Corren a obreras de proveedora de VW por criticar a sindicato
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Las trabajadoras Verónica Carreón Leal y Sara Ortega Hernández, de la empresa Flex–N–Gate –proveedora de la armadora Volkswagen de México– acusaron que al término de su turno laboral fueron despedidas por simpatizar con un grupo de obreros que se ha manifestado contra el secretario general del Sindicato General de Diversas Industrias y Similares del Estado –adherido a la CTM–, Gonzalo Torres Chietla.
Ante ello, las trabajadoras interpondrán este día una denuncia laboral ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) con la intención de ventilar los abusos y las anomalías que existen dentro de la empresa, así como los malos tratos de los que han sido objeto en los últimos siete años.
En entrevista Verónica Carreón explicó que este miércoles, el área de Recursos Humanos de la empresa Flex–N–Gate notificó el despido y liquidación de las dos trabajadoras, a quienes únicamente les ofrecieron 41 mil pesos como apoyo por la terminación laboral. Sin embargo, ambas obreras no aceptaron la oferta y advirtieron que requerirían de un representante legal para poder finiquitar la relación con la empresa.
“Fue entonces cuando vinieron las amenazas y nos dijeron que ese dinero era el que nos correspondía por haber trabajado ahí 13 años, que no importaba cómo le hiciéramos, porque si recurríamos a un abogado entonces no nos darían nada”, acotó Carreón.
La ahora ex trabajadora relató que el pasado 13 de noviembre, el Sindicato General de Diversas Industrias y Similares del Estado realizó una asamblea con el secretario general, Gonzalo Torres Chietla, con la intención de replantear las condiciones generales de trabajo y solicitar a las autoridades sindicales la transparencia en el manejo del Contrato Colectivo de Trabajo, pues desde 2001 se desconoce.
“Cuando solicitamos conocer un ejemplar del documento, la respuesta fue que no se daba porque podíamos hacer mal uso del contrato y que la empresa no tenía presupuesto para imprimirlo y dar un ejemplar a cada trabajador”, apuntó.
Durante la asamblea, sostuvo Carreón, las dos trabajadoras expresaron las anomalías que existen al interior de la empresa, lo cual –a su consideración– fue un factor determinante para darlas de baja como empleadas de la empresa.
En su turno, Sara Ortega expresó que la empresa Flex–N–Gate está coludida con el líder sindical, Gonzalo Torres Chietla, pues permite los abusos hacia los trabajadores, la reducción de sus días de vacaciones, se realizan cobros indebidos, castigos laborales por parte de los capataces, entre otras arbitrariedades, las cuales son solapadas por el sindicato “que se queda con otras nuestras cuotas”.
De acuerdo con Ortega, los abusos en la empresa Flex–N–Gate comenzaron luego que el consorcio Lunkomex vendió en 2003 sus acciones a la estadounidense. En esta proveedora de VW se fabrican autopartes, las cuales son distribuidas también a otras empresas.