el enorme salón a pie para tomar asiento en el presidium.

El protocolo duró 45 minutos. El cardenal Norberto Rivera agradeció a Slim por haber tomado en sus manos el proyecto hace 16 meses, y calificó como “gran regaló de Dios” la donación hecha por el empresario.

El empresario explicó que la plaza que donó a la Iglesia se dividió en cuatro edificios, para evitar daños ocasionados por los hundimientos diferenciales.

Slim hizo hincapié en el misticismo de la fecha, pues se celebraba también “la coronación pontificia de la Virgen y el traslado de la iglesia vieja a la nueva”.

Ebrard reconoció que la ciudad está llena de obras y bromeó al pedir la intervención del cardenal para acelerar la construcción del segundo piso del Periférico.

El orador principal, Felipe Calderón, afirmó que los mexicanos somos guadalupanos y que en México, como nunca, se respetan todas las ideologías y religiones.

Tras la presentación de la plaza, los mandatarios, el cardenal y Slim realizaron un recorrido por la zona de 120 mil criptas, por las aulas, por el espacio donde estará la clínica, por el mercado que albergará a más tardar en diciembre a los mil comerciantes del demolido Mercado Villa Zona, y por el estacionamiento subterráneo.

La comida se sirvió en mesas habilitadas en el espacio que albergará al mercado.

Fueron colocados en la misma mesa el nuncio Christophe Pierre, Slim, el cardenal Rivera, el presidente Calderón, Ebrard, Alfonso Salem, sobrino de Slim, quien tuvo a su cargo la construcción de la plaza, y Rosalinda Bueso, esposa del jefe de Gobierno.

De acuerdo con uno de los presentes en la mesa, la convivencia entre Ebrard y Calderón mientras se servía la entrada, de queso brie en pasta de philo, transcurrió como el vino blanco que se sirvió: fría.

La crema de hongo portobello y el vino Santo Tomás Barbera 2006 transcurrieron con la mesa cortés, pero dividida: Ebrard mirando hacia el lado contrario del Presidente.

El filete a las finas hierbas y un vino tinto cosecha 2008 no cambió el ánimo. Ambos mandatarios charlaron con el resto de los comensales, pero sin cruzar apenas palabra entre ellos.

El primero en retirarse de la comida fue el Presidente, tras probar el pastel de queso con zarzamoras. La despedida de Ebrard y Calderón fue cordial, sólo un apretón de manos. Nada más. Nada de sonrisas, ni abrazos.

Tras la partida del presidente Calderón el ambiente se distendió. Los comensales se levantaron a charlar.

Ebrard llevó al cardenal fuera del edificio, a la calle que servía como estacionamiento, para mostrarle su auto Nissan eléctrico.

 

 

Staff Puebla On Line 2009
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