Agüera se afianza como virtual candidato al Senado
joomla.2009
Curiosamente en las dos semanas que lleva el conflicto interno del PRI, a causa del malestar que se generó por las candidaturas que el tricolor cedió al Partido Nueva Alianza (Panal) en Puebla, quien salió fortalecido fue Enrique Agüera Ibáñez, quien a lo largo de este periodo pasó la prueba de no haber sido cuestionado por ningún sólo de los grupos priistas que han exigido cambiar las condiciones de la llamada alianza Compromiso por México. De esa manera, el rector de la UAP se afianzó como el principal aspirante al Senado por esa unión de fuerzas políticas.
Este día las cabezas de cuatro grupos políticos, entre ellos los que representan a una parte de las corrientes de los dos anteriores gobernadores de Puebla, intentarán modificar las condiciones de la alianza Compromiso por Puebla, en la sede nacional del PRI, pero ninguno de ellos lleva la propuesta o la intención de sacar a Enrique Agüera de la fórmula al Senado.
Por el contrario, todos aceptan al rector de la UAP y lo que piden es que cambie el otorgamiento al Panal de la segunda posición de la propuesta de aspirantes a la Cámara Alta.
¿Qué podría en estos momentos sacar al rector de la UAP de la fórmula al Senado? Se sabe que Enrique Agüera ha puesto como principal condición para aceptar la candidatura ir en el primer lugar de la formula, y si esa petición no se concreta, entonces podría desistirse de aceptar la nominación.
En segundo lugar, si el jefe del gobierno universitario percibe que el PRI no llegara a la contienda cohesionado, entonces también se podría abstener de participar.
Hasta ahora se sabe que Enrique Agüera tiene el respaldo, entre otros actores, del ex gobernador Melquiades Morales Flores; del ex legislador Alberto Amador Leal; del líder de la CNOP, Fernando Morales; de los marinistas Alejandro Armenta Mier, Valentín Meneses Rojas y Mario Montero Serrano. Y aunque no se ha pronunciado abiertamente a su favor, tampoco tiene el rechazo del diputado local Enrique Doger Guerrero.
Otro personaje importante es el diputado federal Jorge Alberto Juraidini Rumilla, quien representa al distrito de Teziutlán y los intereses del poderoso Grupo Femsa. El legislador había buscado la candidatura al Senado, como parte de una posición que reclama el sector empresarial. Sin embargo ahora se estaría promoviendo para eventualmente ser el suplente de Agüera.
Las posibilidades del rector de ser nominado no se reducen únicamente a la aceptación o rechazo de la mayoría de los grupos del PRI, sino a que en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI se han medido dos aspectos fundamentales: el índice de popularidad y el manejo de estructuras.
En el aspecto de popularidad, queda claro que varios priistas tienen un camino ampliamente recorrido por ya haber buscado en otras ocasiones un cargo de elección popular. Sin embargo, lo que se está principalmente midiendo es el rubro relacionado a los índices de rechazo o de aspectos negativos. Es ahí donde el rector de la UAP sale mejor calificado, a diferencia de otros priistas que tienen la animadversión de importantes segmentos del electorado.
Se sabe que quien aparece como más conocido y posicionado en todo el estado es Javier López Zavala, el ex candidato del PRI a la gubernatura, quien hasta ahora sigue teniendo grupos de seguidores en cada uno de los 217 municipios de la entidad. Pero al mismo tiempo, es quien tiene la calificación negativa más alta, por un proceso natural de haber sido derrotado en la contienda electoral de 2010.
De hecho, una parte importante del malestar que se generó contra la coalición Compromiso por México, fue la versión que surgió hace dos semanas de que Enrique Agüera iría como candidato al Senado pero como postulado por el Panal; y en esquema, quien parecía ir en el primer lugar de la fórmula era Javier López Zavala.
Una parte importante de esa rebelión se desató por grupos priistas, incluidos algunos marinistas, que no están de acuerdo en que López Zavala vaya como aspirante a la Cámara Alta bajo el entendido que por ahora su imagen no se ha repuesto de la derrota de 2010. Sin embargo, se sabe que el señor “Z” está dando una fuerte lucha para entrar a la fórmula. Aunque esa posibilidad se le ha complicado, porque el rector de la UAP pretende entrar al terreno de la lucha electoral postulado por el Partido Revolucionario Institucional.
Trascendió que en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI no se tiene la intención de modificar la propuesta para Puebla en lo que respecta a las candidaturas al Senado. No solamente en lo relativo a la postulación de Enrique Agüera, sino en la posibilidad de que el otro candidato sea Guillermo Aréchiga, por parte del Panal.
En el caso del diputado local y presidente del Congreso, Guillermo Aréchiga, su fortaleza radica en dos aspectos: Uno que la presidente del SNTE, Elba Esther Gordillo, al hacer la alianza del Panal con el PRI, pidió una senaduría por Puebla e impulsó directamente a quien fuera secretario general de la sección 51 del sindicato magisterial.
Y dos, porque al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, quien es el principal mandatario elbista del país, le conviene tener a un político afín en el Senado, y ante la posibilidad de que el PRI gane la presidencia de la República, le está apostando a conseguir esa posición lo mismo por el PAN que por el tricolor.
Si al final logra trascender la fórmula Agüera–Aréchiga, se percibe como una poderosa fórmula por dos aspectos:
1. Ambos se salen en mucho del esquema de políticos tradicionales. Ya que ambos representan al tema de la educación. Aréchiga por el liderazgo que sigue teniendo en el terreno de la educación pública a nivel básico. Y Agüera por el impacto que tiene en todo el estado por ser el jefe del gobierno central de la UAP, sobre todo a partir de la expansión de la universidad en nueve regiones de la entidad.
Su postulación sería algo así como: “la fórmula de la educación”.
2. Se unirían las dos maquinarias electorales más importantes del país, la del PRI y el Panal, o mejor dicho, la del tricolor y la del SNTE.